El adjetivo ambiguo viene del latín ambiguus. Se trata de una palabra formada con un viejo prefijo amb- que significa “por uno y otro lado, por los dos lados” (lo encontramos como radical en el pronombre latino ambo que da en castellano “ambos”), y con la raíz del verbo agere, alterada por la apofonía en i. Agere significa llevar adelante, actuar. Por eso lo ambiguo es lo que actúa por uno y otro lado, lo de doble sentido, lo incierto y lo equívoco.

Refiriéndose a la ambigüedad léxica recomiendo ver este vídeo:

Capacidad que desarrollan los líderes para admitir diferentes interpretaciones de la realidad, tolerancia para convivir con la incertidumbre. La realidad cambiante que caracteriza a la aceleración del tiempo de la era postindustrial exige a los líderes trabajar desde la ambigüedad. La ambigüedad está asociada a otros rasgos del liderazgo que la potencian: adaptabilidad, análisis, experiencia, voluntad

Términos asociados: incertidumbre, duda, vacilación, interpretación

Compilado por: Agustín Portas | Fuentes: etimologias.dechile.net, emprendedorex.com, youtube.com, wordreference.com