Nació en París, 13 de abril de 1901- 9 de septiembre de 1981, médico psiquiatra y psicoanalista francés conocido por los aportes teóricos que hizo al psicoanálisis basándose en la experiencia analítica y en la lectura de Freud, incorporando a su vez elementos del estructuralismo, la lingüística estructural, la matemática y la filosofía.

Sus aportes han sido definidos, principalmente por él mismo, como un «retorno a Freud». Otros estudiosos de la historia del psicoanálisis los clasifican como una reinterpretación o desarrollo ulterior de prácticamente todos los conceptos freudianos, principalmente a través de una revisión de casi toda su casuística relevante: Herbert Graf, Ida Bauer, Ernst Lanzer, Daniel Paul Schreber, Serguéi Pankéyev.

Fue un exponente fundamental de la corriente estructuralista y generó gran controversia entre otros profesionales debido a su estilo innovador. Su relación con el movimiento freudiano contrastaba con sus fuertes tensiones con la IPA, la Asociación Psicoanalítica Internacional (su estilo didáctico y la brevedad de sus sesiones en relación a las propuestas de los psicoanalistas ortodoxos, desencadenaron un rechazo que tiene raíces más profundas), y con el progresivo distanciamiento de sus colegas franceses a lo largo de una serie de escisiones.

Lacan buscó reorientar el psicoanálisis hacia la obra original de Freud, ya que consideraba que el psicoanálisis post-freudiano se había desviado cayendo en una lógica biologicista u objetivadora del sujeto propio del psicoanálisis.

Lacan acusó a muchos de los psicoanalistas coetáneos por haber distorsionado y parcializado la teoría de Freud. Reinterpreta y amplió la práctica psicoanalítica. Incorporó además a nivel teórico nociones de origen lingüístico, filosófico y topológico que lo llevaron a redefinir muchos de los principales términos del léxico psicoanalítico y, por ejemplo, a formular la tesis: El inconsciente está estructurado ‘como’ un lenguaje.

Con esta formulación Lacan afirma realizar un retorno  a la concepción de inconsciente propuesta por Freud, al tiempo que se distancia de la posición de los teóricos de las relaciones objetales (psicólogos del yo), quienes intentan dar un lugar al inconsciente. Con su concepto, Lacan pone al inconsciente en la imposibilidad de representar los Objetos reales de manera absoluta en el lenguaje.

Las nociones lingüísticas tomadas de Ferdinand de Saussure se hacen en su obra aplicables a la relectura de Freud. Modificando algunas de las fórmulas relativas al significante, Lacan introduce el concepto de lógica del significante para re explicar la teoría freudiana, aunque sosteniendo -según sus propias palabras- el espíritu freudiano que puede leerse, tanto en el análisis de los sueños como en el chiste, en su Proyecto de Psicología y a lo largo de su obra.

La obra de Lacan ha despertado interés en otros campos además del psicoanálisis, particularmente en la lingüística, la teoría crítica, en el post estructuralismo, la filosofía y la política.

La importancia de lo lingüístico según Lacan, en la reformulación lacaniana del psicoanálisis lo llevó a modificar numerosas ideas de la práctica clínica y a proponer un complejo esquema de constitución psíquica del hombre. El yo se constituye en un reconocimiento en torno a su imagen en el espejo y gracias a la garantía de la mirada del otro. A esta instancia Lacan la llamó el estadio del espejo.

Con todo, afirmó reiteradamente que su intención era refinar y mejorar el marco original de las obras de Freud: es famosa su boutade de que quien quiera ser lacaniano es libre de serlo, pero que él mismo se consideraba freudiano.

Su obra, lejos de haber cosechado aceptación universal, es fuente de grandes controversias incluso dentro de la comunidad psicoanalítica y críticas epistemológicas del lingüista Noam Chomsky, y filosóficas por parte de Jacques Derrida y de autores feministas.

Más allá de las críticas, resulta indiscutible su fuerte influencia en la práctica del psicoanálisis, y sus concepciones han dado pie a numerosas Escuelas de orientación lacaniana, principalmente en países europeos y latinoamericanos. Las Escuelas Lacanianas fundan en Buenos Aires la Asociación Mundial de Psicoanálisis.
Lacan emprendió el estudio de medicina en 1920 y se especializó en psiquiatría desde 1926. En esta época inició su propio análisis con Rudolph Loewenstein, que continuó hasta 1938. Lacan era muy activo en el mundo de los escritores, artistas e intelectuales parisinos de la época: fue amigo de André Breton, Luis Buñuel, Salvador Dalí y Picasso(del cual fue médico), y también participó en el mouvement Psyché. Contribuyó en numerosas publicaciones surrealistas y estuvo presente en la primera lectura pública del Ulises de James Joyce. En sus estudios mostró particular interés en el trabajo filosófico de Martin Heidegger, y participó en los seminarios sobre Hegel.

En 1936, Lacan presentó en un círculo más amplio su primer ensayo analítico sobre el estadio del espejo, en el Congreso de la International Psychoanalitical Asociation enMarienbad, teoría que ya había expuesto en ese mismo año en una conferencia de la Sociedad Psicoanalítica de París.
Al término de la segunda guerra mundial Lacan visitó Inglaterra para atender un curso de cinco semanas, y ahí conoció a los analistas ingleses Wilfred Bion, así como entabló una fructífera correspondencia con Donald Winnicott.

En el otoño de 1963 inició un seminario semanal en el Hospital Sainte-Anne de París, instando lo que él describía como ‘un retorno a Freud’, en particular a la concentración de Freud en la naturaleza lingüística de la sintomatología psicológica. El seminario resultó muy influyente en la vida cultural parisina así como en la teoría y la práctica clínica psicoanalítica, atraía grandes asistencias y continuó por casi treinta años. Fue expulsado junto a Lagache y Françoise Dolto de la IPA (International Psychoanalitical Asociation) por haberse quejado de que esta, pese a mantener una supuesta fidelidad a la teoría freudiana. Posteriormente, Lacan se constituyó como el maestro del psicoanálisis de corriente francesa. Fundó la Sociedad Francesa de Psicoanálisis junto con D. Lagache, J. Favez-Boutonier, R. Lausanne y F. Dolto.
Como vehículo de expresión fundó la revista Scilicet y participó en Anthologie. Lacan abandonó la SFP para crear en junio de 1964 su propia escuela, que se hizo conocida como École Freudienne de Paris (EFP).

A partir de 1974, siendo Director del Departamento de Psicoanálisis de la Universidad de París VIII, comenzó a trabajar en la preservación de la importancia de la teoría de Freud en el movimiento psicoanalítico, basando progresivamente su teoría en los matemas, que constituyen una formalización de la lógica de lo inconsciente. En 1980 anunció la disolución de la EFP.

Legado

Lacan retoma la teoría psicoanalítica de Freud para desarrollarla incorporando elementos del estructuralismo, la lingüística (Ferdinand de Saussure, Roman Jakobson), de la filosofía (Kojève, Sartre, Hegel), de la fenomenología (Husserl), de corrientes existencialistas diversas a las sartreanas (Martin Heidegger, Karl Jaspers, Maurice Merleau-Ponty), de la antropología (Lévi-Strauss) así como elementos de la matemática, por ejemplo la topología combinatoria (banda de Moebius y el toro), la teoría de los nudos, la geometría, la teoría de juegos y la teoría de números.También se basó en la cibernética al elaborar el llamado grafo del deseo.11

En su seminario Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis Lacan lleva a cabo un trabajo de ordenamiento donde se establece que los fundamentos del psicoanálisis están constituidos por los conceptos de Freud: inconsciente, repetición, transferencia y pulsión, los cuales son sometidos a una elaboración basada en la lectura de los textos freudianos y a la luz de los conceptos cuyo desarrollo puede seguirse en la lectura de sus seminarios.

Refuerza la idea freudiana de la existencia de lo inconsciente, una dimensión que no significa “subyacente” a la consciencia; y demuestra esta relación entre las dimensiones de lo consciente y lo inconsciente con la incorporación del objeto topológico denominado banda de Möbius.
Lo real, lo imaginario y lo simbólico]
Explica la constitución subjetiva como una estructura dinámica organizada en tres registros. Lacan formuló los conceptos de lo real, lo imaginario y lo simbólico para describir estas tres dimensiones anudadas en la constitución del sujeto. Estos tres registros se hallan imbricados según la forma de un nudo borromeo, (o, nudo Borromi): El desanudamiento de cualquiera de los tres provoca el desanudamiento de los otros dos. Se trata de otra herramienta conceptual típica de la topología combinatoria, como lo es la ya referida Banda de Möbius.
Registro de lo imaginario

Lo imaginario está constituido en un proceso que requiere una cierta enajenación estructural. Es el reino de la identificación espacial que se realiza en el denominado estadio del espejo y es instrumental en el desarrollo de la agencia psíquica. Es en este proceso de formación que el sujeto puede identificar su imagen como un yo, diferenciado del otro y en relación con el objeto a. Lo que se designa como yo es formado a través de lo que es el otro —de la imagen en el espejo que le devuelve la dimensión del otro como semejante-. Es la forma primitiva de pensamiento o “matriz simbólica”, simbólico.
Registro de lo simbólico

Si Lo imaginario, o aspecto no-lingüístico de la psique, formula el conocimiento primitivo del yo, lo simbólico, término que Lacan utilizaba para la colaboración lingüística (significante), genera una reflexión a nivel comunitario del conocimiento primitivo del yo y crea el primer conjunto de reglas que gobiernan el comportamiento e integran a cada sujeto en la cultura. Constituye el registro más “evolucionado” y es el que caracteriza al ser humano. Lacan considera que por el lenguaje se construye un sujeto y el humano padece este lenguaje desde el nacimiento, aportándole a cada sujeto la calidad heurística (con el lenguaje se abre la dimensión del pensamiento). Conviene recordar que “el significante precede al sujeto

El sujeto se desarrolla mediante su inserción en el orden simbólico, momento en el cual el infante adquiere la habilidad de utilizar el lenguaje –es decir, de materializar su deseo mediante el discurso.
Estadio del espejo

Lacan descubre que la percepción que cada ser humano tiene de sí, su sí-mismo, la imagen de sí, mediante la cual se registra como Uno, es congruente con la noción de su ego. Esta noción de su apariencia corporal completa y de su personalidad solo se logra a temprana edad viéndose reflejado en un semejante, a este momento se le llama estadio del espejo. El yo (o, ego) es (inicialmente) un otro. Con tal descubrimiento puede decir Lacan: el yo se constituye en y por un otro semejante. El estadio del espejo está predeterminado genéticamente en los humanos y es perfectamente corroborable en condiciones científicas de experimentación (semeja en muchos aspectos al imprinting (grabación, troquelado).l estadio del espejo es descrito en el ensayo de Lacan «El estadio del espejo como formador de función del yo», el primero de sus Escritos, considerado uno de sus trabajos más importantes.

La función paterna, esta identificación es un primer paso para la constitución del sujeto, en cada identificación posterior, a lo largo de la vida del sujeto. La identificación de uno mismo en términos del otro. Más aún: para que el ego plasmado o constituido durante el estadio del espejo pueda devenir sujeto se hace necesario el clivaje impuesto desde la función paterna, desde una de las instancias del Otro. Es la Función Paterna o ley simbólica, lo que permite al infante ser sujeto y que pueda relacionarse mediante símbolos con el otro. La imposición de La Ley, que ha descubierto Freud y lo corrobora Lacan permite lacultura, la exogamia, y, así, la persistencia de la especie humana.

Goce vs. deseo-placer, Otro de los aportes de Lacan es la distinción que realiza entre los términos goce y deseo-placer. Aunque ambos parecen semejantes, son radicalmente distintos y tienen consecuencias muy diferentes: el término goce se refiere a las actitudes en las cuales el sujeto pierde su cuota de libertad; el término deseo asociado con el placer, en cambio, se refiere a las conductas que dejan de estar apegadas cerradamente a un objeto determinado, permitiendo al sujeto ejercer su libertad.

Práctica psicoanalítica

Lacan extiende el campo del psicoanálisis al tratamiento, no solo de las distintas formas de neurosis, sino también al tratamiento de las distintas formas de psicosis. Aunque el mismo Lacan pone énfasis en que, para el psicoanálisis, psicosis, neurosis y perversión son estructuras subjetivas, y no enfermedades mentales que una terapéutica pueda “normalizar” ni “curar”. Lacan explica la génesis de las psicosis durante la infancia a partir del recurso a un mecanismo de defensa que llama forclusión del nombre del padre: en una determinada relación entre los padres y el infante por la cual se instaura una legalidad simbólica distinta a la que define la neurosis, quedando atrapado en el estadio del espejo, lo que se manifiesta en distintas formas de psicosis.

También Lacan ha sido uno de los primeros en estudiar la patología conocida como caso límite (borderline), entendiéndola como una forma de psicosis en la cual el afectado mantiene un anclaje con el principio de realidad mediante un proceso llamado synthome.

Lacan rechaza la denominación de “paciente” para quien sufre de problemas psíquicos, sosteniendo que el supuesto paciente es protagonista durante la terapia y debe adoptar un rol activo respecto a sí mismo, convirtiéndose en “analizante” de su propio pensamiento. El método psicoanalítico lacaniano se aproxima a la mayéutica de Sócrates: el psicoanalista reflexiona con el analizante el discurso para que este llegue a replantearlo y logre acceder a la abreacción mediante un procesamiento, reconocimiento y verbalización de afectos traumáticos que durante la dolencia se han encontrado reprimidos en lo inconsciente, quedando así curado como resultado de su propia acción, aunque en presencia transferencial.[cita requerida]. Para Lacan el tiempo de duración de una sesión no está fijado de antemano, ya que la finalización de la misma es considerada una intervención del analista que es preciso evitar. La sesión puede durar 20 o 30 minutos o apenas algunos minutos, hasta que se hace presente el objeto a, esto es: cuando durante la sesión aparece un signo importante -por ejemplo una palabra importante, clave-, en tales oportunidades se interrumpe la sesión para que el analizante pueda considerar aquello que ha expresado.

Estructuralismo y post estructuralismo

Aunque Lacan es considerado con frecuencia parte del campo posmoderno, dentro del mismo ha encontrado también cuestionamiento: Michel Foucault, Félix Guattari, Gilles Deleuze y Jacques Derrida.

Este último (considerado una estrella posmoderna aunque él mismo no se asociaba con el término) elaboró una crítica concienzuda de los escritos analíticos de Lacan, desarmando su aproximación estructuralista al psicoanálisis. En particular, Derrida critica la teoría lacaniana por el falocentrismo heredado de Freud, ejemplificado primordialmente en su concepción del falo como el ‘significante primario’ que determina el orden social de los significantes. Derrida sostiene que, si todos los significantes se definen solo por su diferencia respecto de otros significantes, no es posible que exista un significante privilegiado, estatus que Lacan le otorga al falo. Para Derrida el falo, tal como Lacan lo conceptualiza, es un significante trascendental, pese a las afirmaciones de no trascendentalismo de Lacan. Se puede decir que gran parte de la crítica de Derrida a Lacan lo es en realidad de los elementos freudianos presentes en su obra; por ejemplo, Derrida deconstruye la concepción freudiana de la ‘envidia del pene’, de la que se desprende la subjetividad femenina, para mostrar que la primacía del falo masculino implica una jerarquía entre la presencia y la ausencia fálica que en última instancia se colapsa en sí misma.

En su libro Anti Edipo. Capitalismo Y Esquizofrenia, Gilles Deleuze y Félix Guattari, que se reconocen como herederos intelectuales del psicoanálisis, al mismo tiempo critican a Lacan y a Freud por su reducción del inconsciente y del deseo a la teoría Edípica que, para ellos, es familiarista y burguesa, y soslaya los determinantes socio-históricos y materiales del deseo. Para Deleuze, un proyecto político no puede estar basado en nociones derivadas del sujeto, pues en tal caso resultaría fútil. Basándose en la filosofía de Spinoza, Deleuze es partidario de un materialismo de la inmanencia que rechaza el recurso a la trascendencia, a las estructuras y al sujeto como vestigios de pensamiento teológico. Sostiene Deleuze:
Feminismo y post-feminismo Sin embargo, se puede decir que Lacan mantenía una relación complicada con el feminismo y el post-feminismo en cuanto que, aun cuando es criticado por heredar de Freud una supuesta posición falocéntrica en sus teorías psicoanalíticas, también se considera que presentó un retrato cabal de los prejuicios de género en la sociedad.

Lacan utiliza una controvertida frase; “La mujer no existe” (tachando la palabra La). Esta formulación en Lacan apunta al derrumbe de la mítica concepción cultural de la mujer como entregadora de goce. Jacqueline Rose, feminista y lacaniana, nos dice que “La mujer” como categoría absoluta y garantizadora de fantasías es falsa.

Así como Rose, existen representantes cercanas al psicoanálisis lacaniano (Kristeva, Irigaray) que sostienen afirmaciones similares, no obstante, realizan gestos para derrocar los sistemas falocéntricos, en este sentido no se trata de negar lo lacaniano o acusarle de misógino, sino en pensar lo femenino desde otro lugar.

Seminarios :

1.Los escritos técnicos de Freud, 1981. ISBN 978-950-12-3971-3
2.El yo en la teoría de Freud y en la técnica psicoanalítica, 1983. ISBN 978-950-12-3972-0
3.Las Psicosis, 1984. ISBN 978-950-12-3970-6
4.La relación de objeto, 1995. ISBN 978-950-12-3904-1
5.Las formaciones del inconsciente, 1999. ISBN 978-950-12-3975-1
6.El deseo y su interpretación, 2014. ISBN 978-950-12-0165-9
7.La ética del psicoanálisis, 1989. ISBN 978-950-12-3977-5
8.La transferencia, 2003. ISBN 978-950-12-3976-8
9.La identificación, inédito.
10.La angustia, 2005. ISBN 978-950-12-3978-2
11.Cuatro conceptos fundamentales del Psicoanálisis, 1987. ISBN 978-84-7509-432-8
12.Problemas cruciales para el psicoanálisis, inédito.
13.El objeto del psicoanálisis, inédito.
14.La lógica del fantasma, inédito.
15.El acto psicoanalítico, inédito.
16.De un otro al Otro, 2008. ISBN 978-950-12-3980-5.
17.El reverso del Psicoanálisis, 1992. ISBN 978-950-12-3987-4
18.De un discurso que no fuese semblante, 2009. ISBN 978-950-12-3988-1
19….o peor, 2012. ISBN 978-950-12-3919-5
20.Aun, 1982. ISBN 978-950-12-3990-4
21.Los desengañados se engañan o los nombres del padre, inédito.
22.R.S.I., inédito.
23.El sinthome, 2007. ISBN 978-950-12-3979-9
24.Lo no sabido que sabe de la una-equivocación se ampara en la morra, inédito.
25.Momento de concluir, inédito.
26.La topología y el tiempo, inédito.
27.Disolución, inédito.

Compilado por Andrea Ortiz Picasso, 27/05/16 21:21

Referencias

David Macey, “Introduction”, Jacques Lacan, The Four Fundamental Concepts of Psycho-analysis (London 1994) p.
The Seminar of Jacques Lacan, Book XX: Encore, On Feminine Sexuality, The Limits of Love and Knowledge 1972–1973. Ed. J.-A. Miller. Trans. B. Fink. New York: Norton, 1998.
Wikipedia