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¿Cómo Maduramos Emocionalmente?

¿Cómo Maduramos Emocionalmente?

Al igual que Piaget propone diferentes etapas del pensamiento, la teoría evolutiva de las emociones propone seis etapas según van madurando los diferentes órganos cerebrales desde el hipotálamo al lóbulo prefrontal en relación con el medio. En nuestro caso sumamos una séptima etapa que damos a conocer al final de este escrito, declara el Dr Fabián Sorrentino en su Entrenamiento para Mentores.

El cerebro madura en etapas, las emociones también.

⃞ En la primera etapa de las proto-emociones o sensa-ciones la base sería el cerebro reptil o hipotalámico.

⃞ En la segunda etapa de las impulsiones o pre-emociones la base pasaría a la amígdala.

⃞ En la tercera etapa madura el hipocampo y se inician los primeros recuerdos conscientes.

⃞ La cuarta etapa sería aquella donde lo social afectaría a nuestras emociones y madura el neocortex.

⃞ La quinta sería la etapa en que el niño o la niña entran en la escuela y adquiere mucha importancia la cultura y el lóbulo frontal.

⃞ En la sexta el peso lo tomaría la moral y la conciencia de los sentimientos que confluye con la maduración del lóbulo prefrontal.

⃞ En la séptima etapa el sistema funciona plenamente en armonía, Allí es donde el Ser Maduro, pleno de su dominio propio, elige las emociones a manifestar acorde a un propósito superador.

Silogismo: Si  la neurociencia nos está enseñando que el cerebro madura en etapas y su producto que es el pensamiento (tal como Piaget nos enseñó) también evoluciona en periodos o etapas, entonces las emociones que también son productos del cerebro tendrían que desarrollarse en periodos o etapas.

El primer aspecto de esta teoría es  que las emociones se van a desarrollar en siete periodos o etapas: Proto-emociones, Pre-emociones, Emociones simples, Emociones sociales, Emociones culturales, Emociones morales y Emociones Trascendentales.

El 2do  aspecto es que quizás podemos entender los procesos emocionales  de una  persona como emociones de  diferentes periodos o etapas,  en los que una persona pude sentir en un momento  una emoción de un período  y seguidamente  sentir una emoción de otro; Por subir y bajar, bajar y subir de las etapas psico-afectivas  al igual que a veces una misma persona tiene pensamientos formales, sensoriales o pre-operatorios. Con esta nueva visión  podemos entender un  poquito más lo que nos pasa a nivel emocional al poder  subir y bajar, bajar y subir en  las diferentes etapas psico-afectivas, aunque normalmente una persona estará  en un periodo de forma más continúa.

1ª Etapa: Las Proto-emociones o pulsiones
Las sensaciones en el niño de 0 a 6 meses

Este es un periodo donde la psique del niño percibe la realidad fragmentada. Primero percibe sobre todo sensaciones del olfato, la audición y del contacto de la piel, y no será hasta el segundo o tercer mes que su percepción visual se irá agudizando. De esta etapa psicótica  que quiere decir “caos de la mente”, la mayoría  salimos bastante bien y solamente una pequeña  parte de la población se queda enganchada a ella a nivel psico-afectivo. De esta  etapa donde  va a predominar sobre todo las sensaciones corporales, el psiquiatra cordobés  Carlos Castillo del Pino fue el primero que utiliza el concepto proto-sentimientos, el dice en su maravilloso libro Teoría de los sentimientos que un proto-sentimiento “Es la primera etapa del desarrollo de la vida afectiva”. En ese mismo libro nos dice que la pulsión que es un término psicoanalítico equivale a proto-sentimiento. A las emociones que el niño vive en esta etapa las vamos a llamar proto-emociones, “proto” quiere decir el inicio de algo. En esta etapa psico-afectiva quedarán fijadas las personas  de estructura esquizoide que en su parte sana son  las personas retraídas o meditativas y las personas de estructura paranoide que en su parte sana  son las personas persistentes o autoritarias ya que sienten gran necesidad de imponer estructura y orden.

¿Cómo se manifiestan las pulsiones o proto-emociones?
Las emociones se manifestaran en esta etapa de la siguiente forma:

El deseo va a venir básicamente por las necesidades del niño, y poco a poco esas necesidades van a investir a los objetos satisfactorios de sus necesidades como objetos del  deseo. Cuando esas necesidades lo superan, el niño lo va a manifestar en forma de ansiedad o ansia.

La alegría la va a sentir como satisfacción, va a sentir placer cuando todo le va bien, cuando siente que explora y regocijo, excitación  y disfrutará  la exploración y el alboroto. El afecto viene dado por la atracción que siente por los padres, su contacto, su relación e interacción con ellos y se va vincular. Su erotismo es un erotismo egoísta y sentirá agrado y una sensación de gratitud y agradecimiento.

La rabia la va a sentir como frustración por un daño o una insatisfacción, sentirá disgusto, decepción, rechazo e incomodidad. Más adelante mostrará rechazo, repulsión y desagrado. Su agresividad la mostrará con agitación, queja, puede que con terquedad o presión.

A nivel del parasimpático tendrá muchos  momentos de relajación, donde es muy importante su respiración, su distensión y su placidez. Dará muestras de tranquilidad, a la quietud su paciencia y su comodidad.

El miedo en esta etapa será  sobretodo angustia que le llevará a mostrar signos de alarma, zozobra, intranquilidad y  tensión  porque  su angustia es básicamente de desestructura. La Huida como no puede caminar la mostrará con inquietud, impaciencia, desazón y con una sensación de sentirse abrumado. Dará frecuentes muestras de inseguridad sobre todo delante de la incertidumbre, del caos o la confusión, por ello notará el desequilibrio y la incoherencia.

Su sistema parasimpático se activará cuando se siente seguro, con muestras de apoyo, soporte y sostén por parte de los cuidadores. Es bueno que reciba situaciones estructurantes, de contención y que desarrolle patrones comportamentales, que a través de la coherencia le darán equilibro y se sentirá aliviado, con muestras de armonía.

La tristeza delante de una pérdida o privación la mostrará con el llanto, y con un repliegue o aislamiento. Hay que cuidar sus momentos de soledad donde se puede sentir desamparado.

 2ª Etapa: Las Pre-emociones o impulsiones
El pasaje al acto del niño de 6  a 18 meses

Como enseña  Georges Escribano las estructuras  de personalidad borderline en realidad no sienten emociones sino que sienten impulsiones, (aquí lo llamaremos pre-emociones). Bien, primero habría que  aclarar que son eso de las estructuras de personalidad borderline o límite; las estructuras de personalidad limite son aquellas  estructuras psico-afectivas  en que las personas ya han salido del estadio  anterior de las sensaciones o  psicótico y no han llegado al posterior que es el neurótico, es decir son personas que están  entre lo psicótico y lo neurótico. Serían las personas que se encuentran a nivel psico-afectivo entre los 6 y 18 meses.

¿Cuáles son las características de estas personas limite o borderline?
Sobre todo en esta etapa el niño es un “pasaje al acto”. Es decir que todo lo va a intentar actuar, las personas de estructuras de personalidad límite no tienen que ser en principio enfermas ya toda estructura tiene una parte patológica pero también tiene una parte sana.

Aquí vamos a encontrar en esta franja  psico-afectiva de los 6 a los 18meses  tres tipos de personalidad: Las propiamente llamadas límite que en su parte sana son las personas apasionadas;  las  personas narcisistas que en su parte sana son los líderes y las personas psicópatas que en su parte sana son los emprendedores o audaces.

 En realidad son las tres estructuras de las que hay más dirigentes sociales;  son estructuras que generalmente llegan al poder;  estas personas llegan al poder porque, como apunta Georges Escribano, no tienen o no han llegado a la culpa, la culpa es una emoción  que sienten quienes alcanzan los estadios posteriores, más avanzadas como son las estructuras neuróticas.

 ¿Cómo se manifiestan las impulsiones o pre-emociones?
En el niño a estas edades su deseo  se actúa a mucha pasión; tanto hacia al lado positivo donde se va a sentir omnipotente, mágico o reflejado en un espejismo con exceso de esta pasión (recordemos que la mayoría hemos pasado por estas etapas) . Al hacerlo nos  sentimos dependientes, como con una adicción y con ambivalencia hacia el mismo objeto con cambios bruscos o muy rápidos.

La alegría se va manifestar a través del contento, con muchas ganas de jugar, dándonos una autoimagen de éxito, triunfo, logro, que hace foco en nuestras victorias.

En el afecto nos va a gustar que tengan mucha ternura, cariño, estima y  autoestima, nos gustará mucho que nos reconozcan y que nos den reconocimiento.

Nuestro objeto de amor será objetal, con el cual desarrollaremos formas de apego desde nuestro egocentrismo, necesitando compañía, nos aferraremos a las personas y solicitaremos que nos de  cuidado, consuelo y comprensión hacia nosotros.

La rabia será una rabia pasada al acto, en este periodo hemos dicho que el niño actúa, por tanto  vamos a sentir la ira, ira con ganas de destruir, con cólera, furia, arrebatos, rabietas y berrinches. Aquí podemos poner la idea del asco de repugnancia y  nauseas.

Nos sentiremos muy violentos, amenazantes, ataque, abuso, acoso, coacción, represión, dominio, exigencia, destrucción, aniquilación, crueldad, saña, sadismo, chantaje, autodestrucción y masoquismo. Realmente todo fuerte, muy fuerte.

Cuando vemos imágenes de violencia y de guerra en los medios de comunicación, esos actos están provocados por personas que han activado la ira apasionada de este periodo; Y cuidado, que todos podemos llegar a activarla, ¡ellos no son peores que nosotros, nos decimos!

Buscamos, la  contra-dependencia para sentirnos autónomos  y libres, a veces con rebeldía. Nuestro parasimpático va tener que trabajar mucho para lograr el sosiego.

El miedo se va a presentar en forma de temor, provocándonos paralización, estupor, alejamiento, acercamiento, susto, espanto, sobresalto, terror, pánico, pavor, horror… porque vamos a  estar embargados, cuando estamos en este periodo, por una angustia de abandono: porque si recordamos a Piaget entre los 8 y 12 meses se da la permanencia del objeto, y como ya tendremos la permanencia del objeto, si este  objeto de amor  nos falta o desaparece entonces vamos a estar  buscándolo de forma persistente con una angustia terrible de abandono y un terror de caer en el vacío ( si no encuentro mi objeto de amor, no sobreviviré ).

En este período van a aparecer los celos con rivalidad, con posesión, con  desconfianza, y recelo y a veces entraremos en el  conflicto ambivalente en el que nos podemos  sentir impotentes, indefensos, vulnerables, con  desorden y  con desasosiego.

Nuestro parasimpático se va activar a través de la defensa, de la protección; de sentir nuestro  poder, la firmeza, el orden, el  control y nos ayudará si nos ponen  unos límites externos que nos van a dar confianza y al final  auto-confianza.

La tristeza en esta fase de la vida también va a ser pasada al acto, por tanto va a aparecer la pena,  depresión,  abandono, deserción, vacío, decaimiento, abatimiento, desmotivación, desconsuelo, enfermedad y consternación. El duelo del niño delante de la pérdida del  objeto  parental va a mostrar primero conductas de protesta, después actos de desesperación y por último mostrará  desapego hacia  las figuras cuidadoras. Aparecen sensaciones de fracaso, descontento, malestar, derrota, error, fallo y equivocación.

3ª Etapa: Las Emociones Simples
La simbolización en el niño de 18 meses a 3 años

Muchas de las personas que pasan por esta  etapa, incluso después de pasar brevemente por otros estadios  posteriores,  acaban manifestándose en un momento de estrés o tensión, donde han quedado fijados psico-afectivamente. Esta es la etapa en la que se encuentran la mayoría de las personas, al menos de las que yo conozco del mundo occidental y que han vivido en una cultura de tradición judeo-cristiana. Son las personas que podríamos denominar “neuróticas”.

El punto en común que tienen todas ellas es que sienten la emoción de la culpa (la culpa la situaremos entre esta etapa y la siguiente). Hasta ahora las personas que se han quedado fijadas en alguno de los dos estadios anteriores, aunque hablando con ellas digan que sienten la culpa en realidad no la sienten.

¿Y, qué es la culpa, sino la sensación profunda que hemos hecho algo mal, transgredido o saltado un código o ley?

¿Cuál es la ley por antonomasia en nuestra cultura?
En nuestra cultura la ley por antonomasia aparte de la prohibición del asesinato de la etapa anterior (estadio de la violencia), la ley del incesto, ¿Quiere decir esto que estas personas han hecho sexo con sus  padres, hermanos o familiares? No, absolutamente no.
Afortunadamente, el incesto se da en una pequeña minoría de familias incestuosas. Entonces si el niño y la niña no han hecho incesto con sus familiares ¿ Por qué  se  sienten culpables?

Lo  que ocurre es que los  niños y las niñas entre 18 meses y 3 años han llegado a la simbolización y confunden su deseo fantasía con la realidad, es decir se sienten culpables por sus fantasías a nivel simbólico.

¿Y qué es un símbolo? Un símbolo es una representación de la realidad. Podemos decir que los niños y niñas que ya han pasado la etapa del pasaje al acto van a necesitar necesariamente desear a los padres, para en etapas posteriores de madurez poder desplazar ese deseo hacia los padres a  otras  personas fuera del núcleo familia.  De todas formas no es un deseo como los adultos conciben la sexualidad, sino que es un deseo infantil de que mamá  o papá sean para mí y tengan  ese contacto posesivo a través de una  relación exclusiva conmigo y no con los otros.

Es  a partir de la culpa que tenemos tres estructuras neuróticas. La primera y la más mayoritaria en Occidente es la personalidad histérica, que en su parte sana es la de las personas llamadas sociablesseductoras o empáticas, es una personalidad que siempre  va a proyectar en el otro una mama imaginaria y a través de complacer esa mama o papa (el papa a nivel inconsciente también es una mama)  me va querer; y  se van a pasar la vida deseando que el otro les devuelva lo que ellos dan.

La segunda personalidad neurótica será la obsesiva que en la parte sana serán las personas metódicas o trabajadoras que a través de la constancia se van a esforzar en hacer  perfectamente el trabajo y a partir de esa perfección creen  que van a obtener el amor de mama o papa.

La tercera personalidad neurótica será la pasiva-agresiva, van a ser en la parte sana las personalidades creativas o rebeldes; en general se van a oponer a  todo aquello que  se les va ir proponiendo y aunque no se implican demasiado van tener un especial interés en saber todo, antes que los demás.

Es por medio de este saber que van a buscar el amor de papa o mama. Podremos llegar a ellos por el lado lúdico ya que en el fondo lo que desean en su fantasía inconsciente es poder jugar y divertirse.

En esta etapa de los 18 meses a los 3 años en que el hipocampo tiene una maduración importante  es cuando vamos a encontrar las emociones propiamente humanas que llamaremos  emociones simples o simplemente emociones.

¿Cómo se manifiestan las emociones simples?
La emoción del deseo de la etapa neurótica va a ser  un deseo cargado de fantasía, ilusión y utopía. Cuando hay un exceso de deseo puede llegar a la preocupación.

La alegría de esta etapa es una alegría con mucha estimulación, con buen humor ganas, vitalidad, mucho orgullo y buena autovaloración  cuando no  están  influidos por la culpa.

El afecto va ser del tipo enamoramiento, con mucho aprecio y se sentirá hasta reverencia. Habrá mucha idealización y la persona se va encontrar a mitad de camino entre el egoísmo  y el altruismo; son personas fácilmente  fascinadas y seducidas;  las personas de estructuras  límite o  borderline son especialmente hábiles para abusar de esta cualidad de los neuróticos, que caen fácilmente en sus redes o cantos de sirena.

La rabia será una rabia simbolizada,  por tanto descargada a través del lenguaje,  donde habrá enfado enojo, cabreo,  sentir mal humor y donde se darán  acusaciones, reproches,  regaños y  condenas; tendrá importancia el castigo y la punición. Los neuróticos sentirán  ganas  de expiación y escarmiento. En esta  etapa se puede sentir mucho la humillación,  el fastidio, la molestia, el ridículo, el  maltrato, la discriminación y la  ignorancia. El parasimpático se activará con la tolerancia, la integración, la humildad,  la sencillez, la  inocencia, que lo tomen en serio cuando está enfadado  y sobre todo la calma.

El miedo será un miedo de estar alerta, valorando el riesgo a veces con inmovilidad, otras  con evitación y ocultación. En el  fondo del neurótico encontraremos la angustia llamada de castración o angustia de fallar, que es una angustia de creerse que no estarán a la altura o que harán  el ridículo; este miedo será  acrecentado por la culpa  que va acompañada de un sentimiento de deuda y  remordimiento. Cuando el neurótico cree que se ha saltado un código  sentirá  vergüenza, pudor, bochorno y una cierta desorganización. El parasimpático se va a activar cuando siente su fuerza, su organización  y la capacidad de enfrentarse; sentirá la esperanza de que algún día se cumplan sus expectativas.

La tristeza la  sentirá como  desgracia, pesar o pesadumbre, desengaño y hasta  desgana.  Aparece la envidia que es una tristeza delante del contraste inconsciente delante de lo que tú tienes y  yo nunca tendré, aunque a veces lo manifestará con rabia, a veces se sentirá con desesperanza, desinterés pudiendo llegar en última instancia a la desilusión.

 4ª Etapa: Las Emociones Sociales
La ley en el niño de 3 a 6 años

Las emociones que ahora va a vivir ya no serán emociones simples, sino que serán emociones donde va a empezar a tener importancia el recuerdo, la memoria y la sociedad. De aquí lo de Emociones sociales.  ¿Qué es lo que el niño de esta etapa se encuentra?  El niño de esta edad es un niño que sale  del núcleo familiar para ir a la sociedad, la sociedad se la va a encontrar en los parques y plazas, en la calle y sobre todo en el parvulario escolar. Entonces el niño se da cuenta que además del mundo de su familia hay un mundo más amplio que se rige por unas leyes de las cuales dos son  claves:

1 – No haré daño físico a nadie, ni a mí mismo
2 – No tendré relaciones incestuosas con  mis familiares

Sobre la primera ley ya se habrá ido trabajando en las etapas  anteriores a través del ejemplo que se le ha ido dando al niño. Hemos de tener presente que lo que el niño vive le afecta el 93 % y lo que se le dice le afecta el 7%. Por tanto a través del trato respetuoso que le hemos ido dando va a salir de la familia con la ley  de no hare daño físico a nadie, ni a mí mismo  para poder integrarse en el parvulario escolar. Y como el niño de esta edad gracias a la maduración de neocortex, la maduración de las dos amígdalas y la maduración del hipocampo donde se archiva los recuerdos , va a desarrollar la capacidad  de la memoria, hay que  trabajar  situaciones que impidan la venganza y la represalia personal y no recurra a ellas para la resolución de los conflictos.

Con respecto a la segunda ley, si entre los 18 meses y los 3 años  era  normal  que el niño y la niña se enamoren de los padres e imaginen relaciones amorosas con ellos  en su camino hacia la madurez, en la entrada del niño a esta nueva  etapa, entre los 3 y 6 años  hay que confrontarlo directamente con la ley de LA PROHIBICION  DEL INCESTO y es bueno frustrarlos explícitamente. Esto produce una castración simbólica al dejar bien claro que  la mama o el papa nunca se casarán con él, “NI EN LA IMAGINACION”, que  jamás nunca, nunca, nunca, pase lo que pase, serán sus  novios y por tanto con mucha ternura se les ha de indicar que ellos también encontraran una persona de la que se  enamoraran y  formaran una familia.
Como dice  Stenberg, el descubrimiento de que el progenitor del sexo opuesto ya pertenece a otra persona, es esencial para el desarrollo del niño – puede ser doloroso y despertar su enojo al ser forzado a abandonar toda esperanza de tener al  progenitor  del sexo opuesto exclusivamente para él. Esto obliga también a los padres a frustrarse y castrarse ellos también, ya que a nivel inconsciente hay madres y padres que se quedan inconscientemente enganchados de los hijos y les impide su crecimiento, toda frustración va  en dos direcciones, del los padres hacia los hijos y de los hijos hacia los padres.

La interiorización de estas dos leyes le hará sentir que no ha de hacer daño físico a nadie  y que tampoco  poseerá a mama ni a  papa, y al no poseerlos  le ayudará a sentir  que cuando sea mayor tampoco poseerá a la pareja que haya encontrado, porque cuando una persona cree que posee a otra persona,  si esta decide abandonarlo  le va a provocar angustia de abandono , entonces  cree que no lo va a poder soportar y es cuando se le activa la agresividad violenta de sexo (ya que los humanos  no tenemos género sino sexo)

 ¿Cómo se manifiestan las emociones sociales?
Estas emociones ya influenciadas por lo social podemos decir que el deseo se manifiesta con la creatividad y una clara intención del niño. Cuando hay un exceso del deseo puede llegar a la obsesión.

La alegría  en esta etapa puede mostrarnos al niño con euforia, con gozo, con mucho divertimento y un gran entusiasmo.

Las relaciones de afecto  pueden ser de interés, habrá curiosidad,  atención, compasión, benevolencia e incluso podrá mostrar lástima.

La  rabia que como hemos dicho puede estar influenciada por la  memoria se puede mostrar como hostilidad,  ofensa, agravio, ultraje, injuria y puede tener  sensación de querer  buscar la venganza y la represalia. Hemos de cuidar la  burla, la  mofa, el prejuicio, la  injusticia y  la insensibilidad. Será muy sensible a la crítica, el insulto, la desvalorización el desdén, la devaluación, el aborrecimiento, el hastío, el  aburrimiento, la pereza, tedio y mostrar un cierto despiste.

Las emociones ligadas al sentido moral tardan más en activarse en nuestro cerebro. La empatía social necesita tiempo para la reflexión. Ver Nota!

Los miedos pueden llegar a presentarse en forma de fobias o miedos irracionales;  también como  dudas, conflictos de identidad y  sospecha. Muchas veces mostrará  obediencia, subordinación, sometimiento, sumisión y  subyugaciónEl parasimpático lo activamos a través del  respeto, la delicadeza, la sensibilidad, la  justicia equidad, la independencia, la reparación y la  serenidad.

Aquí  el parasimpático se activará con una autoridad justa, con normas externas claras; necesitará  reglas sociales, valores, normas internas que poco apoco va incorporando como reglas personales.

La tristeza al incorporar también la memoria tomara a veces la forma de sufrimiento, de  tormento, de perturbación, de aflicción, y a veces  podrá sentir arrepentimiento.

5ª Etapa: Las Emociones Culturales
El otro, en el niño  de 6 a 12 años

En esta etapa de los 6 a los 12 años, en Occidente el niño entra en el periodo de latencia a nivel sexual que le permite sublimar sus pulsiones a través del aprendizaje  y de  la cultura  adquiriendo su formación escolar básica.

Es gracias a la cultura y a la reversibilidad del pensamiento que el niño acaba de adquirir  mediante su capacidad en comprender las operaciones concretas, de las que  nos habla  Piaget, que el niño va a poder experimentar como dice Georges Escribano que “El otro es otro, otro “. Pero ¿Qué es eso del otro,  es otro, otro? Una cosa que parece tan fácil a nivel  de pensamiento, no lo es a nivel psico-afectivo. Entender que el otro, es otro, otro, es entender que el otro va a pensar diferente  de mí;  va a sentir diferente de mí; y va a tener una conductas diferentes  de las mías y con su manera de ser de él y a con la manera de ser mía, nos vamos a poner los de acuerdo  para hacer cosas divertidas.

Por eso, en esta edad surge la amistad;  amistades que a veces duran toda la vida, y también  son unas edades donde vamos a sentir el rencor Del latín RANCIDUS “ ya es rancio, ya es amargo”; RANCOR “ira envejecida”  o resentimiento que es aquella rabia que va a durar tiempo y tiempo y se va a enquistar. También es una etapa donde  vamos a poder sentir el perdón, Del latín DONARE “dar”; PER-DONARE “dar gratuito un regalo, un presente o una donación” será á una etapa de mucho  trabajo y superación.

Curiosamente he conocido a  personas que han acabado  su carrera en la universidad muy brillantemente  y han  avanzado mucho a nivel intelectual  pero  a nivel psico-afectivo se empeñan una y otra vez que la pareja, los amigos y las personas con las que se relacionan  piensen como ellos, sientan  como ellos y actúen como ellos creen que han de actuar; cuando esto es imposible por definición; ya que cada  persona tiene su cerebro, tiene sus vivencias , y tiene  sus sentimientos totalmente diferentes.

Esa capacidad de a aceptar al otro como un ser diferente con el que pueden hacer cosas interesantes para los dos es lo que hay que ir trabajando en este periodo.

El niño va a poder sentir las emociones de los cuatro periodos anteriores y las emociones que el  de este periodo que vamos  llamar emociones culturales porque van a estar influidas por la cultura,

 ¿Cómo se manifiestan las emociones culturales?
Dentro de la familia del deseo va a sentir su voluntad, su yo quiero que en caso de exceso puede llegar a la compulsión y al ritual.

La alegría se va a manifestar en forma de dicha, de éxtasis y deleite sobre todo cuando esa alegría se manifiesta con su grupo de amigos o amigas.

En el afecto ya puede llegar a la amistad, podrá tener momentos de intimidad, de autenticidad, de espontaneidad, de naturalidad y reciprocidad con sus iguales. Cuando el niño quiere en sus relaciones podrá dar muestra de simpatía, de amabilidad, de calidez, de claridad, de dulzura y podrá llegar a la cercanía.

En la rabia conocerá el rencor, el resentimiento, la enemistad y el despecho. Podrá sentir la indignación si  se compara con los otros, buscará a veces el perfeccionismo y se evaluará llegando a veces a la autocrítica. Mostrará aversión, y a veces puede presentarse como pesado, cargante, insoportable, agotado, cansado, antipático e incluso huraño.

El parasimpático se activa con la dignidad y sobre todo cuando adquiere la capacidad de perdonar, puede mostrar piedad, misericordia, olvido y llegar a la reconciliación entre iguales.

El miedo cogerá forma de aprensión, timidez y cierta rigidez. Su competencia con los otros le hará sentir a veces superioridad  y en otras ocasiones inferioridad. Según en qué situaciones podrá mostrar resignación, conformismo y desánimo.

El parasimpático se activará con sentimientos de superación, esfuerzo, flexibilidad, resistencia y resiliencia, también le ayudará darle ánimo y aliento.

La tristeza en esta etapa puede llegar en forma de padecimiento, y como ya habrá adquirido suficientes experiencias puede sentir la nostalgia y la añoranza. En sus relaciones de amistad puede sentir la desdicha de la traición.

6ª Etapa: Las Emociones Morales
La conciencia en el joven de 12 a 18 años

En el último acto religioso que he asistido la palabra amor estaba muy presente. Básicamente se refería al amor a Dios, amor al prójimo y un poco menos se mencionaba el amor a la vida; eché a faltar la idea de amor hacia uno mismo. Durante el oficio  religioso  me preguntaba lo curioso e interesante que era  que el concepto “amor” sea uno de los ejes centrales  de la religión y también de la psicología.

Entonces ¿Qué es eso del amor para la religión? En mi opinión  para la religión es una obligación moral y ¿Para la psicología? Para la psicología es una emoción, sentimiento. Pues bien si para la religión es una obligación moral y para la psicología una emoción, podemos decir que el amor es una de las emociones morales.

¿Y qué son las emociones morales?
Las emociones morales como la felicidad, el amor, el odio o el duelo entre otras son aquellas emociones que se desarrollan entre los 12 y 18 años en  donde ya hay plena conciencia dado que el lóbulo prefrontal del cerebro  está suficientemente maduro.  Las emociones morales se caracterizan porque están  formadas por la combinación de otras emociones más básicas, es decir tienen más de un elemento emocional por lo que serían emociones compuestas de varios elementos emocionales; dada su complejidad las definiría como  las  más humanas de las emociones.

Las emociones morales al  estar formadas por emociones más elementales, la teoría evolutiva que aquí se expone  creo que nos puede ayudar a entenderlas. Así, para entender el amor y el odio que según Robert J. Stenberg en sus dos fantásticos libros “El triángulo del amor “ y “ la naturaleza del odio”  nos explica que el amor está compuesto de pasión, intimidad y compromiso.

Según la teoría evolutiva de las emociones sabemos que la  pasión es una impulsión o pre-emoción de la familia del deseo; la intimidad una emoción cultural de la familia de la alegría/afecto y el compromiso será la emoción moral parasimpática de la familia de la rabia.

Por tanto lo que comparten la  religión y la  psicología sobre el amor sería el compromiso, ya que sería el estadio emocional más avanzado (el compromiso sería para ambas ciencias el elemento imprescindible del amor). Igualmente para el mismo autor el odio seria la combinación de  pasión; en este caso activada por la furia y el temor; el compromiso y la no intimidad.

Como la definición de amor y odio comparten el compromiso para Stenberg  lo contrario del amor no es bien, bien, el odio, sino la indiferencia o el desprecio, ya que en el odio mantenemos interés por el objeto odiado pero en la indiferencia no.

Si hacemos una  reflexión sobre el duelo adulto, que es diferente del infantil, veremos que es una proceso emocional donde según El Dr. Stephen Gullo en su libro “El Shock  sentimental “consta de las siguientes fases: impacto, negación, pena, depresión, culpa, rabia, resignación, reconstrucción y resolución.

Si las analizamos siguiendo la teoría evolutiva de las emociones  veremos que el proceso que sigue es: primero proto-emociones  de sorpresa en forma de impacto, proto-emociones de rabia como la negación, pre-emociones de tristeza como la pena y la depresión, emociones de  rabia , emociones de miedo como la culpa, después entramos ya en  emociones culturales de miedo como la resignación y parasimpático de rabia como la  reconstrucción  y al final llegamos a emociones morales de  tristeza con la aceptación la perdida.

7ª Etapa: Las Emociones Trascendentales
La Conciencia Plena en el Adulto Maduro

En este estadío la persona se ha encontrado con su Ser pudiendo distinguir las conductas que provienen de los instintos, deseos e impulsos del ego.

Cuando un ser adulto es entrenado puede reconocer el orígen de sus conductas, pudiendo asumir respuestas desde “el camino largo” neuronal sin necesidad de reacccionar. A esto es que llamamos dominio propio.

Un ser humano con dominio propio, en lugar de disparar emociones automáticas, elige poner en práctica valores centrales. Por lo cual, las circunstancias, en lugar de ser observadas como amenazas son vividas como oportunidades.

Con dominio propio tenemos la capacidad de elegir que conductas asumir frente a las circunstancias.

“Con consciencia plena, podemos preservar nuestra alegría interior… Podemos crear un fundamento de amor, paz y libertad dentro de nosotros mismos.”
Esta práctica llamada Mindfulness, refiere a la energía de estar conscientes y despiertos en el presente.

A la práctica continua de tocar la vida profundamente en cada momento. Esto no requiere de ir a ningún lugar diferente. Podemos practicar la consciencia plena en nuestra habitación o en nuestro desplazamiento de un lugar a otro. Podemos seguir haciendo las mismas cosas que hacemos siempre, andar, sentarse, trabajar, comer, hablar, con la diferencia de que las hacemos siendo conscientes de lo que estamos haciendo.

Y para que esto suceda es necesario haber atravesado todas las etapas anteriores de desarrollo. Viviendo libre de engramas y pudiendo acceder a los registros de nuestra memoria celular.

Si hay heridas en el plano emocional es preciso que estén sanadas, de lo contrario el ser humano actúa desde las etapas previas de desarrollo, sin poder acceder a su potencial.

En este estadío nuestro cuerpo y mente se perciben como una unidad, permitiéndonos estar totalmente disponibles para presenciar, contemplar y disfrutar del escenario. Regresando al ‘hogar’ de nuestra respiración que es el origen y el fin de esta práctica.

Para disfrutar plenamente de los dones de la vida, es necesario practicar la consciencia plena en cada momento. Ya estemos cepillándonos los dientes, preparando el desayuno, o con­duciendo hacia el trabajo. Cada paso y cada respiración puede ser una oportunidad para la alegría y la felicidad.

bien-malDesde el punto de vista Cristiano este estadío solo es posible en presencia del Espíritu Santo, quien aporta el discernimiento necesario para que la conciencia plena suceda.

Desde otras miradas como el Budismo este estadío puede alcanzarse sólo con la práctica.


¿Cómo se manifiestan las emociones morales y trascendentales de estas últimas dos etapas?
En la familia del deseo vamos a sentir la vocación, el  desarrollo de los proyectos y el crecimiento.

Un exceso de deseo puede llevarnos a la pasividad,
producirnos apatía o bloqueo.

En la familia de la alegría encontramos la famosa felicidad, la plenitud, el optimismo, el júbilo y la celebración.

En el afecto encontramos por fin el amor, la donación, la  unión, la bondad como moralmente bueno, y la autovalía. También será el período donde aparezca la empatía, la alteridad la solidaridad y la  humanidad.

La familia de la rabia se nos va a presentar en forma de odio, desprecio, menosprecio, indiferencia, autodesprecio, denigración y aspectos detestables.

El parasimpático se nos activará con la aceptación, la integración plena, la renuncia, la admisión, la paz y el silencio. Es un período donde alcanza el desarrollo de la responsabilidad, el compromiso y la reflexión.

El miedo aparecerá en forma de precaución, turbación conflicto de la adolescencia con sus luchas, perplejidad y  cobardía.

El parasimpático se activará con la valentía, el desafío, la audacia, la osadía y la fe.

La tristeza culmina en el duelo con sus fases de (impacto, negación, pena, depresión, culpa, rabia, resignación, reconstrucción y resolución). Se puede presentar la melancolía, el lamento la infelicidad y el pesimismo.

Funcionamiento de este Modelo
Como cada emoción se produce por un cambio fisiológico regido por un neurotransmisor básico y los neurotransmisores son limitados, los matices emocionales surgen de la forma en que se combinan las emociones básicas.

Diferentes autores reconocen matices que van desde un par de decenas a los 543 matices que reconoce Manel Troya en las diferentes etapas evolutivas.

En todos los casos, independiente del modelo que tu elijas, es necesario detectar y distinguir con un nombre (cada matiz emocional), comprendiendo a la familia emocional a la que pertenece y su etapa evolutiva.

En nuestro Modelo MԐT® se define el estadío en el que se encuentra acompañado de un nombre que hace mención al matiz. Por otra parte hay que tener presente que algunas emociones como la Alegría y Tristeza son polares entre si aunque estén ubicadas en diferentes instancias del modelo. Con esto queremos decir que muchas veces de una se pasa a la otra con una plasticidad impresionante).

Otro aspecto importante para comprender es que a medida que vamos ascendiendo en las diferentes etapas evolutivas los matices van ofreciéndonos una paleta de mayor riqueza.

A medida que avanzamos de etapas los matices crecen considerablemente. Este fenómeno prueba una vez más la importancia de la adquisición del lenguaje en el reconocimiento de los matices.

En varios de los modelos se han incluido matices con nombres en las diferentes lenguas, tales como los conceptos: “Titia y Alagra” que no se encuentran en el diccionario de la lengua castellana. Ellas definen el matiz emocional que designa a la alegría por la desgracia ajena. Están recogidas del alemán y del inglés y no del castellano. Es curioso que no tengamos nombre para una emoción tan generalizada en el idioma español.

Objetivo de  la Teoría Superadora de las Emociones
Esta teoría pretende ayudar  armonizar los tres cerebros; el de la razón (neocórtex), el de las emociones (amígdalas cerebrales) y el de las sensaciones (hipotálamo).

Por ejemplo si mi persona siente ODIO hacia algo o hacia alguien, podemos rastrearlo gracias al reconocimiento de los matices y la evolución del ODIO Así es como quizás lleguemos a darnos cuenta que antes hubo una FRUSTRACION.

Otro ejemplo: si mi persona siente ENVIDIA, podré ser consciente que estoy TRISTE porque no tengo algo que DESEO y esto me produce DOLOR. Y si yo tengo ANGUSTIA podré equilibrarme a través de la RELAJACIÖN y pedir APOYO a alguien que me brinde SEGURIDAD.

Esta armonización a través del darme cuenta de dónde estoy emocionalmente es el mejor aliado para sanarme; entendiendo por SALUD EMOCIONAL el sentir lo adecuado a la situación.

La contrapartida de esto es utilizar las emociones sustitutas. Esto normalmente lo hacemos por ignorancia o por evitar poner en riesgo nuestra imagen (temor a quebrar una supuesta imágen)

Al ser el hombre un animal simbólico, la primera estrategia para estimular la inteligencia emocional es dar nombre a las emociones o sentimientos y así poder distinguirlas. En síntesis, este Modelo busca que cada persona encuentre sus propias respuestas.

Compilado por el Dr. Fabián Sorrentino. Este contenido es un extracto del Manual del Mentor y forma parte de la carrera de Coaching y Mentoring de Ser.Red.

Fuentes:
– La Esencia Humana. De Arnoldo Águila
– Escribano Georges , “Analyse transacctionalle et psycologie clinique”. Ed. Psicom Editions 1992
– Castilla del Pino, Carlos, “Teoría de los sentimientos”, Ed. Tusquets 2003
– Damasio, Antonio, “ El error de Descartes”, Ed. Drakontos Bolsillo, Barcelona 2006
– Damasio, Antonio, “ En busca de Spinoza”
– Neurobiologia de la emoción y los sentimientos, Ed. Ed. Drakontos, Barcelona Madrid 2009
– Damasio, Antonio, I el cervell va crear l’home” Ed. Destino, Barcelona 2010
– Marina, Jose Antonio, Lopez Penas, Maris, “Diccionario de los sentimientos”, Ed. Anagrama, Barcelona 1999
– Stenberg Robert y Karin, “La naturaleza del odio”, Ed. Paidos, Mexico 2010
– Stenber, Rober J. “ Intimidad, amor y compromiso”, Ed. Paidos Mexico 1990
– LeDoux Joseph, “El cerebro emocional”, Ed. Ariel Planeta S.A., Barcelona 1999r
– Gullo Stephen, Churc Connie, “El Shock sentimental”, Ed. Paidos, Barceona 1989

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