Se ha hablado mucho de los efectos de la atención; muy poco de su mecanismo. Este último punto es el único que me propongo tratar en mi trabajo. Aun encerrada en estos límites, la cuestión es importante porque, como se verá después, forma el complemento necesario de la teoría de la asociación.

Si este ensayo contribuye, por poco que sea a demostrar tal vacío de la psicología contemporánea y a excitar a otros para llenarlo, habrá cumplido su objeto.

Sin intentar por el momento definir o caracterizar la atención, supondré que todos, entienden suficientemente lo que esa palabra designa. Mayor dificultad es la de saber dónde comienza la atención y dónde concluye, porque comprende todos los grados, desde el instante fugitivo concedido al zumbido de una mosca, hasta el estado de completa absorción.

Conforme a las reglas de un buen método, no deberán estudiarse más que los casos bien francos y típicos, es decir, los que presenten al menos uno de estos dos caracteres: la intensidad o la duración. Cuando ambos coinciden, la atención alcanza su máximum. La duración sola puede llegar a este resultado por acumulación: cuando, por ejemplo, a la, luz de muchas chispas eléctricas se descifra una palabra o una figura.

La intensidad sola es del mismo modo eficaz; así una mujer, en un abrir y cerrar de ojos, se entera del peinado entero de una rival. Las formas débiles de la atención nada pueden enseñarnos, en todo caso, no es por ellas por donde debe comenzar nuestro estudio. Mientras no se hayan trazado las grandes líneas, es ocioso anotar las medias tiritas y detenerse en sutilezas.

El objeto de este trabajo es determinar y justificar las proposiciones siguientes:

1 – Hay dos formas bien distintas de atención: una espontánea, natural; otra voluntaria, artificial.

La primera, olvidada por la mayor parte de los psicólogos, es la forma verdadera, primitiva, fundamental de la atención. La segunda, única estudiada por la mayoría de los psicólogos, no es más que una imitación, un resultado de la educación, del aprendizaje, del adiestramiento. Precaria y vacilante por naturaleza, saca toda su sustancia de la atención espontánea, en la que encuentra su punto de apoyo. No es más que un aparato de perfeccionamiento y un producto de la civilización.

La atención, bajo estas dos formas, no es una actividad indeterminada, una especie de «acto puro» del espíritu, que obra por medios misteriosos o incomprensibles.

2 – Su mecanismo « es esencialmente motor, es decir, que actúa siempre sobre músculos y mediante músculos, principalmente en forma de una suspensión y podría elegirse como epígrafe de este estudio la frase de Maudsiey: «El que es incapaz de gobernar sus músculos es’ incapaz Ele atención

Leer libro completo de TH Ribot, traducido por Ricardo Rubio. Ver programa de la UNED sobre este tema.

Lo que si elijo concentrarme ahora es en los 15 tipos de atención y cuáles son sus características. Para eso les propongo concentrarnos en el trabajo de Juan Armando Corbin quién explica que nuestra capacidad de concentrarnos en un solo estímulo determinado puede adoptar diferentes formas. Revisemos su trabajo:

La atención es un proceso cognitivo que permite centrarse de manera selectiva en un estímulo (o varios) del entorno sin tener en cuenta el resto.

Tal y como afirma John Ratey (2001), psicólogo y profesor en la Universidad de Harvard, “la atención es más que simplemente notar estímulos entrantes. Implica una serie de procesos, incluyendo la filtración de las percepciones, el equilibrio de múltiples percepciones y unir el significado emocional a estas percepciones.

¿Cuáles son los distintos tipos de atención y cómo afectan a nuestra manera de comportarnos?

Según su amplitud y dirección

En el mundo del deportes es habitual escuchar hablar de los enfoques atenciones, que también pueden ser aplicados a las diferentes tareas de la vida. Los enfoques atencionales son cuatro, que tienen en cuenta la dirección (externa o interna) y la amplitud de la dirección (estrecha o amplia).

En cuanto a la dirección de la atención, la atención externa hace referencia a cuando un individuo se centra en cuestiones ajenas a él, a lo que ocurre a su alrededor. En cambio, la atención interna se refiere a cuando una persona presta atención a sus eventos internos, a lo que ocurre dentro de él.

En cuanto a la amplitud de la atención, la atención amplia se relaciona con un mayor número de estímulos, mientras que la atención reducida permitirá una mayor concentración. La dirección y la amplitud de la atención se combinan creando diferentes tipos de atención, que son los siguientes.

1. Atención externa-reducida

La atención se centra en un número reducido de estímulos ajenos a la persona, y se relaciona con la concentración. Por ejemplo, cuando un individuo pretende lanzar un dardo y focaliza toda su atención en el centro de la diana.

2. Atención externa-amplia

Este tipo de atención se centra en un número amplio de estímulos ajenos a la persona. Por ejemplo, cuando un futbolista inicia un contraataque, alza la cabeza y observa la posición de sus compañeros para efectuar un pase efectivo.

Es importante conocer la diferencia entre ambos tipos de atención externa para poder maximizar el rendimiento deportivo, puesto que si un deportista no es consciente de esta diferencia e inicia un contraataque centrando la atención en el balón y el regate (atención externa-reducida), no sabrá a quién pasarle el balón y, por tanto, perderá una oportunidad valiosa de buscar la portería contraria.

3. Atención interna-reducida

Se caracteriza porque la atención está centrada en un número reducido de estímulos o respuestas que ocurren en el organismo de una persona. Por ejemplo, cuando una futbolista está aprendiendo a realizar una vaselina y debe de centrarse en los movimientos de su propio pie y no de si la vaselina entra dentro de la portería.

4. Atención interna-amplia

Este tipo de atención hace referencia a que una persona se centra en un número amplio de estímulos o respuestas que ocurren dentro de su organismo. Por ejemplo, cuando alguien tiene que rellenar un diario emocional y analiza que le ocurrió durante ese día y cuáles fueron los sentimientos que vivió.

Según la actitud del individuo

Teniendo en cuenta la actitud del individuo, la atención puede clasificarse de dos maneras.

5. Atención voluntaria

Ocurre cuando el individuo hace un esfuerzo activo y consciente para dirigir la atención, es decir, es la capacidad de concentrarse en un estímulo de manera voluntaria.

6. Atención involuntaria

En este tipo de atención la persona no hace un esfuerzo consciente y activo, sino que es el estímulo tanto interno como externo que dirige la atención. Por ejemplo, el ruido de un petardo o el dolor de muelas.

Según las manifestaciones motoras y fisiológicas

Si tenemos en cuenta las manifestaciones motoras y fisiológicas, la atención puede dividirse en:

7. Atención abierta

El foco de la atención y los receptores de interés tienen su orientación en la fuente de atención. Por ejemplo, cuando alguien nos habla y estamos de frente atendiendo tanto a su lenguaje verbal como no verbal.

8. Atención encubierta

En este tipo de atención el foco atencional y los receptores sensoriales se disocian. Por ejemplo, cuando parece que estamos prestando atención a la televisión y en realidad estamos escuchando a nuestra pareja hablar por teléfono.

Según la modalidad sensorial

Teniendo en cuenta la modalidad sensorial. La atención puede ser de dos tipos.

9. Atención visual

Se refiere a la disposición espacial. Este fenómeno permite detectar la estimulos en un contexto visual complejo.

10. Atención auditiva

Aunque no podemos mover las orejas igual que los ojos para captar diferentes estímulos auditivos, sí que podemos elegir lo que escuchamos, es decir, podemos centrar la atención en un estímulo auditivo u otro.

Otros tipos de atención

Además de las clasificaciones anteriores, también existen otros tipos de atención. A continuación te los explicamos.

11. Atención selectiva

También recibe el nombre de atención focalizada. Es la capacidad de seleccionar y focalizar la atención determinada en un estímulo concreto o tarea determinada. Existen diferentes teorías que tratan este concepto. En el artículo “Atención selectiva: definición y teorías” puedes saber más sobre esta temática.

12. Atención dividida

Es la capacidad de atender y procesar simultáneamente a dos o más demandas o estímulos. Suele conocerse también como multitarea. Por ejemplo, cocinar y a la vez escuchar música.

13. Atención alternada

Es la capacidad de cambiar el foco de atención de un estímulo a otro. Por ejemplo, leer una receta y preparar la comida.

14. Atención sostenida

Se refiere a cuando tenemos que utilizar la atención durante un largo periodo de tiempo. Por ejemplo, al jugar a un videojuego.

15. Concentración

La concentración es la atención externa reducida, es la capacidad que tiene una persona de centralizar su atención de forma mantenida y constante. Sus aplicaciones son muchas. Puedes conocerlas en el artículo “La importancia de la concentración y la focalización de la atención en el deporte

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Referencias bibliográficas:
  • Fuentes, L. y García-Sevilla, J. (2008). Manual de psicología de la atención: una perspectiva neurocientífica. Madrid: Síntesis.
  • Gorfein, D. S., y McLeod, C. M. (2007). Inhibition in cognition. American Psychological Association.
  • Posner, M. (2011). Cognitive Neuroscience of Attention.Ed.: 2ª ed. Guildford Publications.
  • Styles, E. A. (2010). Psicología de la atención. Madrid: Centro de estudios Ramón Areces.