Para José Ferrater Mora el término ‘movimiento’ tiene con frecuencia la misma significación que los vocablos ‘cambio’ y ‘devenir’ . En principio, pues, lo que hemos dicho acerca del concept o de devenir puede aplicarse al concepto de movimiento. Se hablará entonces de las diversas especies de movimiento a que se refería Aristóteles (generación, corrupción, aumento, disminución, alteración, traslación), así como del problema del movimiento como uno de los problemas fundamentales de la filosofía. Sin embargo, puede adoptarse la convención de usar “movimiento’ para referirse a dos conceptos más específicos: uno, el de traslación, desplazamiento o movimiento local; otro, el de movimiento en el sentido en que esta noción ha sido empleada en la moderna ciencia de la Naturaleza y en la filosofía de esta ciencia. Estos dos conceptos están, por lo demás, estrechamente relacionados entre sí. En efecto, una de las características de esta ciencia es la de negarse a tratar el problema del “cambio ontológico” y el reducir la cuestión del cambio a la del desplazamiento de partículas en el espacio.

Ya los atomistas griegos habían anticipado esta reducción, pues los átomos no se “alteraban” en su naturaleza, y los cambios de los cuerpos eran explicados por medio de traslaciones espaciales. Y el propio Aristóteles siguió a veces el mismo camino, sobre todo al tratar con detalle lo que llamaba el “movimiento local”.

El movimiento en el sentido apuntado ha sido un tema central en la moderna ciencia y filosofía de la Naturaleza ; como ha señalad o Einstein , ha sido una de las claves fundamentales para la “lectura del libro de la Naturaleza”. Las nociones más importantes a este respecto han sido las siguientes:1. Principio de inercia de Galileo (v.), en parte anticipado en la concepción medieval del ímpetu.

2. Concepción de la relatividad de los movimientos en la física moderna anterior a la teoría de la relatividad: los movimientos de los sistemas son relativos, pero dentro de dos sistemas de referencia absolutos (el espacio y el tiempo — luego, el éter).

3. Principio cartesiano de la conservación del movimiento. Según el mismo, la cantidad de movimiento (producto de la masa por la velocidad) es constante.

4. Corrección leibniziana del principio de Descartes: la constancia apuntada vale sólo para el producto de la masa por el cuadrado de la velocidad.

5. Leyes newtonianas del movimiento: I. todo cuerpo persevera en su estado de reposo o de movimiento uniforme y en línea recta, salvo en cuanto mude su estado obligado por fuerzas exteriores (inercia galileana). II. El campo del movimiento es proporcional a la fuerza motriz imprimida, y se efectúa según la línea recta en dirección de la cual se imprime dicha fuerza. III. A toda acción se opone siempre una reacción contraria e igual, es decir, las acciones entre dos cuerpos son siempre iguales entre sí y dirigidas en sentido contrario.

6. Teoría de la relatividad einsteiniana: todos los movimientos son relativos al sistema de referencia en el cual se halla el observador que los mide. Einstein declara, además, que debe distinguirse entre la imagen estática y la imagen dinámica del movimiento: la primera “consiste en imaginar el movimiento como un a seri e de suceso s en el continuo unidimensional del espacio, sin mezclarlo con el tiempo”; la segunda, en considerar el movimiento efectuándose en un continuo bidimensional espacio-tiempo. En el primer caso, hay simple movimiento; en el segundo , “el movimiento está representado como algo que es, que existe en dicho continuo”. (Cfr. La física, aventura del pensamiento, capítulo III). Concepto de movimiento: Filippo Masci, Sul concetto del movimento, 1892.

— Eugen Fink, Zur ontologischen Frühgeschichte von Raum, Zeit, Bewegung, 1957

Realidad del movimiento: Jean Rivaud, La réalité du mouvement (tomo II de la obra De la matière à l’esprit), 1946.

Principios del movimiento físico: von Dungern, lieber die Prinzipien der Bewegung, das Wesen der Energie und die Ursache des Stossgesetzes, 1921.

— Evolución histórica del concepto de movimiento: L. Lange, Die geschichtliche Entwicklung des Bewegungsbegriffs und ihr voraussichtliches Endergebnis. Ein Beitrag zur historischen Kritik der mechanischen Prinzipien, 1886.

— El movimiento en los presocráticos: M. T. A. O’Neill, The Presocratic Use of aρχή as Term for thé Principie of Motion, 1915 (tesis ).

— El movimiento en Aristóteles: W. Barrett, Aristotle’s Analysis of Mocement: Its Significance for its Time, 1938 (tesis).

— El movimiento en Nicolás de Oresme: Ernst Borchert, Die Lehre von der Bewegung bei Nicolaus Oresme, 1934.

— El movimiento en Newton, Leibniz y Huygens: Hans Reichenbach, “Die Bewegungslehr e be i Newton , Leibniz und Huyghens” , Kantstudien, XXIX (1924).

— El movimiento en la teoría de la relatividad: Karl Vogtherr, Das Problem der Bewegung in naturphilosophischer und physikalischer Sicht, 1956 [Monographien zur Naturphilosophie, ed. Eduard May, 5],

— Véase también la bibliografía del artículo DEVENIR.