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Autenticidad

Autenticidad

Refiere a la correlación entre lo sentido interiormente y lo expresado exteriormente; pero no se refiere a una situación más compleja que es la posibilidad de distorsión interior donde lo sentido ya es consecuencia de un juicio, y no corresponde a nuestra auténtica esencia. No es extraño que las personas llegamos a perdernos sobre qué es lo auténtico en nosotros. Por ejemplo, podemos considerar que es auténtico criticar, pero nos autoengañamos diciendo que lo hacemos para que el otro se supere, en circunstancias que en realidad estamos siguiendo un impulso vindicativo, o porque con la crítica queremos cambiar la conducta del otro a fin de que realice la conducta que nosotros consideramos buena, o la que nos beneficia. Es valiosa la intención de autenticidad, pero sólo seremos auténticos con los otros si hemos clarificado la autenticidad de nuestra propia manifestación.

La palabra auténtico viene del latín authenticus (original, auténtico, que responde a sí mismo).
Pero el latín la tomó en préstamo del griego authentikós, que significaba primordial o también todo lo que se relaciona con un poder absoluto. Se deriva de authentía (poder absoluto), y esta palabra de authentés, “aquel que actúa por sí mismo, que toma la iniciativa y que es dueño absoluto de sus actos”. El vocablo se relaciona con autós (mismo), cuya t radical se ha convertido en aspirada por contacto con un espíritu áspero de la segunda raíz del compuesto, quizá perteneciente al radical del verbo híemí (mover hacia adelante, lanzarse), aunque no está muy claro. Este elemento aut- es el mismo que vemos en palabras como autogobierno, autarquía, autonomía, autómata o autodidacta.

Requiere de congruencia.

Su primera definición es la relación que existe entre acciones o elementos que componen un discurso.

Para el Derecho es la relación de conformidad entre el fallo de un juicio y lo que pidieron las partes.

En Teología es la cualidad de la gracia de Dios, que obra sin quitarle libertad al ser humano.

Se aplica también en las Matemáticas, específicamente en la Geometría. Así se considera que dos figuras geométricas son congruentes si tienen la misma forma y tamaño.  Aun cuando su posición u orientación sea distinta.

De este modo, la congruencia se da a través de una relación de traslación, rotación y/o reflexión. Entonces, si luego de deslizar, girar, voltear, las formas tienen la misma área, tamaño, ángulos y longitudes de líneas, son congruentes.

También se utiliza este sustantivo en la teoría de números. Nombrando a dos números enteros que tienen el mismo resto cuando se dividen por un número natural llamado el módulo. Esto se expresa a través de la expresión

≡ b (mod. m)

Que se especifica diciendo que a es congruente con b módulo m.

Para Carl Rogers (1902-1987), existen tres actitudes vitales que la persona puede desarrollar para su auto realización y su salud mental. Estas son: la congruencia o autenticidad, la aceptación incondicional y la empatía.

Así considera a la congruencia como ser, lo que se es. Es decir no usar máscaras en el sentido de ocultarse detrás de otra personalidad que se muestra.

Dentro del ámbito clínico con este término se alude a la sinceridad, autenticidad y transparencia del terapeuta con su cliente. Es el encuentro existencial, donde el terapeuta se muestra tal como es, frente a su paciente.

En este sentido la autenticidad implica dos elementos:

-que el terapeuta esté abierto a sus experiencias y sentimientos y que los pueda simbolizar.

-que el terapeuta esté dispuesto a comunicar esos sentimientos cuando sea necesario. De esta manera la relación con su paciente es real y auténtica.

En la sociedad actual se usan las máscaras donde se muestran personalidades idealizadas o que se pretenden ser. Esta actitud se puede convertir en algo patológico. Es por eso que Carl Rogers considera que una persona que tiene una actitud congruente, es una persona sana. Debido a que se muestra como es, independientemente de todo factor externo.

En cuanto al origen etimológico de esta palabra proviene del latín. Deriva de congruentia, congruentiae. Este sustantivo está formado por el prefijo con- que significa totalmente. La raíz del verbo gruo, gruis, gruere cuyo significado es coincidir y el sufijo -ia que señala cualidad. Por lo tanto su concepto original es la cualidad de lo que coincide totalmente.

Fuentes: Wikipedia. Etimologías de Chile y Diccionario de Emociones, Actitudes y Conductas de la Universidad Bolivariana.

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