La palabra descanso (pausa del trabajo) viene del verbo descansar, compuesto con el prefijo de negación des-, sobre el verbo cansar.
El sueño y el descanso son necesidades fisiológicas básicas.
Imprescindibles, que brindan salud física y salud mental. El sueño, que es un regalo de la naturaleza, es una medicina gratis y efectiva para los males.

El cuerpo usa el descanso para auto repararse, reproducción celular y eliminación de toxinas producto del metabolismo.
El vocablo sueño (del latín somnus, que se conserva en los cultismos somníferosomnoliento y sonámbulo) designa tanto el acto de dormir como el deseo de hacerlo (tener sueño). Metafóricamente, se afirma que una parte del cuerpo se le ha dormido a una persona, cuando se pierde o reduce pasajeramente la sensibilidad en la misma (parestesia).

El sueño y el descanso te devuelven el buen estado de ánimo que el cansancio te quita. Cuando una persona está muy exhausta o agotada, aparece la tristeza en su vida. Para combatir la tristeza, es necesario dormir bien y suficiente.
Dormir es la mejor manera de conservar la cabellera.

No es recomendable que el cansancio se acumule entre los días de la semana y luego se concilie el sueño todo el fin de semana, ya que produce un exceso del estrés, lo cual en demasía siempre es nocivo para la salud.
Ningún trabajo es tan importante, como para dejar de lado la necesidad de descansar.
Cuando uno descansa y duerme bien, se observa que el desempeño laboral y académico mejora en calidad.

Etapas del descanso

Los niños pequeños deben dormir a intervalos varias veces en el día.

En el adulto, el sueño nocturno de unas ocho horas se organiza en 4-5 ciclos de unos 90-120 minutos, durante los cuales se pasa de la vigilia a la somnolencia (estadio o fase I), de allí al estado ligero (fase II), de allí al lento o profundo (fase III) y finalmente a la fase MOR (fase IV). Su distribución estándar en un adulto sano es aproximadamente la siguiente: Fase I, el 5 %; Fase II, el 50 %; Fase III, el 20 % y Fase MOR, el 25 %.

Los estados y fases del sueño humano se definen según los patrones característicos que se observan mediante el electroencefalograma (EEG), el electrooculograma (EOG, una medición de los movimientos oculares) y el electromiograma de superficie (EMG, movimiento de los músculos esqueléticos). El registro de estos parámetros electrofisiológicos para definir los estados de sueño y de vigilia se denomina polisomnografía.

Estos perfiles describen dos estados del sueño:

Sin movimientos oculares rápidos ( no MOR, o NMOR; NREM en inglés). En el que se pueden diferenciar tres fases:

La Fase I del NMOR (fase del soñar ligero) es la transición desde la vigilia al sueño; se reconoce por la desaparición del patrón regular α (alfa, de amplitud de onda alta y regular, de 8 a 13 Hz) y instauración de la onda θ (theta, de un patrón de amplitud baja y de frecuencia mixta, predominantemente en el intervalo de 2 a 7 Hz), con movimientos  “en balancín”.

La Fase II del NMOR se define por la aparición de complejos K y de husos de sueños superpuestos a una actividad de base similar a la del estado 1. Los complejos K son descargas lentas, negativas (hacia arriba) y de amplitud elevada que se continúan inmediatamente después por una deflexiónpositiva (hacia abajo). Los husos de soñar son descargas de alta frecuencia de corta duración que presentan una amplitud característica con subidas y bajadas. No hay actividad ocular y el EMG da un resultado similar al estado.

La Fase III del NMOR (previamente dividida en fases III y IV) es la fase de mayor profundidad en el sueño, y se caracteriza por ser un sueño de entre 20% a % de actividad δ (delta, de amplitud elevada, > 75 microV, y de 0,5 a 2 Hz). Los husos del sueño pueden persistir y sigue sin haber actividad ocular. La actividad del EMG permanece en un nivel reducido y de alto voltaje, que comprende al menos el 50% del registro. La fase III del NMOR se denomina  de ondas lentas (SOL), sueños delta o sueño profundo.

De movimientos oculares rápidos (MOR; REM en inglés), o fase IV del sueño, conocido también como soñar paradójico desincronizado o sueño D, se caracteriza por un EEG de baja amplitud y de frecuencia mixta similar al de la fase I del NMOR. Se producen brotes de actividad más lenta (3 a 5 Hz) con deflexiones negativas superficiales (“ondas en diente de sierra”) que se superponen con frecuencia a este patrón. El EOG da muestras de movimientos oculares rápidos similares a las que se observan cuando la persona permanece despierta y con los ojos abiertos. La actividad del EMG permanece ausente, un reflejo de la atonía muscular completa de la parálisismotora descendente característica de este estado. En esta etapa se presentan las ensoñaciones (fase onírica). Es habitual que se presenten de 4 a 6 periodos de  MOR durante la noche.

Necesidades de sueño y edad

Las necesidades de descanso varían según la edad. El niño recién nacido duerme casi todo el día, con una proporción próxima al 50 % del denominado sueño «activo», que es el equivalente a la fase MOR. A lo largo de la lactancia los períodos de vigilia son progresivamente más prolongados y se consolida el descanso de la noche; además, la proporción de sueño MOR desciende al 25-30 %, que se mantendrá durante toda la vida. De 1-3 años de edad, el niño ya solo duerme una o dos siestas. Entre los 4-5 años y la adolescencia los niños son hiper vigilantes, muy pocos duermen siesta pero tienen un sueño nocturno de 9 horas bien estructurado en cinco ciclos o más. En los individuos jóvenes reaparece en muchos casos la necesidad fisiológica de una siesta a mitad del día. La necesidad de sueño en un adulto puede oscilar entre 5 y 9 horas.

Asimismo, varía notablemente el horario de sueño entre noctámbulos y madrugadores.

En épocas de mucha actividad intelectual o de crecimiento o durante los meses del embarazo, puede aumentar la necesidad de sueño, mientras que el estrés, la ansiedad o el ejercicio físico practicado por la tarde pueden disminuir la cantidad de sueño. Los estudios efectuados en individuos aislados de influencias exteriores han mostrado que la tendencia fisiológica general es a retrasar ligeramente la fase de sueño con respecto al ciclo convencional de 24 horas y a dormir una corta siesta«de mediodía» (Vallejo, 2006, 232). En los ancianos se va fragmentando el sueño nocturno con frecuentes episodios de despertar y se reduce mucho el porcentaje de sueño en fase IV y no tanto el de sueño MOR, que se mantiene más constante a lo largo de la vida. Las personas de edad avanzada tienden a aumentar el tiempo de permanencia en la cama. Muchas de ellas dormitan fácilmente durante el día varias siestas cortas.

El descanso, función Vital.

El sueño representa una función vital, por ser imprescindible (el ser humano no puede vivir sin dormir), restauradora (el sueño repara el cuerpo cada día), complementaria y fundamental para asegurar la vigilia (se duerme para poder sentirse despierto al día siguiente), fisiológicamente necesario.

Durante el sueño profundo (Fase III), se produce la restauración física y durante el sueño MOR la restauración de la función cognitiva (proceso de aprendizaje, memoria y concentración).

Relación directa entre el descanso y otros aspectos de la salud.

Relación directa entre el descanso y otros aspectos de la salud.

Función biológica del dormir

Eliminación de residuos celulares del cerebro

Durante el estado de sueño, el sistema glinfático (equivalente al sistema linfático del resto del cuerpo), se activa 10 veces más en comparación al estado de vigilia, permitiendo que los residuos de las células cerebrales se eliminen con mayor eficacia. Durante el sueño se produciría una contracción de las células cerebrales, creándose así más espacio entre ellas y con ello permitiendo que el líquido cefalorraquídeo circule más fácilmente a través del tejido cerebral; limpiándose así más libremente los residuos, tales como la proteína beta-amiloide responsable de la enfermedad de Alzheimer.

Además, el cuerpo, durante el sueño entra en estado anabólico, el cual sirve para desarrollar numerosas funciones de reparación en nuestro organismo.

La falta de descanso afecta los neurotransmisores.

Autor: Martín Ilharramonho

Fuentes y Referencias:

Wikipedia: Ver en medio original

Etimologias de Chile: Ver en medio original

Biblioteca digital mundial: Ver en medio original