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Ano

Ano

«Anus» redirige aquí. Para la localidad francesa, véase Anus (Yonne).
El ano es una abertura del tracto digestivo de un animal, siendo el extremo opuesto a la boca.

Ano de un perro.
Su función es controlar la expulsión de las heces, materia no deseada semisólida producida durante la digestión después de que todos los nutrientes se hayan extraído. Dependiendo del tipo de animal, puede ser materia que el animal no puede digerir, tales como huesos, pelos, celulosa, lignina, etc. Algunas materias ingeridas serían tóxicas si se mantienen en el tracto digestivo, lo que generaría la muerte o el exceso de bacterias intestinales que lo habitan en endosimbiosis.

Ese mismo orificio, algunos animales lo usan para excretar los desechos líquidos y sólidos, y para la cópula y la puesta de huevos, por lo que pasa a denominarse cloaca. Está presente en todas las aves, anfibios y reptiles, así como en algunos peces (condrictios).

Los mamíferos monotremas también tienen una cloaca, la que se cree es una característica heredada de los primeros amniotas a través de los terápsidos. Los marsupiales tienen dos orificios inferiores: uno para la excreción de sólidos y líquidos, y el otro para la reproducción, presentando una vagina en las hembras y un pene en los machos. Las hembras en los mamíferos placentarios tienen orificios totalmente separados para defecar, orinar, y para la reproducción; mientras que los machos tienen una abertura para la defecación y otra para la micción y reproducción, aunque los canales que fluyen hacia ese orificio son casi completamente independiente.

El desarrollo del ano fue una etapa importante en la evolución de los animales multicelulares. De hecho, parece haber ocurrido por lo menos dos veces, siguiendo diferentes caminos en protostomados y deuteróstomos. Esto acompañado o facilitado otros importantes desarrollos evolutivos: un plan corporal bilateral, el celoma, una cavidad interna que proporcionan espacio para el sistema circulatorio y, en algunos animales, un esqueleto hidrostático, que permite a algunos animales la metamerización, es decir, la segmentación del cuerpo, el que queda construido con repetidos «módulos» denominados metámeros, los que luego se especializaron.

En Busca de una Interpretación Psicológica.
Dice Lise Bourbeau en su libro “Obedece a Tu Cuerpo, Amate”:
El ano puede ser el asiento de lesiones benignas o malignas, de hemorragias, abscesos, dolores o comezón.  Como el ano es la terminación de algo, también en el plano metafísico representa la culminación de una idea, de una relación o el fin de un proceso cualquiera. Si sientes dolor en esta zona, éste representa tu sentimiento de culpa por querer terminar algo, de modo que te sientas en él y no le haces caso. Lo mismo ocurre si el dolor te impide sentarte cómodamente. La comezón representa deseos insatisfechos de querer terminar o llevar a buen término un acontecimiento. En lo que se refiere al absceso, consulta absceso teniendo en cuenta que posee relación con la terminación de algo. Una hemorragia en el ano tiene un significado similar al del absceso, pero conlleva una pérdida de la alegría de vivir, ligada a sentimientos de cólera y frustración.  Es esencial que retengas menos el pasado, que te permitas terminar algo para poder pasar a otra cosa nueva, pero siempre con alegría, amor y armonía. También es necesario que te des cuenta de que no necesitas depender de los demás para tomar decisiones. Dedica tiempo a hablar con la vocecita que existe en el interior de tu cabeza y que te hace dudar de ti. Dile que ya puedes hacerte cargo de ti mismo y decidir, porque estás listo para asumir las consecuencias. El ano es el orificio del recto, el lugar donde suelto lo que ya no necesito. Los problemas aquí están conectados con el hecho de “retener y soltar”; por esto si soy un niño que va estreñido o si ensucio mis pañales frecuentemente es para vengarme de padres que considero como autoritarios, manipuladores o abusivos. Es lugar de descarga de las principales toxinas del cuerpo humano. El ano se sitúa al nivel de la pelvis, cercano al coxis y al primer chakra o centro de energía, el asiento entre el “yo” y el universo que me rodea. Está vinculado a la base energética del cuerpo. Ciertos miedos internos, el estrés y las emociones se evacuan por este orificio. Puedo comprobar las situaciones siguientes: “¿Qué es lo que intento ignorar hasta el punto de retenerlo? ¿Hasta dónde puedo yo dejarme ir? ¿Soy capaz de relajar y dejar que me guíe la vida? ¿Estoy listo para vivir nuevas sensaciones frente a la vida?” ¡Aprendo a tener confianza en mí, mientras suelto lo que ya no necesito y sustituyéndolo por nuevas ideas, actitudes positivas y nuevos proyectos.

ANO – ABSCESO ANAL
El absceso es un montón de pus, frustraciones e irritabilidad vinculado a una situación que no quiero soltar o dejar ir (ano). Frecuentemente, incluso si me aguanto, se me escapa a pesar mío. Este absceso saldrá o se manifestará de todos modos. Es posible que esté enfadado contra mí – mismo porque no quiero “evacuar”, ceder frente a ciertas fijaciones mentales que dañan mi vida presente. Incluso puedo estar lleno de venganza referente a una situación pasada o a alguien a quien rehúso perdonar. Este malestar me dice que debo hacer confianza a la vida y a lo que es hermoso alrededor mío. Confío en alguien o en algo y, sobre todo, perdono a la gente que me rodea. Me abandono y hago confianza a la vida.

ANO – COMEZÓN ANAL
Las comezones se relacionan con los remordimientos y la culpabilidad con relación a mi pasado. Algo me “come” o me pica y me siento culpable en lo que debo retener o soltar. Tengo interés en escuchar mi cuerpo y alcanzar la satisfacción en todo porque la culpabilidad sólo frena mi evolución, sin verdaderos beneficios.

ANO – DOLORES ANALES
Los dolores anales (llamada recto colitis) se relacionan con la culpabilidad. Me hago daño porque no me creo bastante eficaz para realizar mis deseos. Es una forma de auto – castigo, una irritación, la gana de condenarme de un modo que manifiesta una herida interna, mi sensibilidad desgarrada después de un acontecimiento pasado que aún no acepté. Vivo una pena profunda que puede llegar a la pérdida sanguínea e incluso, en ciertos casos, la hemorragia. Puedo aceptar hacerme más responsable de mis deseos, dejar de desvalorizarme en lo que soy y dejar de negarme vivir y dejar de castigarme inútilmente. Podría dejar de estar incómodo con el “trasero en fuego” y empezar otra vez de nuevo aceptando mucho más mis experiencias pasadas, presentes y por venir y así correr más en la vida.

ANO – FISTULAS ANALES
Una fístula anal encuentra su origen en una situación que vivo y en la cual experimento cólera con relación a lo que quiero retener y que no consigo guardar dentro de mí. Es como si quisiera conservar viejos residuos del pasado (viejas formas – pensamientos, emociones, deseos), pero no lo consigo. Incluso puedo mantener sentimientos de venganza con relación a alguien o a algo. La manifestación es la fístula, especie de canal comunicando anormalmente entre una víscera y la piel. No consigo decidirme entre lo físico y lo espiritual, entre los deseos y el desapego (en el sentido amplio). Me quedo abierto al nivel del corazón y acepto con voluntad de vaciar completamente estas “basuras” de ideas negras, malsanas y vengativas aquí y ahora.

ANO – FISURAS ANALES
Las fisuras anales son ligeras hendiduras que llegan a sangrar al nivel del ano, lo cual significa cierta pérdida de alegría de vivir vinculada a una situación que debo cambiar. Si vivo tristeza que puede “hendirme el “culo”, compruebo lo que provoca esta tristeza y acepto los cambios en mi vida. Sobre todo dejo de esperar a los demás para cambiar. Elimino mi frustración, mi cólera frente a una persona o a un suceso “que me hiende el trasero” o frente al cual puedo sentirme como “sentado entre dos sillas”.

Compilado por: Ana Gonzalez 17/07/2016 18:30pm
Fuentes: “Obedece a Tu Cuerpo, Amate- Escrito por Lise Bourbeau. Wikipedia