(Del inglés “accountability”): Asunción de responsabilidad por los propios errores, fallas y desperdicio de tiempo y energía—especialmente cuando se baja la energía a otros—, y disposición a pagar las consecuencias y a reponer las energías cuya pérdida o disminución se ha provocado.

La acontabilidad es la competencia central de liderazgo que aprendemos en el Nivel 1 del Modelo Met. Lo tomamos como sinónimo de “responsabilidad personal” en su amplio espectro que significa responder amorosamente, comprometerse. Sin la reposición de las energías, no puede haber compromiso ni una respuesta amorosa y energética a lo que se hizo y, por lo tanto, no existe responsabilidad.

La acontabilidad es hermana de la responsabilidad. Implica participar en los frutos cosechados cuando se ha sido una causa positiva (cuando se han producido buenos resultados); o reponer la energía cuando se ha sido una causa negativa, debido a fallas de cualquier tipo, o la baja de tiempo y energía en otros. De hecho, sin la acontabilidad la responsabilidad resulta una simple palabra. La acontabilidad vivifica a la responsabilidad.

La acontabilidad significa responder por las consecuencias de las propias fallas pagando las consecuencias. Las consecuencias pueden ser naturales (llegar tarde a un vuelo y perder el avión, por ejemplo), o negociables (acordar con antelación a la consumación de una falla o después de haberla perpetrado, alguna forma de reponer el tiempo y energía ). Las consecuencias pueden incluir reponer la energía perdida a consecuencia de  una falla.

La acontabilidad es esencial como entrenamiento en la impecabilidad del ser. La acontabilidad pone a la persona en conciencia de sus fallas y la motiva a no seguir fallando. De hecho, es casi una ley que sin acontabilidad, una persona continuará sumida en la mediocridad toda la vida. Responder al tamaño de algunas de las circunstancias actuales requiere de acontabilidad y la reposición de las energía por los errores y fallas cometidos.

Una de las consecuencias más comunes cuando “erramos al blanco” es la pérdida de nuestra impecabilidad. Para volver a alinearnos la sugerencia es la realización de un reporte acerca de la falla especificando las medidas a tomar para evitarla en el futuro. vuelva a cometerse.

Compromiso, proactividad y responsabilidad

La acontabilidad representa la forma óptima de trabajar en una organización. Así, cuando en una empresa se actúa con responsabilidad y con una actitud proactiva, es posible afirmar que existe acontabilidad o accountability en dicha empresa. Según los expertos, hay tres factores relacionados con esta cuestión: el compromiso individual, la iniciativa basada en la proactividad y la responsabilidad personal.

Las personas que tienen incorporado este concepto en su manera de trabajar llevan el éxito dentro de ellos y no dependen de condiciones externas. En otras palabras, si alguien considera que su fracaso o su éxito no dependen de él, su planteamiento está abocado al fracaso. De esta manera, el accountability es una predisposición absoluta para asumir la responsabilidad individual. En el mundo empresarial, este tipo de mentalidad es considerada como el paradigma del liderazgo.

Los expertos en coaching empresarial sostienen que la idea de accountability es esencial para fomentar la inteligencia emocional de los directivos y, al mismo tiempo, para aumentar la productividad de una compañía.

Lo opuesto al accountability

En muchas organizaciones empresariales ciertas actitudes personales expresan la idea opuesta a la accountability. De esta manera, quienes tienen la costumbre de echar la culpa a los demás o ponen todo tipo de excusas para eludir su responsabilidad, están adoptando una postura contraria a la forma idónea de trabajar.

Para un inglés o un estadounidense el vocablo accountability expresa una idea concreta, la rendición de cuentas. Así, un trabajador debe rendir cuentas a sus superiores por lo que ha hecho (cuánto ha producido, qué gestiones ha realizado, etc).

En el mundo latino también hay formas de establecer la responsabilidad individual y mecanismos de rendición de cuentas, pero existe una cultura laboral distinta. Sin embargo, el término accountability se va imponiendo poco a poco en la cultura empresarial latinoamericana.

Al asociar la acontabilidad con la rendición de cuentas nos refierimos al seguimiento y vigilancia que un individuo o un colectivo hace sobre las acciones, toma de decisiones, políticas ejecutadas y, en general, el desempeño del respectivo poder político.

Para ello, es importante que el individuo o el grupo (ciudadano y ciudadanía) cuente con las herramientas para llevar a cabo ese seguimiento y vigilancia, que el poder político (sea una institución o un funcionario público) tenga el deber de informar, explicar y justificar sus actuaciones, y que dicho individuo o grupo cuente con el derecho y los mecanismos para evaluar y tomar decisiones frente a lo expuesto, ya sea solicitando medidas al gobierno al mando o incidiendo directamente mediante un proceso electoral.

Compilado por Fabián Sorrentino

Fuentes:
Definicion ABC https://www.definicionabc.com/negocios/accountability.php
Wikipedia: Cortés Arbeláez, Alejandro (2014). «El concepto de “accountability”: una mirada desde la Ciencia Política

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