“Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento
Montesquieu

Nacimiento
Nació el 18 de enero de 1689 en el Château de La Brède.

De familia noble, pertenecía a una de las más aristocráticas de la antigua comarca de Guyena, al suroeste de Francia.

Según la tradición, sus padres Jacques de Secondat y Marie-François de Pesnel —que falleció cuando Montesquieu tenía siete años de edad—, eligieron a un mendigo para que fuese su padrino de bautizo, con intención de que el niño no olvidase nunca que los pobres también eran sus hermanos.

Inició sus estudios interno en el Colegio de la Abadía de Juilly, cerca de París, donde aprendió música, esgrima, equitación y recibió las enseñanzas de los padres de la congregación del Oratorio, que le inculcaron los valores del espíritu más allá del status social. Posteriormente estudió leyes en Burdeos. Posteriormente ejerció de magistrado y desempeñaría el cargo de consejero en el Parlamento regional de Guyena, en sustitución de su tío, e ingresaría como miembro de la Academia de las Ciencias de Burdeos.

Tras la muerte de su padre (1713), queda bajo la tutela de su tía, quien le dejó como herencia la fortuna de la familia, fue elegido consejero del Parlamento de Burdeos y en 1716 heredó de su tío, el barón de Montesquieu, una presidencia del Parlamento y el título de barón. Este mismo año ingresó en la Academia de Ciencias de Burdeos, donde leyó un Ensayo sobre la política religiosa de los romanos y varias memorias y ensayos económicos, científicos y médicos. Contrajo matrimonio con Jeanne de Lartigue en 1715, una protestante que igualmente le aportó una importante dote.

Se dio a conocer como escritor con sus Cartas persas (1721). La fama que adquirió con ésta y otras obras le abrió las puertas de la Academia Francesa en 1728. Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos (1734), fue su segunda obra importante, una de las primeras obras de peso en la Filosofía de la historia. Su obra maestra es El espíritu de las leyes (1748), que figura entre las tres principales de la Teoría Política. Aquí analiza las tres principales formas de gobierno (república, monarquía y despotismo) donde sostiene que debe darse una separación y un equilibrio entre los distintos poderes a fin de garantizar los derechos y las libertades individuales. La mayoría de sus escritos fueron censurados por la Iglesia Católica e incluidos en el Index Librorum Prohibitorum, que indica los escritos catalogados como perniciosos para la fe.

La doctrina de Montesquieu trata de mostrar que todo tipo de gobierno se concreta y se articula en un conjunto de leyes específicas, que se refieren a los más diversos aspectos de la actividad humana y constituyen la estructura del mismo gobierno. Estas leyes se refieren a la educación, a la administración de la justicia, al lujo, al matrimonio y, en fin, a toda la vida civil. En Latinoamérica, sus textos se leían ávidamente a principios del siglo XIX. En el Río de la Plata el periódico Semanario de Agricultura (1802) y el Correo de Comercio (1810) sirvieron como medios de difusión de las ideas de Montesquieu y de Rousseau, fermento de lo que luego sería la Revolución de Mayo de 1810, inicio a la emancipación de América Latina.

En los últimos años de su vida, se dedicó a justificar sus tesis y a pulirlas; preparó una nueva edición del Espíritu de las leyes (1757) y un ensayo, el Gusto, para la Enciclopedia, con la que afirmaba su solidaridad con las nuevas corrientes. Comenzó a perder paulatinamente la vista, hasta quedar completamente ciego.

Montesquieu falleció de unas fiebres en París el 10 de febrero de 1755.

Filosofía de la historia
La filosofía de la historia de Montesquieu minimiza el papel de los individuos y los eventos. Presenta su punto de vista en Considérations sur les causes de la grandeur des Romains et de leur décadence que cada evento histórico fue inspirado por un evento, movimiento, en especial. «Si una causa en particular, tal como el resultado accidental de una batalla, ha arruinado a un estado, entonces existió una causa general que fue la que determinó la caída de dicho estado como consecuencia de una sola batalla».

Montesquieu ejemplificaba este principio con situaciones de la historia de Roma. Al analizar la transición de la República al Imperio, Montesquieu sugería que si César y Pompeyo no hubieran trabajado para usurpar el gobierno de la República, otros hombres lo habrían hecho. La causa no fue la ambición de César o Pompeyo, sino la ambición del hombre.

Visión política y legado
Montesquieu desarrolló las ideas de John Locke acerca de la división de poder. En su obra El espíritu de las leyes manifiesta admiración por las instituciones políticas inglesas y afirmó que la ley es lo más importante del Estado.

Las Cartas Persas se publican en 1721, con 32 años, y su éxito es fulminante en la sociedad francesa en la época de la regencia de Luis XV de Francia. Ingresa en la Academia Francesa en 1727 y se traslada a Inglaterra en 1729 siendo elegido miembro de la Royal Society. Sus tres años en Inglaterra resultan cruciales para su desarrollo intelectual.

En 1734 publicó las Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos. Pero su obra magistral fue El espíritu de las leyes, que publicó en Ginebra en 1748, después de catorce años de trabajo. Esta obra sufrió duras críticas, sobre todo por los jansenistas y los jesuitas. A estos ataques Montesquieu replicó, en 1750, con una defensa de esta obra, lo que no evitó que, más tarde, fuera censurada por Roma en 1751. Los últimos años de su vida, Montesquieu los dedicó a viajar de París a Burdeos y a terminar alguna de sus obras empezadas.

Dos son fundamentalmente los puntos en que los diferentes autores insisten al señalar la aportación original de Montesquieu al estudio científico de las sociedades humanas:

Montesquieu acomete la tarea científica de describir la realidad social según un método analítico y «positivo» que no se detiene en la pura descripción empirista de hechos, sino que intenta organizar la multiplicidad de datos de la realidad social en un reducido número de tipos. Dar una «respuesta sociológica» a la aparente diversidad de los hechos sociales, bajo el supuesto de que existe un orden o causalidad de estos hechos susceptible de una interpretación racional. Se considera uno de los precursores del liberalismo y fue quien elaboró la teoría de la separación de poderes.

Obras
Les causes de l’écho
Les glandes rénales
La cause de la pesanteur des corps
La damnation éternelle des païens (1711)
Système des Idées (1716)
Cartas Persas (1721)
Le Temple de Gnide (novela de 1724)
Arsace et Isménie (novela de 1730)
Consideraciones sobre las causas de la grandeza de los romanos y de su decadencia (1734)
El espíritu de las leyes (1748)
La defensa de «El espíritu de las leyes» (1750)
Pensées suivies de Spicilège

Compilado por: Ana Gonzalez  06/05/2016 12:37pm
Fuente: Busca Biografías