El verbo administrar proviene de la palabra italiana maneggiare que significa manejo (especialmente un caballo), que se deriva de la palabra latina manus que significa mano. En los siglos XVII y XVIII, el significado de la gestión de palabras en inglés evolucionó a partir de la antigua palabra francesa mesnage.

“La gestión es el arte de hacer las cosas a través de las personas, dice la consultora de gestión Mary Parker Follett. Las personas son quizás el recurso más valioso de un negocio.

Pero hay otros, como recursos financieros, recursos de infraestructura, inventario y tecnología, cuyo uso óptimo es esencial para una gestión empresarial eficaz.

Según Peter Drucker“los gerentes dan dirección a sus organizaciones, proporcionan liderazgo y deciden cómo usar los recursos de la organización para lograr los objetivos.

Las habilidades de gestión se clasifican como políticas (utilizadas en la creación de poder y redes de negocios), conceptuales (utilizadas en el análisis de situaciones), diagnósticas (utilizadas para tomar una acción en respuesta a una situación), técnicas (conocimiento de dominio) e interpersonales (habilidades de personas).

El francés Henri Fayol describe la gestión como una composición de cinco funciones, a saber: planificación, organización, mando, coordinación y control. Los textos modernos los han reducido a cuatro (4), que incluyen planificación, organización, liderazgo y control.

¿Cuál es el objetivo?

Rectificar las acciones implementadas que se fijaron en la planificación, aplicando criterios profesionales de eficacia y coordinación.

Evidencia de esta Capacidad

– Trabajar en función de los objetivos determinados.
– Organizar el trabajo estableciendo mecanismos de coordinación y puntos de control.
Modificar pautas de trabajo cuando surgen dificultades o cambios.

Dijimos que la planificación es una capacidad eminentemente humana mediante la cual se trata de influenciar sobre la realidad en el futuro.

El proceso que transforma la realidad, que la “toca”, que la convierte en otra cosa, es la gestión.

La gestión comprende una acción o una serie de acciones que posibilitan la realización de lo planificado, o parte de ello.

La gestión -o conjunto de actividades- también se puede caracterizar conforme al nivel jerárquico de quienes la ejecutan.

La gestión estratégica se orienta a dar satisfacción al cliente en un segundo momento, y no en lo inmediato. Trata de individualizar las necesidades futuras del cliente, o en su caso, evitarlas. Estos hechos en la práctica implican pensar antes de decidir, en lugar de hacer. Estas decisiones ayudan a evitar situaciones de gravedad en el futuro, y a su vez, conllevan la innovación permanente.

La gestión táctica o de los mandos medios, se orienta a generar resultados para la organización. Dichas decisiones se basan en sistemas de estricto control permanente. Evidentemente, son decisiones orientadas conforme a las determinaciones del nivel superior.

La gestión operativa se orienta a dar satisfacción a las necesidades actuales del cliente. En la práctica, nos preguntamos qué dejaría satisfecho al cliente hoy y hacemos lo necesario para lograrlo. Ello implica una altísima dedicación a la tarea para lograr el objetivo.

Cualquier actividad que se realice requiere organizar los recursos (humanos, materiales, económicos) disponibles en una entidad para que la misma pueda proyectarse en el futuro. Un funcionamiento eficiente se consigue con la planificación. La planificación permite que se definan las estrategias de actuación.

La concreción de las actuaciones, los modos de realizarlas y su temporalización, corresponden a la ejecución.

Anteriormente se ha dicho que la organización cuenta con una serie de recursos y que es competencia de la gestión la correcta administración de estos para obtener la eficacia y eficiencia que permitan a la entidad un crecimiento sostenido y, en consecuencia, su supervivencia en el futuro. La aplicación de los recursos es mensurable a través de los resultados que origina.

Los recursos que se destinan a la actividad de la organización son:

Recursos humanos: es decir, personas con capacidad técnica, disponibilidad y tiempo para trabajar. La gestión debe procurar la existencia de un ambiente general de trabajo satisfactorio, condiciones dignas de trabajo, ofertas de carrera profesional y de formación, así como proveer de motivación e incentivos adecuados.

Recursos materiales: este tipo de recurso está compuesto por los bienes de equipo, edificios, maquinarias, instalaciones, mercancías, materias primas, elementos consumibles. Se debe gestionar tanto la adquisición de estos recursos como su correcta utilización.

Recursos económicos: están integrados por los recursos financieros que se destinan a la adquisición de los bienes y servicios que la entidad necesita para realizar sus fines.

La gestión consiste en utilizar el conjunto de medios puestos a disposición para conseguir los objetivos predeterminados.

Establecer un buen plan, distribuir actividades y la ejecución que debe realizar cada miembro, no aseguran que el objetivo u objetivos se hayan cumplido.

Programa de Certificación de Competencias Laborales. Ayala, Juan Carlos (*) Competencias Básicas en Gestión. Banco Interamericano de Desarrollo, 2005. (66) p. 29×21 ISBN 987-1182-37-6