Importante disforia por la identidad sexual asociada a un deseo persistente de hacerse con las características físicas y los papeles sociales que connotan el otro sexo biológico.

Transexualidad es una situación que define la convicción por la cual una persona se identifica con el sexo opuesto a su sexo biológico, por lo que desea un cuerpo acorde con su identidad, vivir y ser aceptado como una persona del sexo al que siente pertenecer.

La transexualidad es característica por presentar una discordancia entre la identidad de género y el sexo biológico.

Consiste en la existencia de un conflicto con el género asignado al nacer en los casos en que la identidad de género del individuo no coincide con su sexo. Una persona transexual es aquella que encuentra que su identidad sexual está en conflicto con su sexo biológico y genético.

El deseo de modificar las características sexuales externas que no se corresponden con el género con el que se sienten identificadas lleva a estas personas a pasar por un proceso llamado de transición para adaptar su cuerpo al género al cual se sienten pertenecientes. A esto se le suele denominar “proceso transexualizador”, conocido vulgarmente como operación de “cambio de sexo” pero el cambio existe previamente en la psique de la persona transexual.

Terminología
Una mujer trans con las letras “XY” ecritas en su mano.

Una mujer trans en la Marcha del Orgullo LGBT de São Paulo.
Los términos y conceptos en torno a la transexualidad no están muy consensuados de momento, sobre todo porque se trata de una minoría poco atendida y estudiada. De hecho, probablemente los mayores esfuerzos por avanzar en su estudio están surgiendo por parte de la misma comunidad de personas transexuales. Sin embargo, en esta misma comunidad tampoco existe un consenso con respecto a los términos.

– También se debate si la forma más correcta de denominar a la transexualidad es transexualismo, transgénero o transgenerismo. El género gramatical de los términos utilizados para describir a las personas transexuales siempre se refiere al género de destino, es decir, a la identidad sexual con la que se sienten identificadas. Por ejemplo, un varón transexual es alguien que fue identificado como mujer al nacer debido a sus genitales, pero que se identifica como varón.

Psiquiatría
A mediados del siglo XIX los médicos comenzaron a interesarse en los llamados trastornos de la identidad que afectaban principalmente a la identidad sexual: Nicholas Friedreich (1830), Jean Étienne Dominique Esquirol (1840), Richard von Krafft-Ebing (1892) y Moll (1892).

A principios del siglo XX, Henry Havelock Ellis y Magnus Hirschfeld (1910) identificaron un cuadro clínico al cual denominaron “travestismo”. Spengler (1914) estudió el tema desde el punto de vista de la medicina jurídica.
El término “transexualidad” fue acuñado en 1953 por Harry Benjamin, quien propuso un tratamiento con hormonas del sexo con el que se identificaban sus pacientes para aliviar su malestar. En 1973 John Money denominó este cuadro “disforia de género”.

Los primeros intentos de reasignación sexual mediante tratamiento hormonal y quirúrgico se realizaron de forma discreta y no se expusieron a la opinión pública: el primero del que se tiene noticia, citado por Hirschfeld, se realizó en 1912; más tarde se dieron algunos pocos en Berlín, Praga, Gran Bretaña e Italia, descritos por su discípulo Felix Abraham. También se sabe de algunos realizados por los médicos nazis.

La primera operación de la que se tienen datos fue en 1930, cuando el pintor danés Einar Mogens Wegener le pidió al doctor Magnus Hirschfeld que lo transformara en mujer. Wegener falleció poco después debido a las secuelas de la operación.

La primera tentativa exitosa que se dio a conocer al público, con repercusiones mundiales, se le practicó en Copenhague en 1952 a un ex soldado del ejército estadounidense, George Jorgensen, joven de origen danés – más tarde conocida como Christine y elegida “Woman of the year” en 1954 -. El endocrinólogo Christian Hamburger, el psiquiatra George Stürup y los cirujanos Poul Fogh-Andersen y Erling Dahl-Iversen fueron los encargados de la operación.

El psiquiatra estadounidense Robert Stoller fue el primero que describió la transexualidad como una condición diferenciada. La relacionó con la identidad de género en contraposición al sexo biológico.

La primera comprobación de Stoller fue que las mujeres transexuales, aunque deseadas como varones, reconocidas sin equívoco y bien aceptadas como tales, presentan desde su primera infancia un comportamiento femenino, tanto en sus elecciones de vestimenta, sus juegos y gestos, como en la entonación de su voz y su vocabulario.

De la definición y el diagnóstico de transexualidad depende la prescripción terapéutica para la reasignación hormonal y quirúrgica del sexo.

Stoller rechazaba la resignación quirúrgica de sexo.

Los errores en el diagnóstico pueden tener como consecuencia la descompensación psicótica de los pacientes después de la operación.

Con el tiempo la transexualidad ha abandonado progresivamente su lugar en los registros patológicos y el tratamiento se ha liberado de restricciones terapéuticas: el cambio de sexo está ahora a disposición de quien lo desee en muchísimos países. En 1988 el endocrinólogo de los Países Bajos Louis Gooren fundó la cátedra de transexualismo en la Facultad de Medicina de la Universidad Libre de Amsterdam (Vrije Universiteit of Amsterdam), en el departamento de Endocrinología, para enseñar a los profesionales la detección precoz de la transexualidad y su tratamiento hormono-quirúrgico.

Demanda de intervención quirúrgica
El tratamiento tiene como objetivo disminuir la importancia de los caracteres sexuales secundarios del sexo rechazado.

En caso de personas biológicamente varones sometidas a un tratamiento feminizante, se reduce la musculatura y se genera una involución de los testículos y el pene, un desarrollo de los pechos y una mayor importancia de las envolturas adiposas mediante un tratamiento endocrinológico.

Se suprimen el pene y los testículos, se crea una neovagina y se reduce la nuez mediante diversas intervenciones quirúrgicas. También se depila el vello mediante electrocoagulación o eliminación de los folículos pilosos por láser.

En el caso de personas biológicamente femeninas sometidas a un tratamiento virilizante, el efecto consiste en una reducción de las masas adiposas y los pechos, un aumento de la musculatura, la aparición de una pilosidad masculina y un cambio del tono de voz, que se vuelve más grave mediante tratamiento endocrinológico. Se realiza una ablación de los pechos, procedimiento simple, y la confección de un neopene y un escroto con técnicas quirúrgicas mucho más complejas. La erección debe ser facilitada por una prótesis interna

Referencias
Glocer Fiorini, Leticia (2010). «Sexualidades nómades y transgénero». Diversidad sexual. Buenos Aires: APA, Lugar Editorial S.A. ISBN 978-950-892-363-9.
Lili Elbe; Niels Hoyer (2004). Man into woman: the first sex change, a portrait of Lili Elbe, the true and remarkable transformation of the painter Einar Wegener. London, Blue Boat Books. ISBN 978-095-470-720-0.
Jorgensen, Christine (2000). Christine Jorgensen: personal autobiography. San Francisco, Cleis Press. ISBN 978-
Stoller, Robert (1990). Sex and gender. Karnac. ISBN 978-094-643-903-4.
Roudinesco, Elisabeth y Plon, Michel (1998). Diccionario de psicoanálisis. Buenos Aires, Paidós. ISBN 950-127-326-