Es tener ambas valencias; es decir, la persona valida o valora tanto lo uno como lo contrario, o bien le atrae y repele una misma persona o actividad. Desde el paradigma del hombre racional o de la lógica aristotélica se considera que esto es una situación anormal; en tanto desde el paradigma del hombre complejo representa una condición normal, en el sentido que la contradicción habitaría estadísticamente en la absoluta mayoría de las personas. Frente a la existencia de la ambivalencia, lo que se propone como camino de superación es en primer lugar no dar a ninguna mayor valor que a la otra –de hecho, la ambivalencia ya está mostrando que en uno ambas tienen un valor más o menos equivalente–; y desde esa premisa, buscar integrar la ambivalencia a través del desarrollo personal, o bien –o en el intertanto– administrar la ambivalencia favoreciendo una u otra de las opciones alternativamente.

La palabra ambivalencia es un neologismo acuñado en 1910 por el psiquiatra suizo Eugen Bleuler (1857-1939). Ambivalencia viene del latín y está formado ambo (ambos) y valentia, (fortaleza física). La ambivalencia es un estado en el que una persona experimenta sentimientos contradictorios. Bleuler es el autor de Dementia praecox y también acuñó el término esquizofrenia.

La palabra latina ambo (ambos) se vincula con la raíz indoeuropea *ambho- (ambos) presente en la palabra anfótero.
La palabra valentia (fortaleza) esta compuesta con:
La raíz del verbo valere (ser fuerte, valer). Se relaciona con una raíz *wal- (ser fuerte).
El sufijo -nt- que indica agente, como en: arrogante, confidente, potente.
El sufijo -ia que indica cualidad, como en: confluencia, frecuencia y sentencia.

Conflicto motivacional, que se produce cuando el sujeto es simultáneamente atraído y repelido por la misma meta o deseo.

Es un estado de tener simultáneamente, en conflicto sentimientos hacia una persona u objeto. Escrito de otra forma, la ambivalencia es la experiencia de tener pensamientos y/o emociones de ambas valencias positiva y negativa hacia alguien o algo.1 Un ejemplo común de ambivalencia es sentir a la vez amor y odio por una persona. El término también refiere a situaciones donde “sentimientos mezclados” de los tipos más generales son experimentados, o donde una persona experimenta incertidumbre o indecisión concerniente a algo.

La ambivalencia es experimentada psicológicamente como desagradable cuando los aspectos positivos y negativos de un tema están ambos presentes en la mente de una persona al mismo tiempo. El estado puede conducir a evasión o dilación, o a intentos deliberados por resolver la ambivalencia. Cuando la situación no requiera una decisión a ser tomada, la gente experimenta menos incomodidad incluso sintiendo ambivalencia.

En psicoanálisis
En psicoanálisis, el concepto de ambivalencia (introducido por Bleuler en 1911) refiere a una subrayada actitud emocional en la cual coexisten los impulsos contradictorios (usualmente el amor y el odio) que derivan de una fuente común y por lo tanto considerados como interdependientes. Por otra parte, cuando el término es utilizado en este sentido psicoanalítico, no sería usual esperarse que la persona encarnando ambivalencia en realidad sienta al mismo tiempo dos emociones contrarias como tal. Con la excepción de casos de Neurosis obsesiva, uno u otro de los lados en conflicto es usualmente reprimido. Así, por ejemplo, el amor de un analizado por su padre puede ser muy experimentado conscientemente y abiértamente expresado -mientras que su ‘odio’ por el mismo objeto puede ser fuertemente reprimido y solo expresado indirectamente, y así sólo revelado en un análisis.

Otra distinción relevante es que mientras que la noción psicoanalítica de ‘ambivalencia’ es engendrado por todo un conflicto neurótico, los ‘sentimientos mezclados’ pueden fácilmente estar basados en valoraciones muy realistas de la naturaleza imperfecta de lo que se considera.

Fuentes: Wikipedia. Etimologías de Chile y Diccionario de Emociones, Actitudes y Conductas de la Universidad Bolivariana.

Referencias
Webster’s New World Collegiate Dictionary, 3rd Edition.
Van Harreveld, F., van der Pligt, J., & de Liver, Y. (2009). The agony of ambivalence and ways to resolve it: Introducing the MAID model. Personality and Social Psychology Review, 13, 45-61.