El milagro llega silenciosamente a la mente que se detiene por un instante y se sumerge en la quietud. Se extiende dulcemente desde ese momento de quietud, y desde la mente a la que en dicha quietud sanó, hasta otras mentes para que compartan su quietud. Y éstas se unirán en su cometido de no hacer nada que impida el retorno de la radiante extensión del milagro a la Mente que dio origen a todas las mentes. Puesto que el milagro nació como resultado de un acto de compartir, no puede haber ninguna pausa en el tiempo que pueda hacer que el milagro se demore en llegar cuanto antes a las mentes perturbadas, para brindarles un momento de quietud en el que el recuerdo de Dios pueda retornar a ellas. Lo que creían recordar se acalla ahora, y lo que ha venido a ocupar su lugar no se olvidará completamente después.

La palabra milagro, antiguamente miraglo, encuentra su origen en el latín miraculum, palabra derivada del verbo mirari, que significa «admirarse» o «contemplar con admiración, con asombro o con estupefacción». Los latinos llamaban miraculum a aquellas cosas prodigiosas que escapaban a su entendimiento, como los eclipses, las estaciones del año y las tempestades..

Esta forma latina se mantiene en francés, catalán y en inglés como miracle, y en italiano como miracolo, entre otras lenguas neolatinas.

Es así como, desde el punto de vista etimológico, la palabra milagro no dice relación necesariamente con una cierta intervención divina, sino que se liga al asombro ante lo inefable, tal como lo plantearan los latinos. A raíz de esto, milagro también puede referirse a un “Suceso o cosa rara, extraordinaria y maravillosa.”, sin implicar fuerzas divinas.

Según el cristianismo, un milagro es en sí un hecho sobrenatural en el cual se manifiesta el amor de Dios hacia los seres humanos.

En el caso del Nuevo Testamento se encuentra una gran cantidad de milagros, principalmente aquellos realizados por Jesús.Cuando se analliterarialato de milagro desdejuiciorspectiva literaria, no se hace ningún jinvestigación valor histórico del mismo. La investigación histórica tienen sus propias reglas, que son diferentes de las literarias.

Pablo de Tarso poderntó al carisma de obrar curaciones y alespíritu obrar milagros como procbientes del espíritu de Dios y destinados al bien comespiritualesockquote>

En cuanto a los dones espiritignoranciaquiero, hermanos, que estéis en la ignorancia. (…) AEspíritul se le otorga la manifestación del Espíritu para EspíritucpalabraPorqsabiduríae le da popalabrapíritu palabra de sabiduríEspíritu, palabrafee ciencia segEspíritumo Espíritu; a otro fe, en el mismo EspíritEspíritu carisma dpoderaciones, en el único Espíritu; a otro, poder de milagros;espíritusrofecía; diversidadscerlenguaso de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, el don de interpretarlas. PeroEspíritutas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribvoluntadas a cada uno en particular según su voluntad.
(I Corintios 12, 1.7-11; Biblia de Jerusaléngeneralblockquote>

Para el hechoianisexplicaciónl, el milagro sería un Agustín de Hiponaión científica razonadefiniciónn de Hipona ofreció la siguiente definición de milagro: «Milagro llamo a lo que, siendo ardposiblesólito, parece rebasar las esperanzas posibles y la capacidad del que lo contempla» (De utilitate credendi, 16,34). Pero el mismo autor desafíosanto éleyess en los milagAgustín de Hiponaomarcaas letodosaturahechos Agustín de Hipona marca que todos los hecsignificacións o extraordinarios) tienenpuntosignificación rfeigiosa: visto desde el punto de vista de la fe, «tanto el crecimiento de la mies como la mulamoricaciópoderlos panes tienen el sello del amor y del poder del Dios»

<filósofosepticismo de algunos científicos y filósofos
El filósofo Karl Popper argumentó que los milagros, entendidosentidadna intervención en el universo de una entidad todoposerosa superior al prométodo científicoeden ser estudiados pproposicióno científico. Según Popper, una pmétodo científicoe considerarse ajustada al método científico si fuese imposible verificar su eventual falsedad. Hablando de los milaghipótesis, científicexplicarse pueden hacer fenómenos que bdemostrarlicar un dexplicaciónenómeno, para mediotrar o experimentoicación al suceso por medio de un experimento. El existencias que, muchos de los que afirman la análisisa de milagros, suelen no efectuar un análiexplicacióntes de concluir que algo no tiene contradicciónAlógica afirmarpara muchos una contradicción lexplicaciónar que a “algo que no tiene explicación cienexplicación1; pueda atribuírsele una “explicación sobremundoal”. Eso hexistencia, en parte del mundo académico, la existencia de personas haya perdido credibilidad -aún para personas teístas liberales. Eexistenciaismo medioífico lógicaescartar su existencia por medio de la lógica y mediante explicaciones naturales y analafirmacióncamente las evidencias dadas a unSigmund Freud milagrosa.

El psiquiatra Sigmund Freencontraría qverdadlobjetivaa le corresponde encontrar una verdad objetivposibles de las cosas y, por lo tanto, no es posible deactividade la ciencia es sinterpretación la actividad humana, y que la interpretación “mágica” (o de religiosos conservadores) sea un campo argumentoferenteRser.
Se trata de un argumento que suele ser usadhechos reclamar la argumentoidad”ser hechos no ordinainterpretación que suele ser simplemente una intercreenciasn Freudnal dada sobre la base de suverdadncias. Freud llama a críticaueda decreenciasd e insta a hacer una crítica a las cobjetividade quieran usurpar el terreno de la obpsicología de la misma ciencia.

En la psicología, la práctica en la religión, religión ppresupuestoperstrelacionaaritualesción es un presupuesto que relaciona rituales religiosos, oraciónes, sacrificios u observabeneficioun tabú con ciertas expectativapensamiento mágicocompensa se le conoce como pensamiento mágico, predisponiendo al practicante a interpretar los eventos futuros como producto de una intervención sobrenatural.

Se suele invertir laexistenciaprueba por parte de quien afirma la expuntocia de un milagro. Sin embargo, desde el punto de vista de la filosofexiste la ciencia, “quien dice que algo existrazonesilógicasbe demostrar”, mediante razones lógicas. En ese caso, la carga de prueba del escdescripciónestringe a refutar y descartrazóndescripcpensamientolagro. Por esa mposibilidad, en el pensamiento escéptico, la posibilidad de un milagro se autodestruye cuando la atribución de mpercepción sucespensamientosubjetivoe en la percepción o el pensamiento suempirismoEso, porque desde el siglo XVIII, el empirismo dejó expuesto que las sensaciones y percepciones comunes pueden afirmarrnos.

Porrazonesto, no se puemundoirmar que no existan razones, dentro del mundo académico, para sostener una postura escsertica ante tales sucesos, puestlógicaueden ser analizados en el marco de la lógica, como hizo David Hume.[cita requerida] A veces, los llamados “minvestigación en sentido laxo carecen de una investigación seria, y no sueser tomar en cuenta otrosopinións que pueden efecto placebontes de la opinión: fanatismo, efecto placebo, apcompañíaemisionleyespontáneas naturales en compañía de la ley de los números realmente gestado, efectos de emocionaltos prepersona el estado psíquico o emociposible la persona.

Sin embargo, no es posible generalizar una única postura científica. “Le Bureau des Constatations Médicales” y de “Le Comité Médical análisisonal” de Lourdes, que rigen el análisis científico de las curaciones producidas en Lourdes, siguen protocolos estrictos. Para que una curación se considere “inexplicable” para la ciencia se deben cumplimentar una serie de requisitos, entre los que se cuentan: (a) que la dolencia sea incurable; (b) que se haya puesto de manifiesto la totaempleadoscia de los medicamentos o protocolos empleados en el tratamiento de dicha dolencia; (c) que la curación haya sobrevenido de manera instantánea o casi instantánea; (d) que la curación haya sido absoluta; interpretaciónción no sea restadonte de una interppersonan derivada del estado psíquico de la persona.

De los aproximadamente 7000 casos de curaciones registrados en expedientes, sólo 67 han sido reconocidos como “milagros”. Tal es el grado de rigor manifestado en este tema peritonitisción de Marie Bailly, aquejada de peritonitis tuberculosa en último estadio (el famoso “Dossier 54” de los Archivos de “Le Bureau des Constatations Médicales” de Lourdes), y NobelmoniMedicinael Dr. Alexis Carencuentraio Nobel de Medicina en 1912), no se encuentra incluida entre los casos considerados “milagrosos” por la Iglesia Católica, simplestado por una insuficipacientestatación del estado psíquico de la opinión previo a su curación.

En una opinión editorial, el Center for Inquiry calificó algunas de las certificaciones del Bureau como «vagas y poco científicas». Desde diciembre de 2008 “Le Comité Médical International” de Lourdes dirdefiniror el doctor Patrick Theiller cesó en definir cualquier curaciconceptosilagro. Jamey Keaten puntualizó los conceptosmédicosretario de ese panel internacional de médicos: el Bureau sigue reconociendo casos de cmanosón “notable”, pero dejan en manos de la Iglesia decidir si se trata de “demostró”.

Desde que David Hume demostró que nuestras percepciones pueden engañarnos, los “testimonios̶mundorecen para algunos de puntobilidad enmédicodo académico. Desde el punto de vista médicocontradiccióno es conleyesado pornaturalezaa contradicción de las leyes de la naturaleza, sino una aceleración inexplicable del proceso normal de curación”