La caries es una enfermedad multifactorial que se caracteriza por la destrucción de los tejidos del diente como consecuencia de la desmineralización provocada por los ácidos que genera la placa bacteriana. Las bacterias fabrican ese ácido a partir de los restos de alimentos de la dieta que se les quedan expuestos. La destrucción química dental se asocia a la ingesta de azúcares y ácidos contenidos en bebidas y alimentos. La caries dental se asocia también a errores en las técnicas de higiene así como pastas dentales inadecuadas, falta de cepillado dental, o no saber usar bien los movimientos del lavado bucal, ausencia de hilo dental, así como también con una etiología genética. Se ha comprobado así mismo la influencia del pH de la saliva en relación a la caries. Tras la destrucción del esmalte ataca a la dentina y alcanza la pulpa dentaria produciendo su inflamación, pulpitis, y posterior necrosis (muerte pulpar). Si el diente no es tratado puede llevar posteriormente a la inflamación del área que rodea el ápice (extremo de la raíz) produciéndose una periodontitis apical, y pudiendo llegar a ocasionar un absceso dental, una celulitis o incluso una angina de Ludwig.

En Busca de una Interpretación Psicológica.
Dice Lise Bourbeau en su libro “Obedece a Tu Cuerpo, Amate”:
Esta es la enfermedad más importante que afecta a los dientes. La caries comienza por los ácidos (en especial los producidos por el azúcar) que atacan la superficie del esmalte de los dientes. Poco a poco este ataque invade al marfil o dentina, lo que crea un punto de caries. En este momento se hacen patentes la sensibilidad y los dolores, sobre todo al ingerir alimentos fríos, dulces o ácidos. Cuando la caries llega a la pulpa se produce una congestión y una inflamación que estimula a las fibras nerviosas. Los dolores son intensos y es lo que se conoce como dolor de muelas.

Como los dientes son necesarios para masticar, es decir, para preparar los alimentos que se van a digerir, una caries indica que la persona ni siquiera considera la posibilidad de aceptar a alguien o a algo porque está demasiado enojada. De este modo se bloquea, sin actuar ni manifestar sus deseos. La caries dental también indica que la persona se impide a sí misma reír. Toma la vida demasiado en serio. Se sugiere la consulta del término problemas en los dientes para obtener más detalles y tener una mejor idea del área en la que estos deseos no se manifiestan.

Tú caries se ha manifestado para señalar que tu terquedad no te beneficia; te ocasiona tanto dolor interno como el que te producen tus dientes. En lugar de enojarte internamente, te sería más provechoso revisar tu manera de percibir lo que sucede a tu alrededor y aceptar que los demás no pueden pensar como tú. Aprende a reírte de ti mismo, a ver el lado divertido de las personas y de las situaciones. De este modo no tendrás que comer más azúcar de la necesaria creyendo que es la única forma de endulzar tu vida.

Clasificación
Para facilitar la comprensión de la clasificación, a continuación se hace una breve descripción de los diferentes tejidos que componen los dientes:

El esmalte dental. Es un tejido duro, acelular (por lo tanto no es capaz de sentir estímulos), que cubre la superficie de la corona del diente. Está compuesto por un 96% de materia inorgánica (cristales de hidroxiapatita), un 2% de materia orgánica y un 2% de agua.
La dentina. Es un tejido duro y con cierta elasticidad, de color blanco amarillento, no vascularizado, que está situado inmediatamente por debajo del esmalte. Está compuesta por un 70 % de tejido inorgánico (cristales de hidroxiapatita), un 18% de materia orgánica (proteínas colágenas, responsables de la elasticidad) y un 12% de agua.

El cemento radicular. Es un tejido duro, parecido al hueso, que rodea la superficie externa de la raíz. Está en íntimo contacto con unas fibras llamadas ligamento periodontal, que unen este tejido al hueso. En el adulto está compuesto por un 45-50% de sustancias inorgánicas (fosfatos de calcio), un 50-55% de material orgánico (colágeno y mucopolisacáridos) y agua.

La pulpa dentaria. Es un tejido suave que contiene vasos sanguíneos (arteria y vena) que conducen la sangre hacia el diente y fibras nerviosas que le otorgan sensibilidad.
El periodonto. Son las estructuras que dan soporte y sustentabilidad al diente.

Caries coronal
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La caries es un proceso infeccioso en el que varios microorganismos de la placa dentobacteriana como Streptococcus mutans y Lactobacillus acidophilus producen ácidos que atacan principalmente el componente inorgánico del esmalte dental y provocan su desmineralización. De no ser revertido este fenómeno a través de la remineralización, propicia la pérdida de sustancia dentaria, que trae consigo formación de cavidades en los dientes.

Regularmente el proceso de la caries se inicia en el esmalte de la corona de los dientes y cuando existe migración gingival el proceso carioso puede establecerse también en la porción radicular e invadir el cemento dentario y, posteriormente, la dentina radicular. La caries se define como un padecimiento multifactorial, en el que para iniciar el proceso de la enfermedad se establece la intervención simultánea de tres grupos de factores: microbianos, del sustrato y elementos propios del sujeto afectado.

Caries radicular
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La caries es una enfermedad dentaria primaria, sin embargo, la radicular es secundaria a la exposición bucal del cemento por retracción gingival fisiológica, senil o por enfermedad periodontal. La caries radicular es la más frecuente en los ancianos y será un reto muy grande en el futuro tanto para los pacientes como para los odontólogos. Hay grandes evidencias de que la caries impacta la salud endocrina, cardiovascular y pulmonar, particularmente en personas frágiles.

Etiología
Las caries comienzan en el esmalte exterior y se extienden por la dentina y la pulpa interior.
Los defectos de mineralización aumentan el riesgo de desarrollo de caries dentales. En la imagen, hipoplasias irreversibles del esmalte dental causadas por la enfermedad celíaca no tratada.
La caries dental es una enfermedad multifactorial, lo que significa que deben concurrir varios factores para que se desarrolle. Hasta el momento las investigaciones han logrado determinar cuatro factores fundamentales:

Anatomía dental: la composición de su superficie y su localización hace que los dientes retengan más o menos placa dental. Por ejemplo, los dientes posteriores (molares y premolares), son más susceptibles a la caries ya que su morfología es más anfractuosa y además presentan una cara oclusal donde abundan los surcos, fosas, puntos y fisuras, y la lengua no limpia tan fácilmente su superficie; las zonas que pueden ser limpiadas por las mucosas y por la lengua se denomina zona de autoclisis. Además es necesario nombrar el rol del hospedero a una mayor o menor incidencia, debido a una susceptibilidad genética heredada o bien por problemas socioeconómicos, culturales y relacionados al estilo de vida (estos últimos condicionarán sus hábitos dietéticos y de higiene oral). Las piezas dentales con defectos de mineralización son muy susceptibles a desarrollar caries. Entre las principales causas de defectos en la mineralización se incluyen la exposición a altas dosis de dioxinas o PCB en la leche materna (en lactancias de duración superior a los 9 meses), toma prolongada de ciertos antibióticos, enfermedades infecciosas durante los tres primeros años de vida (tales como la escarlatina, las paperas, el sarampión o la difteria), una enfermedad celíaca no diagnosticada o tardíamente detectada (que frecuentemente cursa sin síntomas digestivos), deficiencia de vitamina D, hipoparatiroidismo, desnutrición, malabsorción, nacimiento prematuro, bajo peso al nacer, privación de oxígeno durante el parto y problemas respiratorios crónicos que provocan baja oxigenación.

Tiempo: la placa dental es capaz de producir caries debido a la capacidad acidogénica y acidurica que poseen los microorganismos que la colonizan, de tal forma que los carbohidratos fermentables en la dieta no son suficientes, sino que además estos deben actuar durante un tiempo prolongado para mantener un pH ácido constante a nivel de la interfase placa – esmalte. De esta forma el elemento tiempo forma parte primordial en la etiología de la caries. Un órgano dental es capaz de resistir 2 h por día de desmineralización sin sufrir lesión en su esmalte, la saliva tiene un componente buffer o amortiguador en este fenómeno pero el cepillado dental proporciona esta protección, es decir, 20 min posterior a la ingesta de alimentos el órgano dental tiene aún desmineralización (según la curva de Stephan), la pres
encia de azúcar en la dieta produce 18 h de desmineralización posterior al cepillado dental asociado como destrucción química dental independientemente de la presencia de un cepillado de calidad en el paciente.

Dieta: la presencia de carbohidratos fermentables en la dieta condiciona la aparición de caries, sin embargo los almidones no la producen. Pero es necesario aclarar que el metabolismo de los hidratos de carbono se produce por una enzima presente en la saliva denominada alfa amilasa salival o ptialina, esta es capaz de degradar el almidón hasta maltosa y de acuerdo al tiempo que permanezca el bolo en la boca podría escindirla hasta glucosa, esto produce una disminución en el pH salival que favorece la desmineralización del esmalte. Un proceso similar sucede a nivel de la placa dental, donde los microorganismos que la colonizan empiezan a consumir dichos carbohidratos y el resultado de esta metabolización produce ácidos que disminuyen el pH a nivel de la interfase placa – esmalte. La persistencia de un pH inferior a 7 eventualmente produce la desmineralización del esmalte. Además la presencia de hidratos de carbono no es tan importante cuando la frecuencia con la que el individuo consume se limita a cuatro momentos de azúcar como máximo, de esta manera la disminución brusca del pH puede restablecerse por la acción de los sistemas amortiguadores salivales que son principalmente el ácido carbónico/bicarbonato y el sistema del fosfato.

Bacterias: aquellas capaces de adherirse a la película adquirida (formada por proteínas que precipitaron sobre la superficie del esmalte) y congregarse formando un “biofilm” (comunidad cooperativa) de esta manera evaden los sistemas de defensa del huésped que consisten principalmente en la remoción de bacterias saprófitas y/o patógenas no adheridas por la saliva siendo estas posteriormente deglutidas. Inicialmente en el biofilm se encuentra una gran cantidad de bacterias gram positivas con poca capacidad de formar ácidos orgánicos y polisacáridos extracelulares, pero estas posteriormente, debido a las condiciones de anaerobiosis de las capas más profundas son reemplazadas por un predominio de bacterias gram negativas y es en este momento cuando se denominada a la placa “cariogénica” es decir capaz de producir caries dental. Las bacterias se adhieren entre sí pero es necesario una colonización primaria a cargo del Streptococcus sanguis perteneciente a la familia de los mutans además se encuentran Lactobacillus acidophilus, Actinomyces naeslundii, Actinomyces viscosus, etc.

En condiciones fisiológicas la ausencia de uno de estos factores limita la aparición o desarrollo de caries.

Principales microorganismos implicados
Streptococcus mutans (más encontrado en cultivos de dientes maltratados)
Streptococcus sobrinus
Streptococcus mitis
Streptococcus salivarius
Streptococcus sanguis
Actinomyces viscosus
Actinomyces naeslundii
Streptococcus oralis
Actinomyces
Haemophilus
Lactobacillus acidophilus
Neisseria flava, Bifidobacterium, Rothias, Clostridium, Propionibacterium y Eubacterium (poseen un potencial acidógeno y acidotolerante, pero no como el que tiene S. mutans, y por lo tanto tienen un bajo potencial cariogénico)

Factores de riesgo
Un factor de riesgo es un evento asociado que influye en la probabilidad de enfermar o estar enfermo. En este sentido, el riesgo es la probabilidad de desarrollar caries dental y un factor de riesgo es un evento que predispone (como la higiene bucal deficiente) para desarrollar la enfermedad.

Algunos factores de riesgo Incluyen:
El bebé no debe ser lactado por medio de biberón después de la erupción del primer órgano dental y mucho menos deben añadirse compuestos azucarados a la leche.
Higiene bucal: Contrario a la creencia de que no se debe cepillar la boca si no hay dientes, es recomendable limpiar la boca de los bebés con una gasa enredada en el dedo y mojada en suero fisiológico después de cada comida. cuando ya existen dientes en boca es necesario comenzar el cepillado dental, nunca dejar que un bebé se duerma sin lavarse los dientes e ingiriendo leche pues la leche que quede en su boca fomentará la aparición de caries.

Chupete endulzado: se debe evitar la costumbre de endulzar el chupete, pues los azúcares son convertidos a ácidos por las bacterias del medio ambiente bucal
Hábitos de los padres: un padre con boca sana y libre de caries constituye un factor de riesgo menor para el hijo, aun así todos los padres deben evitar, soplarle a la comida de sus hijos, darles besos en la boca o compartir cubiertos, puesto que de esta manera transmiten bacterias cariogénicas (capaces de producir caries) a la boca de sus hijos.

Medicamentos: es común que los padres refieran que después de un tratamiento médico se le “destruyeron” los dientes a sus hijos, pero lo que sucede es que los medicamentos para niño contienen mucha azúcar con la finalidad de que tengan un sabor agradable, así que no se debe olvidar el cepillado dental después de la ingesta de medicamentos pH bucal: el pH es el grado de acidez o alcalinidad de la boca y es diferente en cada ser humano el pH ácido es un factor importante para el inicio o evolución de la caries, existen pruebas que se pueden hacer para determinarlo.

Ingesta excesiva de azúcar.
Dientes apiñados: con restauraciones defectuosas o defectos en el esmalte, o con anatomía muy profunda.
Falta de flúor. Esto debilita al esmalte de diente lo provoca que exista mayor posibilidad de aparición de caries dental.

Alimentos ricos en ácidos. Todos los alimentos con ácido promueven la desmineralización del diente, lo que promoverá el desarrollo de la placa dental.
Características Sociodemográficas: a mayor nivel de instrucción de los padres menor es el riesgo en sus hijos para desarrollar caries dental.

Cuadro clínico
Dolor en los dientes (odontalgia) que muchas veces se inicia comiendo algo dulce, muy caliente, o muy frío.

Sabor bucal desagradable y halitosis (mal aliento).
En algunos casos se puede complicar y producir un flemón dental.

Tratamiento.
Ilustración medieval de un dentista extrayendo un diente con caries.
El tratamiento de la caries como enfermedad infecciosa constara de dos partes fundamentales. La primera consiste en la eliminación del agente infeccioso y tejidos dentales afectados. La segunda parte consiste en la restauración o rehabilitación del diente.

Profilaxis
Algunas medidas que permiten prevenir la caries dental incluyen las siguientes:

Identificar y evitar, en la medida de lo posible, las posibles causas que provocan defectos en la mineralización de los dientes. Los defectos del esmalte dental, una vez instaurados, son irreversibles.2 El mejor pronóstico se consigue con un diagnóstico precoz y un correcto tratamiento a corto, medio y largo plazo.4 Cuando la causa es una enfermedad celíaca no diagnosticada, el tratamiento con la dieta sin gluten no permite su recuperación, pero pueden ser evitados con un diagnóstico a tiempo. Es fundamental un mayor conocimiento por parte de los dentistas, que normalmente no conocen la posible relación de los defectos en la mineralización con la enfermedad celíaca, y cuyo papel es clave para orientar el diagnóstico y evitar las complicaciones asociadas, especialmente en los casos en los que no hay síntomas digestivos.

Realizar una correcta higiene dental diaria.
Mantener una dieta equilibrada y limitar la ingesta de dulces y refrescos. Si no se puede dejar de consumir alimentos dulces, es preferible hacerlo cuando la boca tiene mayor cantidad de saliva protectora, es decir, entre comidas.
Una forma de mantener los dientes limpios es masticando chicles sin azúcar. Al contener xilitol también ayudan a la prevención de caries dental.

Ingerir fluoruro en cantidades adecuadas, si el agua de consumo no contiene fluoruro. Los dentistas pueden asesorar acerca de los suplementos que contienen fluoruro.
Identificar y tratar enfermedades tales como la anorexia nerviosa, la bulimia o el reflujo gastroesofágico, las cuales debilitan los dientes y aumentan las probabilidades de aparición de caries.
La colocación de selladores en las fosetas y fisuras puede prevenir el establecimiento y desarrollo de una lesión cariosa.

Compilado por: Ana Gonzalez  02/08/2016  19:92pm
Fuentes: Obedece a Tu Cuerpo, Amate – Escrito por Lise Bourbeau. Wikipedia