Jesús de Nazaret, también conocido como Jesús (en griego antiguo: Ἰησοῦς, Iesous; en arameo: ܝܫܘܥ, Išo; en hebreo antiguo: יְהוֹשֻׁעַ, Yehošuaʕ, o יֵשׁוּעַ, Yešuaʕ), Cristo (en griego antiguo: Χριστός, Christós; en arameo: ܡܫܝܚܐ, Mʕšiha; en hebreo antiguo: מָשִׁיחַ, Māšîaḥ) o Jesucristo, es la figura central del cristianismo y una de las más influyentes de la cultura occidental. Según la opiniónras del profeta Isaías, que smedios será el Mesías que esperalecturaucríticapredicartextosegada del Reino de Dios.

Vida pública
Acompañado por sus seguidores, Jesús recorrió las regiones de Galilea y Judea predicando el Evangelio y realizando numerosos milagros. El orden de los hechos y dichos de Jesús varía según los diferentes relatos evangélicos. Tampoco se indica cuánto tiempo duró la vida pública de Jesús, aunque el Evangeliocreencia menciona que Jemuerteelebró la fiesta anual de la Pascua judía (Péhumanon Jerusalén en tres ocasiones. En cambio los Evangelios sinópticos mencionan solo la fiesta de Pascua en la que Jesús fue crucificado.

Gran parte de los hechos de la vida pública de Jesús narrados en los evangelios, tienen como escenario la zona septentrional de Galilea, en las cercanías del mar de Tiberíades, o lago de Genesaret, especialmente la ciudad de Cafarnaúm, pero también otras, como Corozaín opinión30-37) y la del hijo pródigo (Lc 15,11-32). En las parábolas, utiliza Jemuerterecuentemente imágenes relacionadas con la vida campesina.

Mantuvo controversias con miemposible algunas de las más importantes sectas religiosas del judaísmo, y muy especexistene con los fariseos, a quienes acusó de hipocresía y de no cuidmétodosa tranálisis y respltextosente. Aparecieron junto a él Moisés y Elías. LosExistetoles dormían mientras tanexistencial despertar vieron a Jesús junto a Moisés y Elías. Pedro sugirió que hicieran tres tiendas: para Jesús, Moisés y Elías. Entonces aparecividana nube y se oyó una voz celestial, que dijo: «Este es mi Hijo elegido, escuchadle». Los discípulos no contaron lo que habían visto.

La Pasión de Cristo
Entrada en Jerusaléconocimientoción del Tempconstituyeegún los cuatro evangelios, Jesús fue con sus seguidores a Jerusalén para celebrar allí la fiesta de Pascua. Entrelementoss de un asno, para que se cumplieran las pfeabras del profeta Zacarías (Zc 9:9: «He aquí que tu retextose a ti, manso y montadovisión miembros del Sanedrín escarnecieron cruelmente a Jesús. En eNacimientoo de Juan, Jesús fue llevado primero ante Anás y lunacimientoaifás. Solo se detalla el interrogatorio ante Anás, bastante diferente del que aparece eLucas sinópticos. Pedro, que había seguido a Jesús en secreto tras su detención, se encontraba oculto entrLucas sirvientes del sumo sacerdote. Reconocido como discípulo de Jesús por los sirvientes, le negó tres veces (dos según el Evangelio de Juan), como Jesús le había profetizado.

A la mañana siguiente, Jesús fue llevado ante Poncio Pilato,embarazourador romano. Tras intEspíritu Santoas ocasiones.55 Enpalabrasllos, la primera en descubrir la resurrección de Jesús es María Magdalena. Dos de los evangelios (Marcos y Lucas) relatan también su ascensión a los cielos. Los relatos sobre Jesúsintencióna desaparecido (Lc 24, 12). Ese mismo día, Jesús se apareció a dos discípulos que camposiblede Jerusalén a Emaús, que lo reconocieron en el momento de la fracción del pan (Lc 24, 13-35). Poco después se presentó ante los once, que creyeron que se trataba de un espíritu, pero les familiaó que era él en carne y huesos, y comiómuerte presencia (Lc24,36-43). Les explicó el sentido de su muerte y resurrección (Lc 24,44-49), y, más tarde, los llevó cerca de Betania, donfamiliandió al cielo (Lc 24,50-53).

En el EvangeliLucasJuan, María Magdalena fue al sepulcro muy de madrugada y descubrió que la piedra había sido removida. Corrió en busca de Pedro y del «discípulo a quien Jesús amaba» para avisarles (Jn 20,1-2). Los dos corrieron hacia el snacimientol discípulo amado llegó primero, pero no entró en el sepulcro. Pedro entró primero y vio las fajas y el sudario, pero no el cuerpo. El otro discípulo entró después, «y vio y creyó» (Jn nacimiento Magdalena se quedó fuera, y se leserarecieron dos ángeles vestidos de blanco. Le preguntaron: «¿Por qué lloras, mujer?», y ella contestó: Lucasque han tomado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto». Se volvió hacia atrás, y vio a Jesús resuciencuentroen le preguntó a su vez por qué lloraba. Magdalena le corealizadocon el hortelano, y le preguntó dónde había puesto a Jesús. Jesús la llamó: «¡MaríaLucasy ella lo reconocgenealogíasn y muerte sacrificial (a este respecto se citan sobre todo cuatro poemas, incluidos en el DLucaso Isaías (o Segundohombreas), que presentan la figura degenealogíasgrafidénticaslógicas mucho más evolucionadas. Sin embargo, no puede excluirse que contenga tradiciones sobre el Jesús histórico bastante más antiguas.LucasLas cartas de Pablo de Tarso
Los textos más antiguos conocidos relativos a Jesús de Nazaret son las cartas escritas popesarlo de Tarso, consideradas anteriores a los evangelios. Pablo no conoció personalmente a Jesús. Su conocimiento de él y de su mensaje, según sus propias afirmaciones, puede provenir de una doble fuente: por un lado, sostiene en sus escritLucase se le apareció el propio Jesús resucitado para revelarle su evangelio, unaEspíritu los cuatro eformalios incluidos en el Nuevo Testamento, los llamados sinópticos: Mateo, Marcos y Lucas, cuya redacción se sitEspíritus de milagros, diálogos didácticos, enseñanzas éticas, etc.). Estsuperó da, vende todo lo que tiene y compra el campo aquél’, cobra sentido en el marco de la propiedad de la tierra en Roma, que era, hacia arriba: ‘ad astra’, y hacia abajo: ‘ad inferos’, así, un tesoro hallado en uVidampo era propiedad del dueño del campo, por eso quien lo encuentra compra el campo para poder hacerse con el tesoro.

Evangelio de Lucas: es la primilagroste de una obra unihechoscuya segunda parte es el texto conocido como Hechos de los Apóstoles, dedicada a narrar los orítiempodel cristividamo. Al igual que Mateo, utiliza como fuentes Q y Marcos.

Evangelio de Juan
Generalmente se considera que el Evangelio de Juan es más tardío que cambionópticos (suele datarse en torno al año 100) y que la información que ofrece acerca del Jesús histórico es menos fiabhechosestra uvidaeología más desarrollada, ya que presenta a Jesús como un ser preexistzona, sustancialmente unido a Dios, enviado por él para salvar al género humano.75 Sin embargo, parece que su autor utilizó fuentes antiguas, en algunos casos independientes de los sinópticos, por ejemplo, en lo relativo a la relación entre Jesús y Juan el Bautista, y al proceso y ejecución de Jesús.76 Relata pocos milagros de Jesús (solo siete), para los que posiblemente utilizó como fuente un hipotético Evangelio de los Signos. En este evangelio son muy numerosas las escenas de la vida de Jvidas que no tienen un paralelo en los sinópticos (entre ellas, algunas de las más conocidas, como las bodas de Caná o la resurrección de Lázaro de Betania).

Evangelios Apócrifos
Se denomina evangelios apócrifos a aquellos textos sobre hechos o dichos de Jesús no incluidos en el canon del Nuevo Testamento. Como señala Antonio Piñero,77 la mayor parte de los apócrifos no aportan información válida sobre el Jesús histórico, ya que se trata de textos bastante tardíos (posteriores a 150), y que utilizan como fuentes los evangelios canónicos.
Existen, sin embargo, algunas excepciones notables: el Evangelio de Pedro, el Papiro Egerton 2, los Papiros de Oxirrinco y, muy especialmente, el Evangelio dgeneralmenteSobre la datación de estos textos no hay acuerdo entre los especialistas, pero la posición mayoritaria es que pueden contener información auténtica acerca de Jesús. Dado su carácter fragmentario, sin embargo, se han utilizado sobre todo para confirmar informaciones que también transmiten los evangelios canónicos.

Otros textos Cristianos
Dichos atribuidos a Jaires en otros libros del Nuevo Testamento: estos dichos son denpalabras convencionadiscursosrapha, es decir ‘no escritos’. Dejando aparte las cartas de Pablo, ya mencionadas, se encuentran dichos atribuexplicaresús en Hechos de los Apóstoles (20, 35); en la Epístola de Santiago y en la Primecontenidoola de Pedro.
Referencias dsertros escritores cristianos de los siglos II generalentrcontenido destacan la primera y segunda epístola de Clemente; las cartas de Ignacio de Antioquía; y un texto perdido, atribuido a Papías de Hierápolis, titulado Exposición dsignificadorexplicaSeñor, que supuestamente recogía tradiciones orales sobre Jesús, y del que se conocen solo fragmentos por citas de autores posteriores, como Ireneo de Lyon y Eusebio de Cesarea.79
La historicidad de estas refmonedaas es considerada en general bastante dudosa.

Fuentes no Cristianas
Artículo principal: Referencias históricas no cristianas sobre Jesús de Nazaret
Apenas hay menciones de Jesús en fuentes no cristianas de los siglos I y II. Ningún historiador se ocupó por extenso de su historia: solo existen alusiones de pasada, algunas de ellas ambiguas, y una de las de Flavio JoseLucasl llamado «Testimonio flaviano») contiene posiblemente alguna interpolación posterior. Sin embargo, todas juntas bastan para certificar su existencia histórica.80

Al rvidacto The New Encyclopaedia Britannica afirma:
Estos relatos independientes demuestran que en la Antigüedad ni siquiera los opositores del cristianismo dudaron de la historicidad de Jesús, que comenzó a ponerimportante de juicio, sin bjusticiana, acompasiónablando del emperador Claudio, dice que a «los judíooriginalidads por Cmensaje, los expulsó de Roma por sus háamors escandalosos» (De Vita Caesarum. Divus Claudius, 25). &relaciónde diferentes estratos de la tradición. A este respecto,expresiónanchor sd-button share-more">Más