Cualidad de Respetable.

El término respeto viene del latín respectus, palabra compuesta por re- y spectrum: “aparición”, derivado de la familia de specere “mirar”, por lo tanto, respeto seria “volver a mirar”, no quedarse con la primera mirada que hacemos sobre algo, revisar la primera idea que nos hacemos de algo y volver a mirarlo. Respetar, tener miramiento.

Es «la consideración y valoración especial que se le tiene a alguien o a algo, al que se le reconoce valor social o especial diferencia». Muchas formas de respeto se basan en la relación de reciprocidad respeto mutuo, reconocimiento mutuo, etc. sin embargo, en lo que se refiere al respeto de las personas hacia objetos, costumbres e instituciones sociales, se fundamentan en otras consideraciones diferentes de la reciprocidad.

En el lenguaje popular el respeto está relacionado con la veneración o el acatamiento que se hace a alguien, e incluye miramiento, consideración y diferencia.

Tradicionalmente se considera que las muestras de respeto están relacionadas con cuestiones morales y éticas, aunque en algunos casos tienen que ver con cuestiones legales y culturales. El término respeto aparece en diversas disciplinas como la filosofía política y otras ciencias sociales como la antropología, la sociología y la psicología.

El respeto en las relaciones interpersonales comienza en el individuo, en el reconocimiento del mismo como entidad única, que necesita y quiere comprender al otro. Consiste en saber valorar los intereses.

La palabra respeto no viene de spectrum (aparición, visión, medio de contemplación), aunque tenga la misma raíz. Viene de respectus, respectus (mirada atrás, también atención intensa, consideración especial), sustantivo que se origina a partir del participio respectus del verbo respicere (mirar atrás, dirigir reiteradamente la mirada o la atención, no perder de vista a uno y tenerlo en especial consideración), compuesto del prefijo re- (hacia atrás, de nuevo, intensivamente) y el verbo specere (mirar, contemplar, observar).

Este verbo latino produce innumerables derivados como espectáculo, espéculo y espejo, especular, especie, especial, específico, espectro, espectroscopio, aspecto, circunspecto, conspicuo, despectivo, despecho, expectativa, inspección, introspección, perspectiva, perspicaz, prospecto, respectivo, retrospectivo, suspicaz, sospechar, auspicio, arúspice, etc. Entre estos derivados está respeto.

Hay que tener en cuenta que respeto tiene también una acepción popular (“esto me da respeto”) antigua, pues viene del latín también, de miedo o “repeluco” ante una cosa, que te hace desviar la mirada de ello, rehuir su vista, volver la cabeza, o bien mirar a tu espalda por desconfianza, miedo y recelo, que es la otra acepción de respeto (acepción 4 del DRAE, miedo, recelo) que tenía la palabra en latín, además de miramiento y admiración reiterada a alguien.

Respeto por las Personas

Entre los pensadores la afirmación que ha alcanzado más peso o influencia es la incluida en la filosofía de Kant que dice que a todas las personas se les debe respeto por el simple hecho de ser personas, o dicho de otra forma por ser seres racionales libres. Kant señaló que era preciso enseñar a temprana edad a los niños el respeto y consideración del derecho de los demás.

El Respeto como Virtud Moral

El respeto también puede considerarse como punto medio entre dos extremos: por exceso y por defecto.

  1. Por defecto: el miedo, tanto a las personas que le rodean como a objetos o situaciones que afronta el individuo, llevándole a situaciones de imposibilidad a realizar determinados proyectos o metas, como por ejemplo en el caso de los complejos de inferioridad.
  2. Por exceso: el abuso o desmedida de los límites preestablecidos para un correcto orden y trato de las personas o situaciones de cada individuo, lo que lleva a conflictos con los otros como también la imposición de límites o normas a fin de superar la crisis del abuso y restablecer el orden de los derechos de cada individuo.

Teoría del Reconocimiento

En el campo de la filosofía social y práctica, Honneth está actualmente asociado con el proyecto de revitalizar la teoría crítica por medio de una teoría del reconocimiento o teoría del reconocimiento recíproco, cuyo primer bosquejo fue esbozado en su obra La lucha por el reconocimiento (edición original alemana de 1992, traducción al castellano de 1997). El trabajo de Honneth consiste en articular la dimensión descriptiva de una teoría del reconocimiento con la descripción prescriptiva de una teoría moral. Para ello, se apoya en la premisa antropológica según la cual «el hombre solamente es hombre entre los hombres» (Fichte), es decir que la relación práctica consigo se constituye en una relación con el otro. El reconocimiento fue inicialmente tratado por Hegel en su libro Fenomenología del espíritu.