Beth Ludojoski – viernes, 21 de marzo de 2008, 15:19

Analogía
(del griego analogía, proporción, correspondencia). Semejanza de ciertas facetas, cualidades y relaciones entre objetos no idénticos; son razonamientos por analogía las deducciones que se hacen sobre la base de dicha semejanza. Esquema corriente del razonamiento por analogía: el objeto B posee las notas a, b, c, d, e; el objeto C posee las notas b, c, d, e; por tanto el objeto C tiene probablemente, la nota a. La analogía es de gran valor para la investigación. En las etapas iniciales del desarrollo de la sociedad, la analogía sustituye a la observación sistemática y al experimento, sus conclusiones se fundamentan en el parecido de caracteres externos y secundarios. Así surgen la mayor parte de las concepciones de la filosofía de la naturaleza en la Antigüedad. Más adelante, la analogía pierde su significado como medio de explicación, pero conserva el papel de brújula que señala los problemas. Así, Huygens, después de descubrir la analogía entre el comportamiento de la luz y el del sonido, llegó a la idea de la naturaleza ondulatoria de la luz: Maxwell hizo extensiva esta conclusión a la naturaleza del [13] campo electromagnético. Considerada aisladamente, la analogía carece de fuerza probatoria concluyente, pues la deducción por ella inferida posee sólo un carácter de probabilidad. De ahí que sea necesario aplicarla junto con otras formas de cognición. Con el fin de elevar el grado de probabilidad de la deducción por analogía, se recaba el cumplimiento de los requisitos siguientes: 1. La analogía ha de basarse en notas esenciales y en un gran número -en la medida de lo posible- de propiedades comunes a los objetos que se comparan. 2. El nexo entre el carácter respecto al que se infiere la deducción y los caracteres comunes descubiertos en los objetos, ha de ser lo más estrecho posible. 3. La analogía se propone establecer una correspondencia entre objetos sólo en un determinado nexo, pero no en todas las relaciones. 4. Como quiera que la analogía tiene como fin inmediato establecer la semejanza de los objetos, no hace más que señalar sus diferencias y ha de completarse con la investigación de los mismos. En la ciencia moderna, constituye una amplia esfera para la aplicación de la analogía, la denominada teoría de la semejanza, utilizada en la modelización.

Analogía del ente
(del latín «analogía entis»). Concepto metodológico central en la filosofía católica (Neotomismo, Escolástica, Tomismo, Tomas de Aquino). La analogía del ente implica que todo ser (trátese de un objeto material, de un fenómeno o de una idea) es parecido a otro y, al mismo tiempo, es distinto de él. Partiendo de este principio, la filosofía católica establece la escala jerárquica del ente. Por cuanto en la analogía del ente se considera que lo primario y determinante es la semejanza, la unidad, según la metafísica escolástica (Tomás de Aquino; entre los escolásticos modernos, Erich Przywara y otros), la causa, la fuente inicial de la multiplicidad cualitativa del ente no puede ser más que una fuerza exterior, sobrenatural: Dios, en quien coinciden todas las diferencias. De este modo, en el concepto de analogía del ente se da carácter absoluto a la identidad, a la semejanza de objetos» y fenómenos, mientras que sus diferencias cualitativas se reducen a cuantitativas. Dicho concepto fue introducido en la escolástica medieval. Los escolásticos de nuestros días tienen a la analogía del ente por antípoda de la unidad dialéctica de contrarios (Unidad y lucha de contrarios, ley de la).

Análogo
(del griego a1nálogoç, correspondiente) . Término de la teoría del conocimiento que designa un objeto ideal (concepto, teoría, método de investigación, &c.), que refleja de manera adecuada algún objeto material, algún proceso, alguna regularidad. En la «Dialéctica de la Naturaleza», Engels dice que para las ciencias naturales (las palabras de Engels conservan toda su validez para las ciencias históricas), la dialéctica constituye la más importante de las formas de pensar, «ya que es la única que nos brinda el análogo y, por tanto, el método para explicar los procesos de desarrollo en la naturaleza…» (t. XX, pág. 367 – «Anti-Dühring», Ed. Pueblos Unidos, 3ª ed., 1961, pág. 402). En las publicaciones filosóficas modernas, el término de «análogo» designa asimismo un objeto material (incluyendo distintas clases del hacer práctico, material, del hombre) que sea fundamento real de alguna teoría, de alguna ley teórica de la cognición o de una regla lógica. Por ejemplo, las relaciones más generales y corrientes de las cosas constituyen la base objetiva del juicio, del razonamiento y de otras formas del pensar. Hallando el análogo, se establece el hecho determinante del cual se genera tal o cual fenómeno ideal, lo que es de suma importancia en la lucha contra las distintas formas del idealismo. En cambio, la elucidación de lo que tiene de específico una ley metódica, una regla lógica, &c., implica el análisis multilateral de sus funciones en un determinado sistema de conocimientos. (Modelización).