Pero la mayor aberración de la Ley española está contenida en el artículo 20.bis, que establece que “a partir de los 16 años de edad los menores transexuales y transgénero podrán prestar por sí mismos el consentimiento informado para acceder a la reasignación sexual quirúrgica. A partir de la pubertad podrán prestar por sí mismos el consentimiento informado para acceder a los bloqueadores hormonales y al tratamiento hormonal cruzado.” O sea, que niños de 10 o 12 años deberán ser tratados hormonalmente por los servicios públicos de salud sin consentimiento de sus padres o tutores; y con 16 años no podrán hacerse un tatuaje o ponerse un piercing sin consentimiento de sus padres, pero podrán pedir que les amputen el pene sin permiso paterno, igual que pueden abortar.

Spencer Tunick desnuda a 1300 personas de Valencia con su cámara. Hombres al piso mujeres de pié. Las personas se habían anotado previamente para participar de la foto Crédito: Enrique Palomares – Europa Press

A la luz de los ejemplos cabe esta frase: “Dos cosas son infinitas: El universo y la estupidez humana “(Albert Eistein).