Ancestro es el antepasado directo por parentesco; bien el progenitor inmediato (padre o madre), o recursivamente, el progenitor de cada uno de ellos (abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, y así sucesivamente). El término igualmente suele ser usado para referirse a un grupo de antepasados relacionados a un antepasado directo del cual desciende o cree descender un individuo o grupo social (familia, clan, tribu, etnia, pueblo, entre otros.)

En biología, dos individuos tienen una relación genética si uno es el ancestro del otro o si comparten un ancestro común; en evolución biológica, especies que comparten un ancestro evolutivo se dice que son de descendencia común. Sin embargo, este concepto de ancestro común en la filogenia no está completamente clarificado para algunas bacterias y otros organismos capaces de transferencia de genes horizontal.

A nivel cultural

Sociológica, antropológica e historiográficamente, la práctica totalidad de las culturas y sociedades, en un contexto preindustrial, profesan gran respeto, reverencia o veneración por los ancestros, tanto vivos (ancianos) como muertos, incluso se busca providencia en los ancestros fallecidos (práctica conocida como veneración o culto a los ancestros); en contraste, la sociedad industrial y sociedad postindustrial, en contextos culturales más orientados a la juventud, muestran un menor grado de veneración por los ancianos.

Honra tus antepasados, tus ancestros, tu historia porque con excepción de la voluntad soberana de Dios, ellos son el motivo por el cual existes hoy. Ellos son una de las fuerzas más grandes que existen en la vida de cada ser humano, tu eres descendencia de sus sacrificios y esfuerzos y la vida que lleves debe ser digna de todo lo que ellos vivieron para que estés hoy aquí.

Si hay algún pacto familiar del que eliges liberarte también hazlo honrando a tus ancestros. Ellos hicieron lo mejor que encontraron en su camino y su experiencia hoy te permite encarar una vida diferente.

La energía ancestral es regida por la fuerza del trueno, que simboliza el amparo y la protección de los mayores para que en nuestra vida haya honor y riquezas. La metáfora que usan dice así:

“Si no conoces tu pasado y no lo honras, nunca tendrás un futuro próspero; si no sabes dónde están tus antepasados, nunca sabrás hacia dónde vas”.

Antes de toda tormenta existe la presencia del trueno, así de la misma forma nuestros antepasados nos anteceden.

Tu éxito y el logro de las metas que te propones dependen, en primer lugar, de ti. Luego, la vida te provee de relaciones, familiares, socios benefactores que te ayudarán a alcanzar tus sueños. Respetar a tus ancestros es apenas el primer paso.

Cuando necesites fuerza de voluntad, recuerda la frase famosa de Oprah Winfrey: “Llego como uno, pero representando a mil”, ¿poderosa frase verdad? Si nuestros ancestros enfrentaron las dificultades de la vida y se superaron a nivel de que por este motivo existo en el hoy, porque no sentirnos alineados con su resiliencia.

A continuación, les comparto un texto de Luz Rodriguez realizando ese ejercicio:

Honro mis raíces… profundamente escondidas en mis nombres, mis apellidos, a todos los pobres que vivieron en la miseria, los endeudados que no pagaron por la tierra que les dio alimentación, los perpetradores que al final fueron víctimas, las victimas que en el fondo eran perpetradores, los luchadores que pensaban que la vida era para sufrir, los ricos que no reconocieron el valor del corazón, los ilegales que fueron reconocidos como legítimos, los ilegítimos que jamás fueron vistos ni reconocidos, los negociantes que creyeron que se podía vender el alma, los analfabetos que no accedieron a leer las palabras escritas por otros, los inmigrantes que solo trajeron unas manos para trabajar, los negros que fueron maltratados y vejados, los blancos que pensaban que tenían derecho a tomar todo sin pagar por ello, los indios  que decidieron entregar su virtud antes que morir, a todos aquellos que fueron rechazados y dejados de lado, a los ausentes y a los presente que hicieron lo que mejor sabían hacer.

Honro también a aquellos que fueron perjudicados tanto por mí, como por mi familia e inclusive a los que nos han ocasionado algún mal a nosotros, a los que han asesinado a nuestros amados hermanos y parientes, aunque no lo pueda comprender del todo, reconozco que también ocupan un lugar y cumplieron con un propósito que escapa a mi entendimiento.

Honro con todo mi corazón a todas las parejas y ex parejas de los miembros de mi sistema y a las mías… Gracias por abrir espacio para la siguiente, gracias a ustedes se pudo pasar la vida. Todos y cada uno de ustedes que han existido en mi sistema familiar y contribuyeron con su vida para que fuera lo que soy hoy… me inclino ante ustedes con profundo amor y respeto… tomando todo una y otra vez.

Siempre serán para mí los primeros. Y ocupan un lugar sagrado en mi corazón.

Bendíganme si lo puedo hacer un poco mejor y pasar la Vida con amor y entrega hacia mis proyectos que sólo son posibles gracias a ustedes; porque en cada una de mis pasos también están sus huellas.

A ustedes les dedico todo lo que hago en su honor.
Dirijo mi mirada a algo más amplio en donde todos pertenecen y donde todos somos UNO por siempre.

Una compilación del Dr Fabián Sorrentino