Afección viral del aparato respiratorio que presenta las manifestaciones siguientes: una gran fatiga, dolores musculares, fiebre, accesos de tos, dolor de cabeza y síntomas de un fuerte catarro. En la mayoría de los casos, la persona enferma debe descansar durante varios días.

Por medio de la gripe el cuerpo dice: “Ya no puedo más”. Se presenta a menudo en la persona a quien le cuesta trabajo expresar sus deseos y manifestar sus necesidades. Se siente ahogada por una situación, e incluso puede utilizarla para salvarse de la misma.

Por ejemplo: una secretaria que ya no puede trabajar con su jefe, se contagia de una fuerte gripe para quedarse en casa durante una semana. Su verdadero deseo es trabajar, pero con una actitud interior diferente.

La gripe siempre tiene que ver con nuestra relación con alguien.

La gravedad de tu gripe te indica hasta qué grado te perjudica tu actitud interior ante lo que debes hacer o ser. En lugar de creer que es el único modo de huir de una situación o de una persona, te ayudaría ser consciente de lo que te sucede y cambiar tu actitud interna (casi siempre se trata de una actitud de víctima).

¿Es posible que dramatices demasiado? En lugar de tenerle ojeriza a una situación o a alguien, te sugiero que encuentres un medio de hacer lo que tienes que hacer con más alegría y soltarte, aceptando que posees todo lo necesario para lograrlo. Se trata de un estado vinculado con un virus que causa fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, dolores musculares, estornudos, problemas respiratorios, etc.

La gripe que afecta mi cuerpo más violentamente que un resfriado puede obligarme a guardar cama durante cierto período de tiempo. Al ser la gripe una enfermedad infecciosa y que ésta se relaciona con la ira, puedo preguntarme a quien tomo tirria u ojeriza, expresión que significa ¿contra quién estoy yo enfadado? Los síntomas que se manifiestan muy particularmente me indican lo que vivo actualmente: la fiebre está vinculada a la ira, los estornudos con la crítica, al hecho de querer sacarse a alguien de encima o una situación, etc.

Frecuentemente se trata de una situación conflictual en el plano familiar: se dijo algo o se vivió una situación que “no puedo tragar” porque normas o límites estuvieron transgredidos. Hay pues una pelea en la cual tuve la sensación que mi espacio vital estaba violado o que corría el riesgo de perder algo o a alguien que me pertenecía.

Muchos casos de gripe se pueden atribuir a creencias arraigadas en la sociedad, el miedo también, como por ejemplo: “¡Tuve tanto frío hoy, estoy seguro que voy a pillar la gripe!”. He de preguntarme porqué tengo la gripe. ¿Necesito reposo? ¿Me obligo a guardar cama para no enfrentarme a mis responsabilidades en el trabajo o la familia, etc.?

La gripe también puede nacer después de una situación en la cual viví una gran decepción, un gran disgusto o frustración que me lleva a querer dejar de sentir lo que sucede alrededor mío (nariz congestionada) y que conlleva también una respiración más difícil. Tengo interés en expresar mis emociones y dejar correr mis lágrimas para descongestionar todo mi cuerpo y que se restablezca la armonía.