El diafragma ([TA]: diaphragma) es un tejido músculotendinoso que separa la cavidad torácica de la abdominal; el término proviene del latín diaphragma, y éste del griego διάφραγμα (diáfragma), siendo diá: ‘a través de’ o ‘diferencia’; phragma ‘separación’. Es característico de todos los mamíferos y aparece en algunas aves de manera rudimentaria.

En el humano, tiene forma de dos cúpulas, una para cada cavidad pulmonar, llamadas hemidiafragmas que cierran por abajo a la cavidad torácica (donde es convexo) y la separan de la cavidad abdominal (donde es cóncavo). Su parte media es aponeurótica o tendinosa, llamada centro tendinoso. Las porciones musculares tienen su origen en el centro y se irradian hasta sus inserciones en la abertura torácica inferior. Las enfermedades respiratorias no suelen afectar al diafragma, aunque puede sufrir parálisis debido a una neuropatía que afecte a los nervios frénicos.

En Busca de una Interpretación Psicológica.
Dice Lise Bourbeau en su libro “Obedece a Tu Cuerpo, Amate”:
El diafragma es la gran pared muscular que separa la parte superior (pulmones, corazón) de la parte inferior (hígado, estómago, intestinos, etc.) de mi ser. Representa la respiración, la capacidad de abandonarme totalmente respirando profundamente. Necesito estar “relajado” para poder respirar bien la vida. El diafragma es eficaz cuando me abandono a la vida. Si aparecen algunas tensiones, es porque me reprimo, me inhibo o bloqueo energías liberadoras que son benéficas para mí. Puedo vivir algunas situaciones que me impiden expresar libremente mis sentimientos y mis pensamientos más profundos. Quizás mi modo de vida me impide ser realmente lo que soy, lo cual me lleva a respirar de un modo superficial y limitado. El diafragma está vinculado al período de los primeros movimientos del feto, donde descubro que algo más existe además de mí. Por lo tanto, una vez adulto, esta área se bloquea cuando los intercambios entre mi mundo interior y mi mundo exterior me provocan conflictos, por ejemplo si hago muchas cosas que son vacías o superficiales, sin profundidad. Debo tomar consciencia de que la vida me trae mucho bien. A partir de ahora, no necesito reprimirme inútilmente. El diafragma es un músculo de gran importancia que, cuando respiro plenamente, me permite entrar en contacto con mi yo interior y volver a conectar con la energía del universo. Ya ahora, veo mi vida de un modo muy diferente. Expreso libremente, aquí y ahora, mis pensamientos, mis sentimientos, mis emociones profundas…

Compilado por: Ana Gonzalez  06/09/2016  17:13pm
Fuentes: Obedece a Tu Cuerpo, Amate – Escrito por Lise Bourbeau. Wikipedia