Del latín «auctoritas»: prestigio, fuerza, poder. Importancia e influencia de que goza en el reconocimiento general de las personas un individuo, un sistema de opiniones o una organización, en virtud de determinadas cualidades y méritos. Según sea la esfera de influencia, se distingue una autoridad política, moral, científica, etc.

Un sistema de autoridad es condición necesaria para el desarrollo histórico-social del hacer práctico. La autoridad desempeña un importante papel en la edificación socialista, cuando las amplias masas de trabajadores se incorporan activamente a la obra común.

El abuso de autoridad puede llevar, en último término, a que desaparezca la fe en ella o a la ciega subordinación que se convierte en culto a la personalidad. El XXII Congreso del P.C.U.S. hizo hincapié en la diferencia que existe entre la autoridad de los dirigentes y el culto a la personalidad, e indicó que la autoridad ha de conquistarse a través de un desinteresado servicio al pueblo, al Partido, a través de un trabajo tenaz y de un conocimiento profundo de la obra que se realice.

Para conservar la autoridad, es necesario tener en cuenta la opinión pública, no alejarse de las masas, basarse en la experiencia de éstas. La crítica y la autocrítica son la condición que evita la transformación de la autoridad en culto a la personalidad.

Partiendo de la etimología su primera definición es la relación que se establece entre dos o más personas o grupos, cuya característica es la influencia que una puede ejercer sobre la otra, mediante órdenes, sugerencias, instrucciones o ideas. Y a su vez que la segunda reconozca la primera de tal manera que la obedezca.

La autoridad es el privilegio de primacía que se reconoce en la influencia. Por ejemplo, la de un individuo sobre el statu quo de un colectivo. Tal privilegio se concibe ‘motu proprio’, asignado o designado. La autoridad también es el prestigio meritorio de una persona u organización en su calidad o competencia​ sobre cierta materia.

La autoridad suele estar asociada al Estado como depositario de los poderes públicos. Los funcionarios estatales tienen la facultad de mandar y dar órdenes, que deben ser acatadas siempre que actúen de acuerdo con las leyes y normas vigentes. Si seguimos la definición del Diccionario de la Lengua, la autoridad es: “Potestad, facultad. Poder que tiene una persona sobre otra que le está subordinada. Persona revestida de algún poder o mando.”

Cada posición concreta tiene unos derechos inherentes que los titulares adquieren del rango o título de la posición. La autoridad por lo tanto se relaciona directamente con la posición del titular dentro de la Organización y no tiene nada que ver con la persona en forma individual.

La segunda definición es: la facultad o el poder para mandar o gobernar. Aquí se designa a toda entidad de donde provienen las órdenes o normas a las que los ciudadanos deben obedecer y  en la que reside además la potestad de obligar o disciplinar.

Por extensión también se denomina de esta manera a la persona que tiene un cargo público para mandar o gobernar. En este sentido, dichas personas poseen atributos debido al cargo que desempeñan para dictar disposiciones, resoluciones u obligar a cumplirlas.

También designa la situación en que una persona posee carácter o aptitud para hacerse obedecer.

En Derecho es la persona que como parte de alguna corporación o tribunal o por sí sola tiene jurisdicción propia.

Se suele distinguir cuatro tipos de autoridades:

-La jurídica que es la que se ejerce por obligación que se divide en:

Formal que asimismo se divide en:

+lineal

+funcional.

-La moral que es la que se ejerce por convencimiento y que se divide en:

+personal

+técnica

Otras definiciones son: una persona a la que se admira y respeta por sus conocimientos sobre algo; manera de hacer una cosa o de proceder que demuestra confianza y seguridad en quien lo hace; texto de un autor de renombre que se cita para justificar algo que se dice.

Por su parte, en Sociología es el poder que se halla justificado por las creencias de un grupo social y al que se somete.

Origen de la autoridad

La noción de autoridad ha sido tratada en filosofía​ y en sociología, en particular por Max Weber y Alexandre Kojève. Las necesidades de supervivencia, obligaron a los hombres a establecer unas reglas de juego que les permitiera poder afrontar los peligros y contratiempos de un medio hostil como son los demás hombres y la naturaleza.

En esas épocas, la autoridad era que el derecho de un superior al cumplimiento exacto por parte de los subordinados se desarrollaba en la cima y bajaba a través de toda la comunidad.

En las sociedades realmente democráticas, la aceptación de la autoridad viene de abajo hacia arriba.

Autoridad de Certificación

Es una entidad de confianza, responsable de emitir y revocar certificados digitales o certificados electrónicos, utilizados en la firma electrónica, para lo cual se emplea la criptografía de clave pública.

Compilado por Beth Ludojoski – viernes, 21 de marzo de 2008, 15:19