La hinchazón aparece generalmente cuando vivo una resistencia emocional y que reprimo mis emociones. Acumulo emociones porque vivo impotencia o que no sé cómo expresarlas para evitar herir a alguien o sencillamente recibir yo mismo una herida. La hinchazón también puede ser un medio de protección y puedo preguntarme: ¿Por qué siento yo la necesidad de protegerme? ¿Y frente a quién o a qué”? Aprendo a expresar lo que vivo para liberarme y así hacer desaparecer estas hinchazones.

La hinchazón del abdomen me permite tomar consciencia de que vivo una frustración para con mi cónyuge, mis hijos o mi familia. Probablemente me siento limitado en el plano afectivo o en la expresión de mis sentimientos hacía personas de mi entorno. Si tomo el tiempo, me doy cuenta que cambiando mi modo de ver las cosas y teniendo una actitud más positiva, tomo consciencia de toda la abundancia que está en mi vida, tanto en los planos afectivo, intelectual, emotivo, material, etc.

La hinchazón y el abotargamiento proceden del hecho que mis riñones no funcionan bien. Limitación es la palabra clave. Retengo todo lo que quiero para mí porque me siento bloqueado, limitado. Incluso mi mecanismo de pensamientos está “fijado”. Tomo tanto en consideración los sentimientos de los demás que hago abstracción de los míos. Tengo miedo de expresar lo que siento. Me siento sin poder y vivo melancolía, tristeza y un gran cansancio. Pienso que estoy destinado a fracasar, lo cual me impide ir hacia delante. Desarrollé un complejo de inferioridad y tengo mucho miedo. Puedo tener el sentimiento que la vida es muy injusta, viviendo un gran vacío interior y mucha melancolía. No puedo actuar para mí, demuestro pues mucha autoridad hacía los demás e intento tomar decisiones por ellos. Ya que escondo a todo el mundo lo que me molesta; tomo consciencia que me es urgente expresar mis necesidades. Acepto aprender a comunicar mis necesidades y comprendo que es posible hacerlo sin que la otra persona se sienta atacada. Autorizándome a ser yo – mismo, recupero la alegría de vivir y en consecuencia, un renuevo de energía. Mi comprensión hacia los demás se hace más grande porque me expreso y me comprendo mejor yo – mismo.

Las hinchazones de vientre se deben a una hinchazón de aire o de agua al nivel del estómago y de la barriga. Se vinculan a una frustración afectiva, al sentimiento de estar insatisfecho en el plano afectivo. Digo sentimiento porque es una creación de mi mental, la impresión cerebral que mi estómago siempre quiere más, que quiero aún más atención y afecto. No consigo realmente ver lo que la vida me da que sea tan bien. Verifico sinceramente en qué punto estoy realmente colmado afectivamente. Siempre es cuestión de percepción interior. Ahora estoy consciente que la vida me da exactamente lo que necesito en el momento presente. Acepto “ser” una persona sonriente, vivir y ver los lados bellos de la vida y quedarme abierto…