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idealización

idealización

Disposición mental a atribuir cualidades exageradamente positivas. Representa a no ver los hechos reales sino sólo ver la idea que tenemos de ellos. Así por ejemplo, se puede dejar de ver las manifestaciones de maldad de otro para mantener en alto una imagen idealizada de persona bondadosa. Todo esto que se aplica a los demás, opera respecto de uno mismo. Nos idealizamos, y para ello nos ocultamos ante nosotros todos los rasgos que no corresponden con esa imagen idealizada.

Idealizar a alguien es exagerar en positivo las virtudes de esa persona, quitándonos a nosotros mismos valor para otorgarle al otro el poder de la “perfección”. Una persona que idealiza a otra, suele sentirse inferior, y creer que está ante alguien inalcanzable.

¡Oh amante! La conclusión que puedes sacar para ti mismo es la siguiente: te imaginas que todos los que ven a tu amado lo encuentran tan hermoso como lo ves tú” 
-Ibn Arabi-

La idealización de la pareja

El hábito de idealizar a alguien es muy común en las personas que tienen la autoestima baja. Si uno no se siente valioso enseguida exagerará en positivo las virtudes de otros. Se podría decir que la mente piensa algo como: “si yo no soy valioso, me enamoraré enseguida de alguien que tenga lo que yo no tengo”.

Se puede idealizar en muchos ámbitos: en la pareja, en lo amistoso, familiar, etc… Quienes idealizan a su pareja suelen caer en la dependencia emocional, porque conseguir a alguien que se veía inalcanzable les nubla, haciendo que se conviertan en esclavos del otro.

Ver que han conseguido a alguien que supuestamente era imposible hace que se entreguen al 200%, la prioridad de esas personas será la felicidad del otro, complacer sus deseos, etc… En esos casos se pierde la individualidad por completo, para convertirse en un ser incompleto que necesita a su pareja para ser feliz.

El gran inconveniente de idealizar a alguien

Al idealizar a alguien, las personas traspasan la realidad, de modo que las virtudes exageradas que les otorgan a otros son irreales. Eso significa que si consiguen intimar con esa persona que han idealizado, poco a poco se les irá cayendo la venda de los ojos y verán que todos los seres humanos somos imperfectos.

Puede que lo que tanto les gustaba, lo que tanto amaban, un buen día, cuando comiencen a ver “la realidad”, les deje de gustar, incluso pueden llevarse grandes desengaños…

pareja fusionada en un árbol

Quien idealiza se monta una fantasía en la que atribuye unas características a otro que seguramente no se correspondan con lo que esa persona es. La imaginación forma a la persona ideal que le gustaría encontrar. Pero cuando la realidad asoma y se ven los defectos, se ponen los pies en el suelo, el sueño cae al vacío y todo se viene abajo.

En muchos casos, se rompen parejas por este motivo. Personas que afirman que les han fallado, que no eran lo que parecían, etc… no siempre es verdad, a veces estos desengaños se producen por idealizar a alguien.

No veían la realidad porque en la fantasía se habían formado a la persona perfecta y luego, al intimar más, se acaba viendo la verdad y los sueños toman menos partido cuando hay un contacto más intimo con la persona.

Fuentes: La mente es maravillosa. Diccionario de Emociones, Actitudes y Conductas. México.

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