Las alergias son un neologismo creado a partir de los lexemas griegos a αλλος—«otro o distinto»—, y εργíα—«trabajo» que podría traducirse aquí por «cambio de reactividad». Biológicamente hablando son una reacción inmunitaria del organismo frente a una sustancia generalmente inocua para el anfitrión, que se manifiesta por unos signos y síntomas característicos cuando éste se expone a ella (por inhalación, ingestión o contacto cutáneo). Una reacción desproporcionada del sistema inmunitario ante una sustancia denominada alérgeno, siendo el objetivo primordial de este proceso la producción de anticuerpos para atacar al alérgeno y protegerse de su invasión. Estas sustancias invasoras causan reacciones que afectan a los ojos, la nariz, la garganta, los pulmones, la piel o el tubo digestivo.

En Busca de una Interpretación Emocional
Dice Lise Bourbeau en su libro “Obedece a Tu Cuerpo, Amate”: Los animales poseen un instinto y una sexualidad innatos y cada animal representa una faceta del amor. Por lo tanto, una alergia a un animal, en general, corresponde a cierta resistencia con relación al aspecto instintivo o sexual que el animal representa para mí. Acepto todos los aspectos de la sexualidad. Acepto también mis deseos, tanto conscientes como inconscientes, porque forman parte integrante de mí ser.

Para determinar las causas emocionales es importante identificar las distintas fases de la alergia: la muda, momento en el que aparece el conflicto que se almacena en forma de engrama dentro de nuestro inconsciente, y la ruidosa, momento en el que se revive una situación similar que dispara el engrama y durante la cual aparecen las reacciones alérgicas.

El órgano afectado nos va a indicar qué tipo de conflicto ha vivido la persona alérgica y, como ya sabemos aunque vamos a hacer un breve repaso, la piel nos habla de un conflicto de separación o de contacto; cuando hay rinitis, ha habido un conflicto sexual; si se presentan vómitos, estamos frente a un conflicto digestivo relacionado con un problema familiar indigesto; si la laringe resulta afectada, ha habido un miedo a expresar algo; si hay lagrimeo, vamos a buscar conflictos relacionados con cosas que no se quieren o no se pueden ver.

Dicho esto, no hay que olvidar que cada persona vive un conflicto concreto a su manera. Si ponemos de ejemplo una mujer que tiene un conflicto de pareja debido a tener un gran apego a su marido del cual tiene expectativas de formar una familia y recibe la noticia de que su pareja ha encontrado a otra mujer con la cual quiere compartir su vida, existen varias formas de vivir esta experiencia:

⃞ Visual: “no lo veré más”.
⃞ Auditivo: “no puedo creerme lo que acabo de escuchar”.
⃞ Cutáneo: “estoy lejos de él”.
⃞ Digestivo: “no puedo digerir esta noticia, este cambio”.

Dependiendo de la forma de vivir esta situación que en caso de que provoque el desarrollo de una alergia, estaríamos hablando de su fase muda y durante la aparición de los posteriores posibles síntomas en una situación que dispare el engrama, estaríamos frente a su fase ruidosa.

Protocolo para la alergia:
⃞ Tomar conciencia de cuándo fue la primera vez.

⃞ Tomar consciencia de cuál es la reacción alérgica y que zona u órgano afecta.

⃞ ¿Cuál es el alérgeno?

⃞ Buscar el shock emocional de la fase silenciosa/muda, en la que estábamos frente al alérgeno pero sin síntomas.

Encontrar el raíl/ancla/engrama y la emoción asociada al evento.

⃞ Buscar los recursos para hacer el cambio emocional.

Es importante tener en cuenta los arquetipos relacionados con las alergias y algunos ejemplos:
⃞ Leche/Agua: conflictos con la madre, y en caso de recién nacido conflicto de la madre con su propia madre. “Odio a mi madre porque nunca me cuidó”.

⃞ Gluten/Sol: mal ambiente familiar propiciado por el padre. “El ambiente en casa es horroroso y todo por culpa de mi padre, porque tontea con otras mujeres. ¡Lo odio!”

⃞ Polen: relacionado con temas de relaciones o de sexo. “No quiero volver a verlo” o “ya no lo veré más”.

Asma alérgico: miedo a morir y a la pérdida de territorio. “la primavera anterior murió mi hermano, lo he perdido profundamente, ya no estamos juntos”.

⃞ Metales: temas transgeneracionales de guerras, muertes por accidente o asesinatos. “Fusilaron a mi abuelo en la Guerra Civil”.

⃞ Pelo de animales: dependiendo del animal existen diferentes conflictos; perro = lealtad, caballo = sexo, gato = independencia.

⃞ Medicamentos: temas transgeneracionales de muertes por mala administración de medicamentos.

Como la mente inconsciente no juzga y almacena todo lo que le rodea de forma automática, cuando vivimos un impacto emocional toda esta información se almacena en forma de red neuronal en nuestro cerebro que se etiqueta como experiencia potencialmente peligrosa. Y cuando revivimos una situación similar, estamos en un entorno parecido o con arquetipos que representan un rol concreto, se dispara de nuevo el engrama y vamos a desarrollar una alergia para que los síntomas nos avisen de que estamos en un entorno peligroso.

En caso de alergias a alimentos concretos, es importante ir a buscar qué situación o conflicto grave ha sucedido mientras comíamos ese alimento ya sea a lo largo de nuestra vida, durante el proyecto sentido o en nuestro árbol genealógico.

La simple toma de conciencia de los orígenes de una alergia puede eliminarla por completo y en otros casos es conveniente analizar el árbol genealógico o traer recursos apropiados a la situación de fase muda para realizar el cambio de percepción. Definitivamente, desde la Bioneuroemoción, observamos las alergias como una una oportunidad de sanación y de autoconocimiento.

Clasificación
Las enfermedades que suelen considerarse, generalmente, bajo el término «alergia» (por estar mediadas por anticuerpos del tipo IgE o relacionados) y que de hecho los alergólogos tratan con mayor frecuencia (aunque no de forma exclusiva), son las siguientes:

Asma
Se denomina asma alérgica cuando es provocada por reacciones inmunológicas, que en la mayoría de los casos son iniciadas por anticuerpos del tipo IgE, por lo que también se puede llamar asma alérgica mediada por IgE.

Rinitis
Se denomina rinitis alérgica cuando los síntomas típicos (congestión nasal, rinorrea, estornudos o prurito nasal) son el resultado de una reacción de hipersensibilidad —en la mayoría, de tipo IgE—, por lo que también se puede llamar rinitis alérgica mediada por IgE.

A su vez, atendiendo a la duración de los síntomas, se subdivide en intermitente y persistente; rinitis alérgica estacional hace referencia a los episodios estacionales, como por ejemplo la rinitis alérgica inducida por el polen. En relación al efecto de los síntomas sobre actividades cotidianas y el sueño, se puede denominar como leve o moderado-severa.

Todas las otras formas de rinitis se clasifican como rinitis no alérgicas.

Conjuntivitis
La frecuente asociación de la conjuntivitis alérgica mediada por IgE con la rinitis alérgica hace que el término rinoconjuntivitis alérgica sea el más apropiado para su denominación. Además de la conjuntivitis mediada por IgE, puede aparecer conjuntivitis alérgica de contacto, que involucra mecanismos de activación de linfocitos Th1.

Las otras formas de conjuntivitis se clasifican como conjuntivitis no alérgicas, las cuales con frecuencia acompañan a la rinitis no alérgica.

Dermatitis
Ha sido difícil establecer consensos con respecto a la nomenclatura de los aspectos dermatológicos de la alergia. Dermatitis es el término genérico para definir una inflamación local de la piel.

Eccema
Lo que generalmente se conoce como síndrome de eccema/dermatitis atópica no es una única entidad sino una suma de varias alteraciones cutáneas con ciertas características clínicas comunes. Por lo tanto, es más apropiado el término eccema. En niños y jóvenes con una constitución atópica, la inflamación subyacente es dominada por anticuerpos IgE y se utiliza el término eccema atópico cuando se demuestra sensibilización mediada por IgE. En algunos países, el término correspondiente sería dermatitis atópica, si bien no es plenamente coherente con la nueva nomenclatura.

Cuando el mecanismo inmunitario del eccema no está claro, la enfermedad se denomina eccema.

La diferenciación entre el eccema atópico y el eccema parece ser en general de gran importancia en el pronóstico. Los niños no atópicos con eccema tienen menos riesgo de desarrollar asma en la adolescencia que los niños atópicos con eccema. El eccema sin ningún signo de una constitución atópica es común en niños de preescolar, con una prevalencia estimada recientemente del 45% al 64%, pero incluso en adultos se han registrado cifras de hasta un 40%. No obstante, el eccema no atópico puede evolucionar a eccema atópico.

Dermatitis de contacto
La dermatitis de contacto se refiere a una reacción inflamatoria local de la piel, provocada por contacto directo con sustancias químicas de bajo peso molecular o irritantes. Cuando estas reacciones son mediadas por mecanismos inmunológicos, principalmente por linfocitos Th1, se denomina dermatitis alérgica de contacto.

Algunos alérgenos típicos son: níquel, fragancias, iones de cromo, conservantes y urushiol, de la planta de la hiedra venenosa. Si la exposición ocurre por vía oral se denomina dermatitis alérgica de contacto sistémica. Cuando no están involucrados mecanismos inmunitarios, se denomina dermatitis de contacto no alérgica o dermatitis de contacto irritante/tóxica.

Un subgrupo de dermatitis de contacto, la dermatitis de contacto por proteínas, es probablemente una reacción asociada a IgE causada por la absorción de las proteínas a través de piel dañada, cuya denominación correcta es dermatitis alérgica de contacto con proteínas asociada a IgE.

Otras formas de dermatitis
Incluyen la dermatitis numular y la dermatitis fotosensible, pero también enfermedades clasificadas como eccemas: el eccema dishidrótico y el eccema seborreico.

Urticaria
La urticaria se caracteriza por el desarrollo de placas eritematosas y pruriginosas que aparecen y desaparecen en minutos u horas, en ocasiones varios días. Cuando es mediada por un mecanismo inmunitario se denomina urticaria alérgica, comúnmente relacionada con la IgE, por lo que se denomina urticaria mediada por IgE. La urticaria mediada por la IgE suele ser la modalidad aguda; las urticarias que cursan de forma crónica suelen deberse a otros mecanismos inmunitarios.

Se ha descrito urticaria por contacto tópico con alérgenos, como ocurre en la alergia al látex por uso de guantes o como consecuencia de lametones de perro en personas alérgicas a estos animales. En estos casos se denomina urticaria alérgica de contacto y puede ser IgE mediada. En ciertos tipos de urticaria crónica pueden estar involucrados autoanticuerpos y, por lo tanto, se trata de una variedad de urticaria alérgica.

Alergia a los alimentos
Una reacción adversa a alimentos es cualquier reacción anómala provocada por la ingestión de un alimento y se clasifica como hipersensibilidad alérgica a alimentos cuando puede demostrarse un mecanismo inmunitario; cuando este mecanismo depende de la IgE, se denomina alergia alimentaria. La presencia de anticuerpos IgG específicos contra alimentos en el suero no tiene generalmente importancia clínica, y es simplemente indicación de la exposición previa a ese alimento.

Alergia a los fresones
La alergia a los fresones está asociada a una frustración que pone en contradicción el sentimiento de amor y de placer, éste siendo una necesidad fundamental para mí, al mismo título que el alimento o el sueño. Estaalergia puede proceder de un acontecimiento que viví o bien que precisamente no viví con relación a una persona o a una situación. Un sentimiento de odio y de frustración aliado a culpabilidad puede hacer nacer en mí esta alergia. El placer forma parte de mi vida, como ser humano, a tal punto que las fuertes crisis de alergia a los fresones pueden provocar una incapacidad a respirar pudiendo conducir a la muerte. Los pulmones representan la vida y pongo así en evidencia, con mi crisis, una necesidad fundamental en mi vida que no ha sido colmada. Es importante que tome consciencia de mis necesidades fundamentales sabiendo que cuando tomo un alimento, tengo amor hacía mí. Cuando disfruto, también tengo amor hacía mí. La alergia a los fresones puede proceder también de un sentimiento que pude sentir para una persona o queuna persona sintió hacía mí. Por ejemplo, pude decirme para mis adentros: “¡no me gusta su fresa!” queriendo significar con esta expresión que “su rostro no me es simpático”, que no me gusta esta persona. Debo aceptar que cada uno de nosotros tiene su individualidad con sus cualidades y sus miedos y que en cada ser, hay una estrella que brilla.

Alergia a los aceites o a la mantequilla de aguacate
Cuando tomo aceite de cacahuete o mantequilla de cacahuete, esto activa en mí la memoria de un acontecimiento en el cual, de joven, me lo hicieron “pasar muy mal”. Puede que haya tenido la sensación entonces que me mandaban hacer unos trabajos sin estar lo suficientemente remunerado (en dinero, en afecto, etc.). Estaba interiormente furioso de trabajar por unos pocos centavos. Intentando encontrar el suceso o las situaciones en que pude vivir tal sentimiento, podré modificar mi memoria emotiva y regularizar la situación. Tomo consciencia de todos los aspectos de mi vida en que me siento ayudado y en que la vida es para mí relativamente fácil, y amplio este sentimiento de bienestar para ayudarme a equilibrar los sentimientos de dificultad que pude grabar en mi infancia.

Alergia a los medicamentos
Son todas las reacciones adversas a los fármacos en que se demuestran mecanismos inmunitarios involucrados. Al añadir adjetivos como inmediata y retardada se describe el tiempo que media hasta la aparición de los síntomas, y esto suele tener relación con el tipo de mecanismo inmunitario involucrado (mediada por IgE o por linfocitos, respectivamente). Los mecanismos inmunitarios de la alergia a medicamentos son en ocasiones muy difíciles de identificar.

Alergia a los Antibióticos
El antibiótico (anti=contra / bio=vida) es un cuerpo (de origen bacteriano u otro) especializado en la lucha contra los microbios. Pero los microbios representan ellos también la vida. Hay pues contradicción. El antibiótico teniendo el papel de “matar” cierta forma de vida en mí, ¿por qué he de estar alérgico a los antibióticos? Probablemente porque rechazo ciertas formas de vida, ciertas situaciones vivas de mi existencia (experiencias diversas y más o menos agradables). Tengo una toma de consciencia por hacer la cual es aceptar dichas experiencias porque, aunque puedan resultar difíciles para mí, tengo una lección por sacar de éstas. Tengo fe en mi potencial creativo.

Alergia a los animales
Los animales poseen un instinto y una sexualidad innatos y cada animal representa una faceta del amor. Por lo tanto, una alergia a un animal, en general, corresponde a cierta resistencia con relación al aspecto instintivo o sexual que el animal representa para mí. Acepto todos los aspectos de la sexualidad. Acepto también mis deseos, tanto conscientes como inconscientes, porque forman parte integrante de mí ser.

Alesrgia a los caballos
El caballo está asociado al aspecto instintivo de la sexualidad. Como que el instinto está más vinculado al primer chakra (el primer chakra es uno de los siete principales centros de energía en el cuerpo y está situado al nivel del coxis, en la base de la columna vertebral.), el miedo puede traducirse por el de “tener instintos sexuales bajos” y manifestarse por una alergia a este animal fuerte y fogoso. Puede que encuentreque la sexualidad no es bastante espiritual para mí, si siento en el fondo de mí el deseo de vivir estas experiencias para ayudarme a traer mejor la espiritualidad en la materia. Me abro pues a nuevas experiencias que van a ayudarme a conocerme mejor y a desarrollarme.

Alergia a los Gatos
El gato es un animal mucho más sensible a lo que es invisible que la mayoría de las personas. Puede que
una alergia a los gatos esté más en relación con el aspecto de mi personalidad que puede “sentir” cosas
(lado o aspecto femenino), sin que, por esto, tenga pruebas concretas de ello. Por lo tanto puedo vivir cierta intolerancia porque no tengo prueba (en el plano racional). Es pues claro que el gato (o la gata) simboliza el lado sexual femenino (ver principio femenino), y todas las cualidades femeninas tales como la dulzura, el encanto y la ternura. Debo pues aceptar uno de dichos aspectos que probablemente rehúso o bien recibir o bien manifestar.
NOTA: Esta sensibilidad felina se explica por el hecho que la morfología del gato posee un sistema
nervioso situado sobre todo en periferia del cuerpo, contrariamente al ser humano cuyo sistema nervioso
está más dentro del cuerpo. Esta morfología particular hace que el gato sea más sensible a las vibraciones o a las energías particulares de las personas y de los lugares o, si se quiere, de lo que emana una persona o un lugar.

Alergia a los Perros
Se dice que el perro es el “mejor amigo del hombre” (del ser humano), entonces puedo preguntarme, cuando vivo este tipo de alergia, cuál es la persona o la situación, con relación a la amistad, que hace nacer cólera dentro de mí. Si soy alérgica a los perros, incluso puedo vivir agresividad e incluso cierta violencia con relación a la sexualidad que vínculo con la amistad. Puede que viva un malestar, sin saber muy bien definir para mí el lugar que toman la sexualidad, la amistad y el amor. Este malestar hace subir en mí cólera que se manifiesta bajo forma de alergia. Delimito los parámetros de la amistad, la defino para aclarar ciertas situaciones de mi vida que se hallan quizás de momento en una zona gris. Me respeto en mis necesidades y en mis elecciones.

Alergia a los peces o frutos de Mar
Conozco la expresión “ser pez” que significa que soy una persona a quien fácilmente “se engaña”. Así, mi alergia traduce perfectamente mi sentimiento de frustración frente a una o varias situaciones en que me encontré ingenuo o novato. Debo tomar mi lugar y tomar consciencia que la vida es una secuencia de
experiencias para aprender. Cuanto más aumente mi confianza en mí y mi sentido de las responsabilidades, más se ira desvaneciendo este sentimiento e irá desapareciendo esta alergia.

Alergia a las picaduras de insectos
La hipersensibilidad a veneno o saliva de insectos mediada por un mecanismo inmunitario se denomina alergia a veneno o saliva, como en el caso de la alergia al veneno de abeja. Se puede denominar alergia a veneno mediada por IgE si se quiere resaltar el papel de la IgE. La gran cantidad de alérgeno de veneno existente en una sola picadura se puede comparar con años de inhalación de alérgenos del polen. Otras reacciones se agrupan bajo el término hipersensibilidad a veneno de insecto no alérgica.

Alergia a los metales
Conflicto: Metales no preciosos = Transgeneracional de muerte con arma blanca. La química tiene relación con la tierra, símbolo de madre.

Es extremadamente raro encontrar a una persona alérgica al oro a la plata. Sin embargo, siempre ocurre que dichas alergias son transgeneracionales, motivadas por hechos y circunstancias ocurridas en presencia de dichos metales. Existen evidencias que demuestran que cuando se padece una alergia de este tipo, siempre están relacionadas con vidas de mineros, vidas de ricos, usureros, etc. Ya sea en generaciones pasadas del árbol genealógico o bien en vidas pasadas. Cuando la alergia es a metales no preciosos, un alto porcentaje de evidencias, demuestra que es debido a circunstancia de muerte por arma blanca. Tanto en el árbol genealógico como en vidas pasadas.

Alergia al sol
Conflicto: Separación con el padre. El sol es padre. La piel = Separación.

Si yo presento una alergia al Sol, necesariamente estoy viviendo o he vivido una separación del padre. Esto como ya lo hemos dicho, puede ser real o simbólico. La alergia puede ir desde simple irritación de mi piel, enrojecimiento, hasta manchas conocidas como “paño”. El Sol representa simbólicamente al padre y la piel. En estos casos de alergia, deberé buscar si se trata realmente de una separación de mi propio padre o bien si se trata de un padre simbólico y como también sabemos, buscar si se trata de un “doble” de mi padre, entre mis conocidos.

Alergia en la piel
Conflicto: Separación. Cuando una reacción alérgica se da en la piel debemos encontrar la relación entre una separación concreta y el contacto con la sustancia que nos produce la alergia.

Cualquier alergia que yo presente en la piel, en presencia de alguna sustancia, producto, líquido, alimento, químico, gas, textil, etc. Siempre sera un conflicto de separación. Es enorme la cantidad de personas que durante toda su vida han declarado ser alérgicos a una u otra cosa, a sufrir alteraciones en su piel por un sinfín de elementos y llevar tratamientos médicos y dermatológicos para minimizarlos o mejorarlos. Cuando se presenta una alergia en la piel, debemos encontrar lo más rápido posible la relación entre el objeto de la alergia y un conflicto de separación importante para la persona. Porque entre más tiempo pase entre la primera crisis alérgica y mi preocupación por ella, será más difícil localizar la causa.

Ejemplo: Una persona alérgica a un medicamento, resulta que cuando era pequeño, su madre tuvo que marcharse un tiempo y lo dejó con su tía. En ese momento el niño estaba tomando el medicamento en cuestión.

Alergia al agua
Conflicto: El agua significa “El líquido amniótico” o referentes. Piel = Separación “¿Qué conflicto pasó mientras estábamos en contacto con el agua?”.

Así como la leche representa a la madre, el agua representa al padre. Pero ser alérgico al agua, no necesariamente representa una alergia al padre sino a una separación de éste, ya que está de por medio la piel, que implica “separación”. Otro aspecto a analizar cuando se presenta esta alergia, es la relación inconsciente que existe entre el agua y el líquido amniótico de un embarazo, por lo que se debe analizar el proyecto sentido de la persona, así como la vida de la madre mientras estuvo embarazada. En la mayoría de los casos, la alergia al agua, corresponde a hechos traumáticos vividos en presencia de agua, tanto en la infancia de la persona como en el árbol genealógico y vidas pasadas.

Alergia al alcohol
Resentir: “Quiero amor, mucho amor, pero el amor que me han dado no me gusta”. “Quiero un amor que sea probado en el tiempo, un amor transformado”. “Quiero un amor muy distinto del que me han dado”.

El alcohol es tomado por el inconsciente como azúcar procesada y como sabemos, el azúcar representa la dulzura de la vida, el amor. Si yo presento alergia al alcohol, lo que realmente está sucediendo, es que yo necesito muchísimo amor, pero el amor que estoy recibiendo no es el amor que necesito. Necesito un amor duradero, un amor que supere el tiempo mismo, un amor transformado y cambiado para que me llene. Estoy en busca de un amor que jamás me ha sido dado.

Alergia al gluten
Pan = Familia (Ambiente familiar) Conflicto: Cohesión familiar. Resentir: “Me han echado de mi familia” “El bebé necesita crecer en el seno de la familia”. Conflictos de la madre con el cabeza de clan (función paterna).

El gluten es un conjunto de proteínas contenidas exclusivamente en la harina de los cereales, y en este caso hablamos del trigo y de su uso en la elaboración de pan, pastas y harinas. Para el inconsciente, el gluten es “pan”. y como todos sabemos, el pan representa simbólicamente a la familia, a nuestra “familia”.
Presentar una alergia al gluten, no significa más que una separación del seno familiar. Significa que la familia que tenemos no es la que queremos. Tal vez cada que convivimos con la familia hay conflicto, o es una familia caótica, o hay miembros indeseables en la familia, o siempre tengo roces con alguien de la familia, etc. Es una falta de cohesión familiar. Pude haber vivido un hecho en el que me sentí rechazado por mi familia, criticado, no aceptado, no querido, menospreciado, juzgado, etc. El asunto especial a buscar para dar fin a la alergia, es un hecho en el que me haya “sentido” lejos de mi familia.

Alergia al látex
Conflicto: El látex es la piel, el contacto. Conflicto de separación. Le tendremos que sumar el significado de la parte del cuerpo donde se de la alergia. Pie=madre, mano=padre.

El látex, tipo de plástico utilizado en los guantes, es tomado simbólicamente por nuestro inconsciente como una “piel”. Si yo presento cualquier alergia al látex, necesariamente estoy viviendo o he vivido un conflicto de separación de algo o alguien (en presencia del látex, claro). Tendremos necesariamente qué analizar la parte del cuerpo en la que se presenta dicha alergia, porque ésta nos indicará con qué está relacionado el conflicto de separación. Si es en las manos será la madre o el trabajo, si es en los pies, será el padre o nuestro rumbo, etc.

Alergia al polvo
Si yo presento una alergia al Polvo, he vivido una situación de suciedad relacionada con sexo. Ya sea que vi a mis padres teniendo sexo, me cacharon masturbándome, alguien me descubrió viendo revistas sexuales, alguien leyó mi diario en donde yo platicaba mi o mis experiencias sexuales, alguno de mis padres o hermanos me descubrió viendo películas sexuales, me descubrieron tocándome o tocando a otra persona. La alergia al polvo, siempre, siempre, siempre, implicará haber sido descubierto o haber descubierto una situación “sexual”.

Alergia al polen
El polen simboliza: Los amores, la reproducción, el amor, el polen es la parte masculina de las plantas. A menudo encontraremos historias de separaciones amorosas, desencuentros afectivos. En las alergias en niños, menores de 7 años, a menudo encontramos historias de desamores en los padres, se pelean, se van a separar, ya no se quieren, se han peleado y ya no hay amor, entonces el niño somatiza.

Asociaciones libres:
La dificultad principal en el tratamiento de las alergias radica en la asombrosa capacidad asociativa del subconsciente. Existen además, casos en que la mente no asocia el impacto emocional a elementos físicamente presentes, sino que lo asocia a símbolos.

Alergia a la fresa: una pareja está cenando y en el postre, fresas, ella le dice a él que le deja.

Alergia al café: una cafetera fue el regalo de despedida de su primer novio.

Alergia al pan: simbólicamente alérgico a la familia.

Alergia al pato: una bandada de patos pasaba cuando su novio le decía que sus padres se mudaban de ciudad.

Alergia a las mimosas: el dibujo que llevaba su madre en el delantal cuando se despidió para irse con su marido, era de mimosas.

Alergia a las rosas: nombre de la ex mujer.

Alergia al pelo de gato: el recuerdo que tiene de su abuela fallecida es una foto con un gato en regazo.

Alergia a la tiza: asociada a una bronca del maestro al no saber resolver un problema en la pizarra.

Alergia a la bisutería: asociada a la desvalorización que representa para ella no portar metales preciosos.

Alergia al polvo: pillado con su prima bajo la cama, simbólicamente alérgico al sexo.

Alergia a las plumas y ácaros: sorprendido con su prima bajo un edredón.

Hablar y expresarse en el momento del biochoque anula la impresión, pues todo aquello que no es hablado, contado o llorado, el cuerpo nos lo contará, hablará y llorará con dolor, pues nuestro cuerpo tarde o temprano nos devolverá la memoria del drama, del dolor o del conflicto vivido, porque ha habido una emoción secuestrada y no liberada.

Etiología
Ácaros. Imagen aumentada (0,1 a 0,5 mm de tamaño real)
Se acepta, en general, que el desarrollo de las enfermedades de origen inmunitario es debido a la interacción entre los genes de susceptibilidad específicos y ciertos factores ambientales. En el caso de las alergias, antígenos como pólenes, ácaros del polvo doméstico, alimentos, mohos, caspa de animales, medicamentos, etc. Sin embargo, menos del 10% de las personas con mayor susceptibilidad génica desarrollan la enfermedad, lo que indica la existencia de un fuerte desencadenante que afecta también al progreso y pronóstico de la enfermedad.  Además de la predisposición genética y la exposición a los antígenos, el tercer elemento clave necesario es la pérdida de la función protectora de las barreras mucosas, principalmente las mucosas intestinal y pulmonar.10 La predisposición génica para presentar reacciones alérgicas se denomina atopia, definida como la tendencia personal o familiar para producir anticuerpos IgE en respuesta a alérgenos. Por tanto, la atopia no significa presencia de enfermedad alérgica (rinitis, asma, alergia alimentaria, dermatitis, etc), sino una mayor tendencia a sufrirla.

Anafilaxia
El término anafilaxia se utiliza de manera diferente por los médicos en todo el mundo. La anafilaxia es una reacción de hipersensibilidad generalizada o sistémica grave, que amenaza la vida, inducida por distintos estímulos y de inicio súbito, provocada por la liberación sistémica de histamina y otros mediadores farmacológicos. Cuando la reacción es mediada por un mecanismo inmunológico, ya sea IgE, IgG, o relacionada con el sistema del complemento, se denomina anafilaxia alérgica. Si es mediada por IgE, se puede llamar anafilaxia alérgica mediada por IgE. La anafilaxia de cualquier causa no inmune se denomina anafilaxia no alérgica.

Historia
Se tiene noticia de la existencia de las enfermedades alérgicas desde tiempos antiguos, pero sus mecanismos no empezaron a estudiarse de forma rigurosa hasta mediados del siglo XIX con el aumento de la fiebre del heno en los países que comenzaban su industrialización y principios del XX con el descubrimiento de los mecanismos de la inmunidad.

Pero el término «alergia» no fue acuñado hasta 1906. El autor fue el pediatra vienés Clemens von Pirquet y lo hizo con la intención de que sustituyera al viejo término latino «inmunidad» . Von Pirquet advirtió que el sistema inmunitario, considerado hasta ese momento exclusivamente protector, podía dañar al anfitrión al que intentaba proteger, bien como efecto colateral en su lucha contra microorganismos infecciosos o por elegir objetivos inocuos. Por esta razón, era inadecuado hablar de «reacciones inmunitarias» (cuya etimología latina hace referencia a protección) y sería mejor emplear un término como «alergia» que simplemente implicaba un cambio de reactividad, es decir, la capacidad del sistema inmunitario de reconocer una sustancia y de reaccionar ante ella. El resultado de esa reactividad podía ser protector, es decir, que el anfitrión no manifestara ningún síntoma en respuesta a esa sustancia (lo que sería una verdadera inmunidad), o provocar síntomas y enfermedad (lo que se denominaría hipersensibilidad); entre ambos extremos no excluyentes habría todo un espectro de respuestas del anfitrión.

Pero la evolución de la palabra alergia siguió un camino muy diferente a los deseos de su creador y en muy pocos años «alergia» quedó identificado con todas aquellas reacciones perjudiciales del sistema inmunitario provocadas por su reconocimiento de dianas inocuas. Pero la palabra resultó muy atractiva a la comunidad médica y al público en general y ya a partir de los años 30 del siglo XX existían clínicas, revistas médicas y sociedades dedicadas a la alergia en toda Europa y Estados Unidos, a esa expansión del término ayudó por supuesto la prevalencia creciente de las enfermedades alérgicas en esas sociedades industrializadas (v. análisis exhaustivo de esta evolución histórica y conceptual en 6 ).

Epidemiología
La prevalencia de las enfermedades alérgicas está experimentando un aumento continuo en todo el mundo, con un porcentaje de población afectada calculado en un 30-40%. Una elevada proporción corresponde a personas jóvenes, lo cual implica que la carga de enfermedades alérgicas será más elevada cuando estos sujetos alcancen la edad adulta. Actualmente, entre los niños de edad escolar las tasas de sensibilización a uno o más alérgenos comunes se aproximan al 40-50%.

Asimismo, el aumento de la contaminación atmosférica y la temperatura ambiente que se está experimentando, hace que se eleven los recuentos de polen, la presencia de insectos y de hongos asociados a las enfermedades alérgicas.

Más del 50% de los casos de asma en los adultos y alrededor del 80% en los niños es de origen alérgico, con un claro aumento de su prevalencia.

La rinitis alérgica está presente en un 10-30% de la población.

Las reacciones adversas a medicamentos afectan aproximadamente a una décima parte de la población mundial, de las cuales un 10% corresponde a reacciones impredecibles de hipersensibilidad. Los medicamentos pueden ser causantes de hasta el 20% de las muertes por anafilaxia.

La presencia en la población general de anticuerpos IgE específicos para veneno de himenópteros es elevada, si bien únicamente una parte de estas personas llega a desarrollar una reacción sistémica. No obstante, hasta un 50% de personas que no tienen una historia previa documentada de una reacción sistémica experimenta una reacción mortal.

Las enfermedades alérgicas ocupacionales tienen una alta prevalencia, si bien por lo general están subestimadas por pacientes y profesionales. La dermatitis alérgica de contacto es una de las enfermedades ocupacionales más habituales. El asma ocupacional representa el 15% del asma en los adultos.

La sensibilización mediada por IgE a proteínas extrañas en el medio ambiente afecta hasta a un 40% de la población. Esta sensibilización se asocia fuertemente con la exposición a proteínas derivadas de polen, ácaros del polvo, hongos y cucarachas.

Aumento de la permeabilidad intestinal
El intestino constituye la mayor superficie mucosa del organismo. Cuando está sano actúa permitiendo el paso a la sangre de los nutrientes y bloqueando el de sustancias potencialmente dañinas. Sin embargo, cuando su mucosa está dañada y aumenta la permeabilidad intestinal, pasan a la sangre sustancias que no deberían pasar (toxinas, químicos, microorganismos, macromoléculas y alimentos incompletamente digeridos). En función de la predisposición genética de cada persona, esto puede provocar el desarrollo de alergias y otro gran número de enfermedades, tales como enfermedades autoinmunes e inflamatorias, infecciones o cánceres, tanto intestinales como en otros órganos.

Los dos desencadenantes más potentes que provocan el aumento de la permeabilidad intestinal son ciertas bacterias intestinales y la gliadina (fracción proteica del gluten), independientemente de la predisposición genética, es decir, tanto en celíacos como en no celíacos. Otras posibles causas son la prematuridad, la exposición a la radiación y la quimioterapia.La enfermedad celíaca y la sensibilidad al gluten no celíaca sin reconocer ni tratar, pues cursan habitualmente sin síntomas digestivos o estos son leves, se asocian con frecuencia a procesos de naturaleza inmuno-alérgica, tales como el asma, la rinitis y las faringoamigdalitis, entre otros, los cuales pueden ser los únicos síntomas de su presencia. Aproximadamente un 20% de las personas con sensibilidad al gluten no celíaca sin tratamiento presentan, asociadas a la intolerancia al gluten, alergias IgE mediadas a uno o más inhalantes, alimentos o metales, entre los cuales los más comunes son los ácaros del polvo, las gramíneas, el pelo de perros o gatos, el pescado o el níquel.

El descubrimiento del papel de la permeabilidad intestinal desbarata las teorías tradicionales y sugiere que estos procesos pueden ser detenidos si se impide la interacción entre los genes y los factores ambientales desencadenantes, a través del restablecimiento de la función de la barrera intestinal.

Defectos en la barrera pulmonar
Las células epiteliales de la vía aérea se encuentran en la primera línea de la inmunidad de la mucosa. Estas células forman una barrera con el mundo exterior y, según crecientes evidencias, un funcionamiento defectuoso de esta barrera epitelial es una característica de la inflamación de las vías respiratorias en pacientes asmáticos. Se ha demostrado en diversos estudios en la piel y el tracto gastrointestinal que se requiere un aumento de la permeabilidad para iniciar la respuesta inmune, si bien no está claro cómo se aplica esto a la inmunidad de la mucosa del pulmón.

Hipótesis de la higiene
La esencia de la «hipótesis de la higiene» sostiene que la incidencia creciente de enfermedades de origen inmunológico se debe, al menos en parte, al estilo de vida y a los cambios ambientales que nos han hecho reducir el contacto con los microorganismos. Esta teoría se ha demostrado insuficiente y ahora ha sido sustituida por la teoría de los viejos amigos.  Según ella, ciertos microorganismos (los presentes en las microbiotas intestinal, cutánea y mucosa, helmintos, virus herpes, enterovirus, Helicobacter pylori, salmonelas, etc.) que han coevolucionado con el ser humano desde hace millones de años han realizado desde entonces funciones de instrucción del sistema inmunitario necesarias para la defensa de microorganismos infecciosos y para la tolerancia de sustancias inocuas, por lo que su ausencia en el mundo moderno actual ha dado lugar a alteraciones inmunitarias como la alergia y las enfermedades autoinmunitarias (teoría de los viejos amigos). Los virus epidémicos como los de la gripe, el sarampión o la parotiditis, causas de infección tan frecuentes en la actualidad, no ejercerían tan efecto instructor inmunitario al haberse asociado al ser humano tan solo desde hace 10.000 años.

Patogenia
En los sujetos con una predisposición génica se producen moléculas de anticuerpos IgE específicos frente a un determinado alérgeno, que tienden a fijarse a su receptor de afinidad alta, presente en la membrana de los mastocitos y, en menor medida, de los basófilos, y a su receptor de afinidad baja, que se encuentra en otras muchas células. Posteriores contactos con el alérgeno producirán una liberación de mediadores capaces de producir los síntomas característicos de las enfermedades alérgicas de mayor o menor intensidad dependiendo de la carga liberada. La reacción alérgica se denomina de hipersensibilidad inmediata, porque, en general, aparece rápidamente (en la primera hora) tras el contacto con el antígeno (en este caso, más propiamente alérgeno).

Los mediadores mastocitarios se clasifican en preformados o primarios y secundarios o sintetizados de novo. Los primeros son los responsables de la respuesta temprana (primera hora tras la exposición antigénica) y los segundos de la respuesta tardía (aparece más de una hora después del estímulo). Estos mediadores causan vasodilatación con aumento de la permeabilidad vascular, contracción del músculo liso, agregación plaquetaria, infiltrado inflamatorio eosinófilos, aumento de la secreción de moco y estímulo de los nervios sensitivos.

La fase tardía tiene como protagonista indiscutible la aparición de una reacción inflamatoria. Esta vía final común de muchas reacciones alérgicas está facilitada por la actividad de los mediadores mastocitarios de fase tardía. Esta fase tardía inflamatoria es la responsable del daño epitelial, y de la aparición de infiltrados celulares y depósitos de fibrina en el órgano diana, que cronifican la reacción de hipersensibilidad.

Algunos sujetos producen anticuerpos IgE específicos frente a diversos alérgenos pero, sin embargo, no presentan ningún tipo de manifestación clínica cuando se exponen a ellos. En tal caso se dice que el sujeto tiene una «sensibilidad subclínica» al alérgeno en cuestión, y se desconocen los mecanismos que impiden que se produzca la enfermedad.

Cuadro clínico
Los síntomas se manifiestan clínicamente según el órgano en el que actúen los mediadores liberados, que pueden producir: En la piel: eccema, eritema, angioedema (hinchazón) y prurito (picor), así como lesiones habonosas (ronchas) propias de la urticaria y/o de la dermatitis.
En los bronquios: broncoespasmo, inflamación y aumento de secreciones, característicos del asma.
En la mucosa nasal: inflamación y prurito, que desencadena estornudos, así como aumento de secreción mucosa, propio de la rinitis.

En los ojos, conjuntivitis y queratitis.
En el tracto digestivo: diarrea, vómitos y dolor abdominal, síntomas que aparecen en la alergia alimentaria.

Cuando el contacto con el alérgeno se produce vía general (como la inoculación de veneno de himenópteros tras la picadura de abeja o avispa, la administración de un medicamento o la ingesta de alimento), pueden aparecer síntomas en órganos distantes o incluso una afectación severa de varios órganos (urticaria, broncoespasmo, hipotensión arterial, taquicardia), que se conoce como anafilaxia.
Otros síntomas incluyen neumopatía intersticial, neumopatía en eosinófilos, sinusitis, epistaxis, anosmia, anemia, trombopenia, leucopenia y eosinofilia.

El eccema atópico (o dermatitis atópica) es a menudo la primera manifestación del paciente atópico, sobre todo en niños, y la intervención temprana puede ofrecer una oportunidad de impedir o detener la denominada marcha alérgica: aparición progresiva de distintas enfermedades alérgicas (alergia alimentaria, rinoconjuntivitis, asma).

No se debe confundir la alergia con la intolerancia. La intolerancia (como la que puede aparecer a determinados alimentos) se distingue de la alergia en que estas últimas el origen es una respuesta alterada del sistema inmune, mientras que en las intolerancias no participa el sistema inmune.

Crisis alérgica
Las crisis alérgicas graves pueden estar acompañadas de:
El shock anafiláctico: Reacción alérgica aguda y extrema que puede ser letal.
El edema de Quincke, o angioedema.
Vértigos, síncopes, desvanecimiento, náuseas
Inflamación de labios, párpados, dedos, prurito o comezón en todo el cuerpo.
Dificultad respiratoria (disnea).
Malestar o decaimiento.
Urticaria (suele ser provocada por picaduras, medicamentos, látex, etc.).
Estornudos: rinitis alérgica (o «fiebre del heno»).
Siendo las alergias una respuesta anormal del sistema inmune se considera que existe bajo cuatro aspectos posibles:
Inmediata: Depende de los anticuerpos ya mencionados del tipo E (IgE) (en la urticaria y edema de Quincke).
Cito-tóxica: Con los anticuerpos del tipo IgG.
Inmune compleja: Igualmente vinculada al IgG aunque formando complejos inmunes.
Retardada: Ligada a una inflamación celular como lo es la alergia responsable del eczema.

Fases de la Alergia
La medicina oficial dice que hay un alérgeno que va a entrar en el organismo. La primera fase esmuda, sin síntomas, de identificación del agresor, es decir que el alérgeno va a entrar en el organismo y va a ser analizado por el sistema inmunológico y no hay signos (síntomas) pero si un shock emocional. La segunda fase es muy ruidosa: con signos (síntomas) en la nariz, ojos, garganta, la respiración, la piel, aparato digestivo en caso de intolerancia alimenticia que es la fase del arresto del agresor.

En Bioneuroemoción es exactamente igual a la medicina oficial en este punto, pero cambian algunos términos. La primera fase es muda, pero no es la identificación del agresor, sino la de la agresión, el shock emocional. La segunda fase es ruidosa, con todos los signos clínicos, y no es el arresto del agresor, es para evitar una segunda agresión.

Durante la primera fase algo ha sido registrado por mi cerebro porque mi estrés ha subido muy alto, por encima de los límites superiores tolerables (L.S.T), esto para la biología significa peligro, y cada uno tiene su propio límite superior tolerable en función de nuestra infancia, sus valores, creencias, educación, autocontrol, práctica de relajación zen, de si se es optimista, pesimista, uno puede tener su límite alto o muy bajo; en cada persona es diferente, no necesariamente lo que es bueno para ti, tiene que ser bueno para mí. Cuando hay peligro voy a poner en marcha un programa de supervivencia y lo voy a grabar y registrar todo lo que puedo, para evitar volverme a encontrar con esta situación más tarde (el inconsciente lo graba todo, por ello ante un engrama grabado en un shock emocional, se despiertan las alarmas de “peligro”).

¿Qué pasa a nivel biológico? Todo va a ser aumentado en función de mi sensibilidad (L.S.T): los ojos van a registrar todo. Los ojos son la banda video. A nivel de oído vamos a registrar todo y será la banda audio. A nivel de la piel lo vamos a registrar todo en este mismo momento: la temperatura, el frío, el calor, si alguien me toca, la ropa que llevo, si es fino. El gusto, para todo lo que es gustativo: si estoy comiendo algo en este momento, todas las características de lo que es registrado van a ser guardadas. Lo último es el olor, es la banda olfativa. Y el sexto sentido es el pensamiento. Esto es importante tenerlo en cuenta.

¿Los ojos que graban? las imágenes las llevan a los centros visuales y después se colocaran en las áreas asociativas del cerebro. Por lo tanto, no son los ojos los que dicen si está bien o mal, es el pensamiento consciente el que juzga. Por ejemplo, para alguien que tiene una conjuntivitis alérgica el raíl/engrama dominante es visual. El que tiene una dermatitis alérgica el raíl/engrama dominante, es el contacto, la piel, la temperatura. Eso es importante entenderlo, porque los órganos de los sentidos graban, todo queda registrado inconscientemente y nuestros síntomas nos ayudarán a entender ese shock emocional grabado.

Ejemplo: estoy sentado en un café y miro a las mujeres que están paseando. Ahí mis ojos piensan “mira, que guapas son las mujeres de aquí y que estupendas están”, pero en realidad es mi pensamiento quien dice eso. Mis ojos solo graban las personas que están pasando. Y si aparece un toro de miura, me levanto y me voy en seguida, corriendo, porque mi pensamiento me dice:“estoy en peligro”.

Diagnóstico
Para diagnosticar una enfermedad alérgica se debe establecer una correlación entre la sintomatología observada, el alérgeno desencadenante y la participación del sistema inmune. Debe iniciarse con una historia clínica del paciente, considerando los antecedentes familiares, y un examen físico. En muchos casos se debe recurrir a una serie de pruebas complementarias que permiten poner en evidencia la presencia del alérgeno sospechoso.

Los profesionales de la salud pueden utilizar los resultados de los tests para identificar los desencadenantes de alergia específicos que posiblemente estarían contribuyendo a los síntomas. Con esta información, utilizada conjuntamente con la exploración física y la historia clínica, el médico puede diagnosticar la causa de los síntomas y diseñar un tratamiento personalizado para ayudar al paciente a experimentar una mejoría. Un resultado negativo puede ayudar al médico a descartar alergias para poder considerar otras posibles causas. Descartar las alergias es tan importante como confirmar su existencia, para limitar tanto las medidas de evitación como preocupaciones e impactos sociales negativos innecesarios.

El método diagnóstico más frecuentemente utilizado son las pruebas realizadas en la piel (conocidos como “test cutáneos” o Prick test) y son muy útiles para ayudar a confirmar / descartar las alergias y consecuentemente reducir las reacciones adversas y limitar la evitación y los medicamentos innecesarios. Un diagnóstico y un asesoramiento correctos y los consejos sobre la evitación basados en resultados válidos de tests de alergia ayudarán a reducir tanto la incidencia de los síntomas como el uso de los medicamentos, mejorando la calidad de vida.

Por regla general, todos los niños con “síntomas de alergia” persistentes/recurrentes/ graves, así como aquellos individuos que necesitan un tratamiento continuo, deben someterse a un test de alergia,20 independientemente de la edad del niño. Los signos y síntomas pueden estar relacionados con:

La piel, como por ejemplo prurito, eritema, urticaria aguda o angioedema.
El sistema gastrointestinal, como por ejemplo la hinchazón de los labios o lengua, náuseas, dolor abdominal espasmódico, diarrea, vómitos.
El sistema respiratorio, como por ejemplo prurito nasal, estornudo, congestión, tos, compresión en el pecho, sibilancias, respiración entrecortada.
Signos o síntomas de anafilaxis u otras reacciones alérgicas sistémicas.
Las directrices emitidas por el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica (NICE) en febrero de 2011 ofrecen consejos en materia de mejores prácticas en el tratamiento de niños y adolescentes con posibles alergias alimentarias, hasta los 19 años. Las directrices NICE recomiendan que todos los niños y adolescentes con posibles alergias alimentarias mediadas por IgE sean sometidos a un test de alergia, como por ejemplo la determinación de anticuerpos IgE específicos.

Análisis de sangre
Un análisis de sangre para el diagnóstico de la alergia es rápido y sencillo y lo puede pedir un profesional autorizado de la salud, como por ejemplo un especialista en alergias, un médico de cabecera o un pediatra. Aunque se pueden utilizar para cualquier alérgeno, son especialmente útiles en el diagnóstico de la alergia alimentaria. A diferencia del test tradicional de punción, la realización de un análisis de sangre no depende de la edad, el estado de la piel, los medicamentos, los síntomas, la actividad de la enfermedad o el embarazo. Tanto los adultos como los niños de cualquier edad pueden someterse a un análisis de sangre para la alergia. En el caso de los bebés y los niños muy pequeños, un análisis de sangre con un solo pinchazo suele ser más llevadero que varios tests.

Un análisis de sangre para la alergia se puede pedir a través de la mayoría de los laboratorios. Una muestra de la sangre del paciente se envía a un laboratorio para su análisis y los resultados se entregan en cuestión de días. Con una sola muestra de sangre es posible identificar múltiples alérgenos. El médico estudia los resultados del test y, teniendo en cuenta los síntomas e historia clínica del paciente, determina si el paciente padece alergias.

Las directrices NIH establecen que: “Los tests de IgE específica son útiles para la identificación de los posibles alimentos desencadenantes de reacciones alérgicas alimentarias mediadas por IgE y los puntos de corte especificados, definidos según un valor predictivo positivo del 95%, pueden ser más predictivos con respecto a la reactividad clínica en ciertas poblaciones que los tests de punción”. Indican a continuación que: “los tests de IgE específica son útiles para detectar la presencia de anticuerpos IgE, que indican la sensibilización alérgica. Los ensayos basados en el uso de anticuerpos marcados con fluorescencia tienen una sensibilidad comparable a la de los tests cutáneos de punción, y los niveles absolutos de anticuerpos IgE específicos pueden correlacionarse con la probabilidad de reactividad clínica en comparación con la provocación oral para identificar alimentos desencadenantes de la alergia mediada por IgE”.

Los análisis de sangre para el diagnóstico de la alergia, como por ejemplo los de ImmunoCAP, se realizan sin variaciones en el procedimiento, y los resultados son de excelente estandarización. Por el contrario, los reactivos y los métodos empleados para la realización de los tests de punción no están estandarizados. En “Evidence-based Allergy Diagnostic Tests”, Portnoy asegura que:

“Aunque los tests cutáneos sean tanto sensibles como específicos, también son altamente irregulares. Los resultados de los tests cutáneos de una persona pueden variar según el realizador del test y tienden a variar en función de la hora del día y la estación del año, la zona del cuerpo en que se realiza el test, el dispositivo utilizado, la fuente del extracto y la concentración. Desafortunadamente, costumbres tradicionales imperan en los procedimientos seguidos durante la realización e interpretación de los tests cutáneos. Por ejemplo, las técnicas pueden variar dependiendo de donde se haya formado el médico y quién haya impartido la formación; algunos sitios realizan únicamente tests de punción, mientras que otros solo realizan tests intradérmicos, y hay otros donde se realizan ambos”.

Tests
Prueba de parches
Las directrices del NIH sobre el diagnóstico y tratamiento de la alergia alimentaria y el asma recomiendan o bien un análisis de sangre para la alergia o bien un test de punción para diagnosticar de forma fiable la sensibilización alérgica.18 Los dos tests son muy precisos y tienen un valor diagnóstico parecido con respecto a la sensibilidad y la especificidad. Avances y mejoras en la tecnología del análisis de sangre para la alergia han mejorado la sensibilidad y precisión del test hasta tal punto que se considera que el análisis de sangre para la alergia y el test de punción son intercambiables.

En el análisis de sangre para la alergia, se envía una muestra de sangre del paciente a un laboratorio. El médico estudia los resultados del test, los cuales le ayudan a determinar si el paciente padece alergias.

En el test de punción, se colocan en la piel del paciente varias gotas de una solución que contiene posibles alérgenos, y se realiza una serie de raspaduras o punciones con aguja para permitir que la solución penetre la piel. El médico busca reacciones pronunciadas como ronchas o pápulas rojas para ayudarle a determinar si el paciente padece alergias.

Según las directrices NICE, el test de punción y el análisis de sangre son igual de económicos y las evidencias sobre economía de la salud demuestran que tanto el test de anticuerpos IgE y el test de punción son económicos en comparación con la no realización de tests. Además, los diagnósticos más precoces y más precisos ahorran dinero debido a la menor cantidad de consultas al médico de cabecera, derivaciones a atención segundaria, diagnósticos erróneos y visitas a urgencias.

Seguimiento
La alergia evoluciona a lo largo del tiempo y los pacientes pueden superar alergias y desarrollar otras nuevas. Se recomienda la realización de forma frecuente de tests diagnósticos para los alérgenos pertinentes, ya que proporcionan información sobre si y cómo el tratamiento del paciente puede cambiarse para mejorar la salud y la calidad de vida. La necesidad y frecuencia de su realización es muy variable, dependiendo del paciente y del alérgeno implicado y debe ser decisión del médico especialista. Un test anual es en general la práctica recomendada para determinar si se ha superado la alergia a la leche, el huevo, la soja y el trigo y el intervalo entre tests se amplía a 2 o 3 años para la alergia al cacahuete, los frutos de cáscara arbóreos, el pescado y los crustáceos. Los resultados de los tests de seguimiento pueden guiar la decisión relacionada con la posibilidad y el momento seguro para introducir o reintroducir alimentos desencadenantes de alergia en la dieta. El intervalo de revaluación depende del alimento específico desencadenante de la alergia, de la edad del paciente y de la historia clínica.

Estudios genéticos
Se pueden realizar estudios genéticos sobre la relación que se establece entre diferentes loci y algunos síntomas claros de esta enfermedad. Para ello se llevan a cabo estudios de asociación del genoma completo o GWAS o también estudio eQTL o de expresión. El primero es el más usado al tratarse de un análisis de la variación genética a lo largo de todo el genoma humano con el objetivo de identificar su asociación a un rasgo observable, de este modo se puede concluir que la aparición de uno a varios SNPs o una deleción aparece en un fenotipo patológico.

Tratamiento
El tratamiento de estos pacientes debe partir del concepto de que las enfermedades alérgicas están causadas por una reacción inmune alterada a un agente externo y son, en realidad, enfermedades crónicas que presentan reagudizaciones. Por tanto, debe evitarse realizar exclusivamente realizar tratamiento sintomático de las manifestaciones agudas y un tratamiento correcto debe incluir tres pilares: Evitación del alérgeno, tratamiento farmacológico y modificación de la respuesta inmunológica alterada.

Evitación del alérgeno
Debe ser el primer pilar del tratamiento, especialmente en situaciones en que el alérgeno puede ser evitado: alimentos y medicamentos. Hay que tener en cuenta que alimentos o medicamentos de la misma familia o similar estructura química, pueden producir síntomas y también deben evitarse. Los alérgenos inhalados (ácaros, pólenes, hongos, epitelios de animales) son más difíciles de evitar y requieren medidas específicas para cada uno de ellos.

Tratamiento farmacológico
Se realiza sobre el órgano diana y debe incluir tratamiento de mantenimiento (generalmente antiinflamatorio) y tratamiento de los síntomas agudos que pueden aparecer tras el contacto intenso con el alérgeno. El tratamiento farmacológico varía según el órgano afectado: son comunes el uso de antihistamínicos en la Rinoconjuntivitis alérgica, así como glucocorticoides locales (nebulizados), que consiguen un efecto antiinflamatorio potente con escasos efectos adversos. En el Asma también se utilizan los glucocorticoides locales (inhalados) como fármacos de mantenimiento, aunque frecuentemente se asocian con broncodilatadores. También se utilizan otros fármacos como los antileucotrienos, que también producen un efecto antiinflamatorio. En las lesiones dérmicas también se utilizan los antihistamínicos, aunque con una eficacia variable. La presencia simultánea de síntomas alérgicos severos y generalizados (ahogos, hipotensión, taquicardia, angiedema, urticaria) tras la ingesta de un alimento o la administración de un medicamento al que el paciente es alérgico, (anafilaxia) exige tratamiento intensivo que, en muchas ocasiones requerirá el uso de adrenalina intramuscular. También puede ser necesario el uso de adrenalina tras una reacción anafiláctica tras picadura de himenópteros (avispa o abeja) en pacientes sensibles.

Para el Asma Alérgica se usan sobre todo cuatro tipos de tratamientos:
a) Los broncodilatadores o simpaticomiméticos beta-2: actúan relajando el músculo liso que rodea los bronquios y por tanto dilatándolos (que en el asmático están constreñidos). Los hay de acción rápida (actúan inmediatamente y su efecto dura entre cuatro y seis horas) y de acción prolongada (actúan entre dos y diez minutos después de su administración y duran entre doce y veinticuatro horas dependiendo del compuesto). El principal efecto secundario es que son cardiotónicos, por lo que deben usarse con precaución en personas con problemas cardíacos. Existen otros broncodilatadores anticolinérgicos pero se emplean más en la bronquitis crónica obstructiva que en el asma.
b) Los antinflamatorios son principalmente los corticosteroides inhalados. Son dosis de corticoesteroides muy bajas por lo que comienzan a hacer efecto al tercer día de uso y por tanto se deben de usar por un tiempo más o menos largo. Actúan quitando la inflamación de los bronquios (los asmáticos tienen los bronquios inflamados), se usan en combinación con los boncodilatadores y a veces en ambos tipos de medicamentos en un solo inhalador, lo cual se denomina terapia mixta.
c) Los anticuerpos monoclonales constituyen un tratamiento relativamente reciente que ha revolucionado el tratamiento del asma alérgica grave y de la urticaria crónica. Consiste en la administración por vía subcutánea de omalizumab cuya función es bloquear la unión de la IgE a su receptor. Se administra siempre en el hospital.
d) Los inhibidores de los leucotrienos son un tipo de medicamento que actúa sobre los receptores de los leucotrienos (sustancia que participa activamente en la inflamación de los bronquios), lo que reduce la inflamación bronquial. Su uso se recomienda para el asma leve a moderada que no está correctamente controlada. Los principales son montelukast y zafirlukast. Estudios recientes han demostradosu eficacia en la rinitis alérgica.
Existen otros tipos de antinflamatorios como el cromoglicado disódico y nedocromilo así como por vía oral los corticoides orales.

Para la rinitis alérgica se usan básicamente antihistamínicos en comprimidos o inhalados vía nasal o corticoides inhalados.

Para las urticarias, dermatitis y eccemas, antihistamínicos o corticoides en diferentes formas y combinaciones.
Esto es un repaso somero del tratamiento sintomático y jamás debe de sustituir al tratamiento que le ponga su médico.

Inmunoterapia con alérgenos
La modificación de la respuesta inmunológica alterada es muy útil en pacientes diagnosticados de alergia respiratoria (Rinoconjuntivitis y Asma), en los que es muy difícil evitar el contacto con el alérgeno, por la ubicuidad del mismo (pólenes, ácaros, epitelios de animales u hongos) y en pacientes alérgicos a veneno de himenópteros.

En ambos casos se ha demostrado que el uso de Inmunoterapia con alérgenos, es capaz de modificar las alteraciones inmunológicas de los pacientes alérgicos en distintos niveles y mejorar los síntomas de forma consistente y prolongada. El uso de este tratamiento debe realizarse por personal especializado y tras un diagnóstico alergológico riguroso que objetive el agente causante de los síntomas. Consiste en la administración controlada progresiva (vía subcutánea o sublingual) de un extracto purificado del alérgeno responsable de los síntomas del paciente, buscando que su organismo se vaya habituando o se vuelva “tolerante” al alérgeno poco a poco.

Existen varios tipos de Inmunoterapia o vacunas de alergia, en general se administran inicialmente de forma semanal o varios días y una vez alcanzada la dosis de mantenimiento, se hace mensualmente (o semanalmente en América), siendo necesario habitualmente que la vacuna se haga durante 3-5 años ya que su efecto curativo es lento y progresivo. Es la única terapia capaz de modificar el curso natural de las enfermedades alérgicas. Además, como en todas las enfermedades crónicas, en el tratamiento del paciente alérgico se debe incluir aspectos educativos, que incluya las características de su enfermedad, sus posibilidades terapéuticas y las peculiaridades del alérgeno causante de su sintomatología. Por ello, en todo paciente con sospecha de enfermedad de origen alérgico debe realizarse un estudio alergológico completo, que debe ser la base de todas las decisiones terapéuticas posteriores.

Profilaxis
En la alergia es muy importante tomar medidas de prevención (profilaxis) del alérgeno cuando este es evitable.

En áreas urbanas los alérgenos abundan: esmog, micromohos, pólenes, ácaros (los ácaros suelen infestar colchones y, sobre todo, alfombras), el pelo de las mascotas también puede ser portador de alérgenos, por ejemplo el gato al lamerse deja su saliva en sus pelos, esta saliva al secarse vuela en escamas por el aire y puede provocar alergia en la gente proclive. La limpieza, el evitar ambientes encerrados o muy húmedos son hábitos profilácticos.

La vacunación específica contra los alérgenos en las personas alérgicas puede resultar de utilidad.

El cambio estacional que va de verano a otoño, con bruscos enfriamientos, aumenta la susceptibilidad a diversas noxas (entre éstas los alérgenos), algo semejante aunque en menor grado ocurre durante el pasaje crítico que ocurre de invierno a primavera.

Lactancia materna
Varios estudios concluyen que la lactancia materna, en comparación con las leches de fórmula, puede proteger contra el desarrollo de las enfermedades alérgicas. No obstante, otros factores desempeñan un papel añadido, tales como la genética, la exposición a los alérgenos, el tabaquismo o el estilo de vida.

Está ampliamente demostrada la presencia de alérgenos alimentarios en la leche humana, tales como proteínas de huevo, de gluten (contenidas en el trigo, la cebada, el centeno, la avena, y todos sus híbridos), de leche de vaca y de cacahuete. En general, las concentraciones se relacionan con la cantidad del alimento ingerido por la madre. Los alérgenos pasan con rapidez a la leche materna, en los minutos posteriores a la ingesta, y pueden permanecer durante varias horas.

Se ha señalado que esta exposición a alérgenos alimentarios a través de la lactancia induce la tolerancia en el bebé, si bien actualmente no se ha establecido cómo y cuándo exponer a los bebés a los alérgenos alimentarios potenciales con el objetivo de inducir la tolerancia o prevenir el desarrollo de sensibilizaciones posteriores.

En el caso del gluten, actualmente se ha demostrado que ni la exposición temprana al gluten ni la duración de la lactancia materna previenen el riesgo de desarrollar la enfermedad celíaca, si bien el retraso en la introducción del gluten se asocia con un retraso en la aparición de la enfermedad. Esto contradice las recomendaciones dictadas en 2008 por la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica (ESPGHAN por sus siglas en inglés) para las familias de niños con riesgo de desarrollar la enfermedad celíaca, que consistían en introducir gradualmente pequeñas cantidades de gluten en la dieta durante el período comprendido entre los 4 a 7 primeros meses de vida, mientras se mantenía la lactancia materna. La genética de riesgo (presencia de los haplotipos HLA-DQ2, HLA-DQ8 o alguno de sus alelos) es un importante factor que predice la posibilidad de desarrollar la enfermedad celíaca.

La aerobiología y la alergia
La aerobiología es la ciencia que estudia las partículas biológicas transportadas pasivamente a través del aire, tales como bacterias, esporas de hongos, insectos muy pequeños y polen. Uno de los principales campos de la Aerobiología ha sido el de analizar estas partículas para luchar en la prevención de los síntomas de la polinosis.

España cuenta con una Red Española de Aerobiología (REA), constituida en 1992 y cuyo centro coordinador se encuentra en el Departamento de Botánica, Ecología y Fisiología de la Universidad de Córdoba. Entre las tareas de este centro coordinador se encuentran la difusión de información polínica nacional en los diferentes medios de comunicación. La Asociación Panamericana de Aerobiología (PAAA)  es una sociedad de individuos que comparten un interés profesional o académico en la ciencia de Aerobiología.

El método aerobiológio empleado y estandarizado por la Red Española de Aerobiología es ampliamente utilizado en el campo científico. Los datos generados por la Red Española de Aerobiología están sometidos a un estricto control, asegurando su calidad área. Posteriormente se publicaron las Mínimas Recomendaciones del método aerobiológico, tras un intenso trabajo de consenso internacional.

La Aerobiología es una herramienta muy útil para la lucha en la prevención de la polinosis. Algunos campos de la Aerobiología tratan sobre el estudio de polen aerovagante, de esporas de hongos aerovagantes o del contenido de alérgenos en el ambiente, alérgenos. Otros estudios tratan sobre modelos de predicción de contenido de polen en el aire o sobre el studio de las principales fuentes de partículas alergénicas.

Compilado por: Ana Gonzalez y Fabián Sorrentino 27/06/2016  04:08pm
Fuentes Narrativas: Wikipedia, Línea: Cuerpo y Mente