El comportamiento paranoico puede considerarse como un síndrome que nace de un sentimiento de inferioridad teniendo el valor de una protesta, compensación, revancha o castigo.

La paranoia se define como una psicosis caracterizada por la sobre estima de sí, la desconfianza, la susceptibilidad, la rigidez psíquica, la agresividad y que provoca un delirio de persecución.

Sin embargo, si soy paranoico, sigo conservando mis capacidades intelectuales.

La persona afectada de paranoia, tiene obsesiones, ideas fijas, en las cuales se concentra toda su atención. Si estoy afectado de paranoia, me siento víctima de todo lo que me sucede y estoy constantemente en la defensiva.

Mis heridas emocionales, mi gran sensibilidad, los miedos que me habitan y mis pesares también, particularmente frente a mis experiencias que juzgo como fracasos, al no haber recibido todo el éxito que había esperado, todo esto me lleva a huir y cortarme de una realidad con la cual me es difícil transigir.

Debo tomar consciencia que mis pensamientos negativos obsesivos son nefastos para mí y que tengo interés en asumir cada vez más mis responsabilidades frente a mi vida, siendo capaz de crear ésta como lo deseo.

elirio interpretativo que evoluciona de forma progresiva, con una lógica aparentemente perfecta y sin deterioro intelectual. La paranoia es raro que se establezca de forma pura, por eso es más conveniente hablar de personalidad paranoica, cuyos rasgos esenciales son una exagerada susceptibilidad, una hipervaloración del yo, desconfianza y una construcción mental peculiar.

El trastorno delirante o psicosis paranoica es un trastorno psicótico caracterizado por ideas delirantes no extrañas en ausencia de cualquier otra psicopatología significativa. En particular, la persona con este trastorno no ha cumplido nunca los criterios para la esquizofrenia y no tiene alucinaciones notorias, aunque pueden estar presentes alucinaciones auditivas, táctiles u olfativas, si estas están relacionadas con el tema del delirio.

Una persona con trastorno delirante puede ser bastante funcional y no tiende a mostrar un comportamiento extraño excepto como resultado directo de la idea delirante. Sin embargo, con el tiempo la vida del paciente puede verse más y más abrumada por el efecto dominante de las creencias anormales.

Ha sido utilizado previamente en psiquiatría para denominar lo que ahora se conoce como ‘trastorno delirante’. El uso psiquiátrico moderno de la palabra paranoia es sutilmente diferente pero actualmente rara vez se refiere a este diagnóstico específico.

El significado del término ha cambiado con el tiempo, y por lo tanto diferentes psiquiatras pueden entender por él diferentes estados. El diagnóstico moderno más adecuado para la paranoia es el de trastorno delirante.

■ Tipo erotomaníaco (ver erotomanía): delirio de que otra persona, normalmente de un estatus superior, está enamorado del individuo.

■ Tipo de grandiosidad (ver megalomanía): delirio de que el individuo tiene un talento extraordinario, poder, conocimiento, o una relación especial con una deidad o una persona famosa.

■ Tipo celotípico: delirio de que el compañero sexual del individuo le está siendo infiel.

■ Tipo persecutorio: delirio de que la persona (o alguien cercano) está siendo tratado con mala intención: espiado, envenenado, perseguido, etc.

■ Tipo somático: delirio de que la persona tiene algún defecto físico o alguna enfermedad,

También se puede dar un diagnóstico del ‘tipo mixto’ o del ‘tipo no especificado’ si el delirio no pertenece a ninguna de estas categorías.

Cuadro Clínico
Más específicamente, puede referirse a un tipo de sensaciones angustiantes, como la de estar siendo perseguido por fuerzas incontrolables (manía persecutoria), o ser el elegido para una alta misión, como la de salvar al mundo (delirio de grandeza o grandiosidad, atribuido por algunos estudiosos a determinadas personalidades dictatoriales y gobiernos).

La paranoia se manifiesta igualmente en los delirios por celos, en el delirio erotomaníaco, el delirio somático, etc. Es un trastorno de tipo crónico, con mayor o menor virulencia ocasional.

Muchas veces un paranoide enfatiza en evitar una acción, aunque la desea, con el pretexto de no causar conmoción: “Vi una rosa y quise olerla, pero tuve miedo de ser lastimado”. Metafóricamente piensa que algo que le agrada en realidad le ocasionará daño.

Criterio Diagnóstico
■ El paciente expresa una idea o una creencia con una persistencia o fuerza inusual.
■ Esa idea parece ejercer una influencia excesiva, y su vida se altera habitualmente hasta extremos inexplicables.
■ A pesar de su convicción profunda, habitualmente hay un cierto secretismo o sospecha cuando el paciente es preguntado sobre el tema.
■ El individuo tiende a estar sin humor e hipersensible, especialmente respecto a su creencia.
■ Tiene un carácter de centralidad: independientemente de lo improbable que sean las cosas que le ocurren, el paciente lo acepta sin casi cuestionárselo.
■ Si se intenta contradecir su creencia es probable que levante una fuerte reacción emocional, a menudo con irritabilidad y hostilidad.
■ La creencia es, cuando menos, improbable.
■ La idea delirante ocupa una gran parte del tiempo del paciente, y abruma otros elementos de su psique.
■ El delirio, si se exterioriza, a menudo conduce a comportamientos anormales y fuera de lugar, aunque quizás comprensibles conocidas las creencias delirantes.

Referentes:
■ Pichot, Pierre (1995). «Esquizofrenia y otros trastornos psicóticos». DSM-IV Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Barcelona, España: MASSON, S.A. pp. 279-322. ISBN 8445802976. Consultado el 3 de enero de 2014.
■ Silva, Hernán (2010). «El concepto de paranoia y la nosología psiquiátrica: a propósito de un caso clínico con delirio de invención». Rev GPU(Clínica Psiquiátrica Universitaria. Hospital Clínico Universidad de Chile. Facultad de Medicina, Universidad de Chile) 6 (2): 186-193. Consultado el 3 de enero de 2014. «En las clasificaciones psiquiátricas actuales no se considera a la paranoia como una entidad claramente delimitada. Los pacientes paranoicos pueden ser incluidos dentro de la categoría general de Trastorno Delirante».