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¿Quienes somos, de dónde venimos…?

¿Quienes somos, de dónde venimos…?

Estas son preguntas centrales para el ser humano y que responderlas son el motor de nuestro trabajo de redescubrimiento.

De la familia y el contexto donde nacemos heredamos una religión, una filosofía, una ética…, igual, parecida o completamente distinta a la de quienes nos rodean. Luego aparece la escuela y nos inculca sus propios modelos. Al crecer, nuestra exposición a la religión, la ciencia y la filosofía modelan lo que traemos de niños, pero ninguno de ellos puede resolver algo que es nuestro compromiso personal encontrar. Una narrativa que nos es propia y única.

A continuación les compartiré una mirada, otro aporte para sus vidas, comprendiendo que tu nos compartirás el tuyo cuando estés listo.

recrearnos

“Somos seres que nos despertamos, que nos recreamos, que podemos usar nuestra mente para recordarnos a nosotros mismos en estado puro, verdadero, libre y trascendente”. Declara el Dr Fabián Sorrentino en el Manual del Mentor.

Mientras padezcamos de nuestro ego, dejaremos de elegir el futuro, temeremos y generaremos dudas respecto de él.

Nuestros deseos de ser feliz son la cárcel porque dejamos de reconocer lo que somos en este instante.

No tenemos nada que lograr porque ya lo somos todo y nadie de quien escondernos o a quién engañar, porque nada ni nadie está separado del Todo.

¿Para que identificarme con mi cuerpo o con los conflictos si somos capaces de recrearnos a cada instante… y por qué tenerle miedo a la muerte cuando se que nuestras almas pueden ser inmortales?

No se trata de romanticismo, ni de una utopía sino de vivir y generar vida en cualquier plano y situación en la que nos expresamos y manifestamos.

El Espíritu no gana ni pierde, no nace ni muere, no negocia ni manipula, no tiene miedo, no siente dolor o placer. El cuerpo si, el ego, la mente, están sujetas a esas características ajenas del contenido del alma mas pura. Aspectos que se ven muy bien en este filme.

original

Cuando llegamos a la comprensión del Ser, la conciencia y la divinidad comprenderemos que no hay tiempo, que pasado y futuro son breves ilusiones, que eternamente estamos existiendo en el presente, pudiendo observar con dicha a nuestro propio cuerpo, cumpliendo su rol en nuestra película, realizando ejercicios que lejos de sumirnos más en la amnesia, nos permitan, acercarnos aquí y ahora a la verdad, única, inalterable y divina.

Todo está dicho, todo está allí para que lo tomes. Discierne sabiamente cada vez que lo hagas. No critiques al otro, escucha y compréndelo. Así es como te comprendes y escuchas a ti mismo.

El Ser (planteado por Heidegger en su libro: Ser y Tiempo) no puede ser calificado con ninguna de las etiquetas aprendidas en esta sociedad, es ilimitado. No tiene fin y por lo tanto no puede ser identificado con ninguna de las manifestaciones del ego transmitidas en clase.

Toda creación mental limitada sale de un alma lastimada que sueña en los límites de este infierno, despierto o dormido, perdiéndose la oportunidad de recrearse según las leyes del cielo desde la que fue creada… Y tu, ¿que aporte de valor tienes para compartirnos hoy?

Esta nota forma parte de una serie de artículos ofrecidos en la Carrera de Coaching & Mentoring de Ser.Red. Y que forman parte del Manual del Mentor del Dr Fabián Sorrentino.

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