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impresión-expresión

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Expresión es una palabra que hace referencia a tal cantidad de cosas distintas, que ha perdido su sentido y se ha convertido en una de esas muletillas de las que se echa mano tanto en el discurso pedagógico como en las relaciones cotidianas. Etimológicamente expresión se deriva de exprimere, que significa hacer salir presionando. El sentido originario de expresión es el de movimiento del interior hacia el exterior, presión hacia fuera.

“Vivo para entrar en todos los mercados, para ejercitar mi mano en todas las artes, para interesarme por toda la ciencia y para que mi corazón se temple en todas las pasiones”. Ronald Ross, Premio Nobel de Medicina.

En el ámbito del desarrollo personal este término se puede utilizar con diferentes sentidos:

a) Como eco de las primeras vibraciones del organismo: el acto por el que nos abrimos para dejar escapar la sustancia del ser interior, la música de los cuerpos, los ritmos secretos del organismo.

b) Como liberación:: los productos expresivos son testimonio de lo que escapa a nuestra reflexión y en esta perspectiva se fundamenta la función catártica y terapéutica del arte.

c) Como enriquecimiento del yo: la expresión pretende el retorno a la propia autenticidad y se presenta como una vía de desarrollo y crecimiento en todas las dimensiones haciendo al sujeto un ser apto para recibir y asumir, para transmitir y de proyectarse.

d) Como comunicación: la expresión adquiere toda su entidad cuando se hace transitiva, social; las actividades expresivas son fundamentales para el desarrollo de la capacidad creadora y para los procesos de socialización y esta es la razón de que el binomio expresión-comunicación sea uno de los principios en que se fundamenta la educación actual.

e) Como creatividad. La creatividad es básicamente expresión. En este sentido, todos somos creativos en todos los lugares y en todos los momentos de la vida. Los grandes teóricos de la creatividad así lo reconocen al colocar la expresión en la base todo proceso creativo. Así hace Taylor al distinguir los cinco niveles en el producto creativo: expresivo, productivo, inventivo, innovador y emergente. La creatividad expresiva es la forma más elemental de creatividad, caracterizada por la espontaneidad y la libertad, pero puede ocurrir que sus productos estén desprovistos de aptitudes especiales como ocurre, por ejemplo, en el dibujo de los niños.

Las tres dimensiones de la expresión: espontaneidad, dominio del lenguaje y cultura.

La expresión surge de la dialéctica equilibrada entre creatividad y técnica, entre espontaneidad y regla establecida. A la espontaneidad debe seguir la técnica, fundamentada en el dominio de los códigos, que da una forma y una estructura durable a nuestras inspiraciones y que confiere a nuestras obras un valor comunitario al marcarlas con cierto número de rasgos que las hacen accesibles a los otros. Sin espontaneidad el producto es frío y sin vida; sin técnica, resulta confuso. El dominio de los códigos ha de permitir traducir las ideas o los sentimientos con un máximo de eficacia y de sinceridad.

La espontaneidad es “la respuesta adecuada a una nueva situación o la nueva respuesta a una situación antigua”. Esta capacidad exterioriza, libera y sensibiliza el conocimiento y nos mantiene abiertos a la realidad natural, social y a nuestro propio yo. Y, también, la actitud que nos permite desarrollar el principio de la hipótesis n+l, es decir, siempre hay una nueva manera de hacer las cosas, de dar respuesta a un reto, y nos ayuda a superar los bloqueos perceptuales, emocionales y culturales, verdaderos enemigos de la creatividad. La estrategia didáctica básica a través de la que se desarrolla la espontaneidad es la improvisación.
La técnica reside en el conciencia de las posibilidades, en el dominio de los códigos. Es el saber hacer, fundamentado sobre una serie de reglas precisas y de procedimientos constatados por la práctica. Para poder expresarse es necesario tener conciencia de las posibilidades que nos ofrecen los diferentes lenguajes. Es decir, estamos en el dominio del saber hacer, fundamentado sobre una serie de reglas precisas y de procedimientos constatados por la práctica. Y en esta dimensión se sitúa el reto, entendido como constricción o traba formal que hay que superar, pues como afirma U. Eco para poder inventar libremente hay que ponerse barreras. Barreras que posteriormente habrá que derribar para poder seguir creciendo.
3. La tercera dimensión es la cultural. Entendiendo por cultura el conocimiento y la valoración crítica de los logros alcanzados por los que ya han trabajado y obtenido productos relevantes en cualquier ámbito. Y aquí reside la importancia del modelo que en un primer estadio se imita para después superarlo.
La consideración de estas tres dimensiones nos lleva a educación artística entendida como alfabetización artística, en el sentido de adquisición de la competencia sígnica para comprender y valorar críticamente las manifestaciones artísticas y para ser capaces de dar forma a emociones, ideas y sentimientos mediante los distintos lenguajes.

Los campos de acción de la expresión
La práctica de la expresión se distribuye en tres grandes campos: el arte, la psicoterapia y la educación. Éstos vienen delimitados por la finalidad perseguida al utilizar la expresión y por la formación de los que la practican y no tanto por los métodos y las actividades utilizadas, que en esencia son las mismos.

a) Educación. La función de la expresión como acción educativa ha de ser la de ayudar al sujeto a adquirir confianza en sí mismo y hacerlo cada vez más conscientes de su propia capacidad de comunicación. Pero además, la práctica de la expresión actúa también como soporte de la alfabetización estética. La práctica de la expresión ha de estar integrada en todas las áreas curriculares, ya que es necesario trabajar todas las dimensiones de la persona (emocional, relacional, corporal) y no sólo las cognitivas. La expresión ha de constituir la base de los métodos activos y el espacio donde el saber ser predomina sobre el saber y el saber hacer.

b) Psicoterapia. La expresión permite entrar en relación con sujetos de comportamientos irregulares y difíciles. Así se pueden trabajar problemas derivados de la incomunicación (autismo, soledad, bloqueos, etc.); superar conflictos personales (desinhibición, estimulación,); mejorar las capacidades sensoperceptivas (atención, observación, concentración, etc.); desarrollar la extroversión para conseguir la liberación de la confianza en sí mismo, la afectividad, la adquisición de seguridad, etc. Tenemos tendencia a conservar la memoria de las experiencias traumáticas en nuestro cuerpo. La expresión permite liberar determinadas tensiones o frustraciones y sustituirlas por vivencias positivas y estimulantes.

c) Arte. Los productos de la expresión pueden resultar formas artísticas o manifestaciones que son testimonio de un ideal de estilo propio de un individuo, de una cultura o de una época. En este caso, estaríamos en la acción artística. También se entiende por expresión artística el modo de expresión personal que se apoya en la aplicación precisa de habilidades y de conocimientos (saber hacer), con vista a la traducción de ideas, sentimientos y sensaciones mediante signos, sonidos, imágenes, formas, tonos, olores, palabras, sabores, o cualquier otra estructura de conjunto, que suscita impresiones agradables y armoniosas, excitantes o provocadoras.

La intersección de cada uno de estos tres campos van a producir nuevas áreas de relación como se muestra en el gráfico del cuadro 1. Y estas son:

d) Arte-terapia. Por el contacto entre de Arte y Psicoterapia se generaría el espacio de la expresión y liberación por el arte. Entre otras manifestaciones de este mestizaje tenemos ya muy codificadas: Art-terapia-. : técnica utilizada con personas que presentan dificultades emotivas o problemas de comportamiento, consistente en la utilización de las artes visuales (dibujo, pintura, escultura) a fin de facilitar un relajamiento o disminución de la intensidad emotiva y la comunicación no verbal.

Musicoterapia-. uso de la música en el tratamiento y la reeducación de personas que presentan problemas psicológicos sociales o físicos. La musicoterapia provoca estimulación afectiva y motriz y favorece la relajación muscular.

Ludoterapia-. o terapia por el juego: un aproximación no directiva según la cual el niño se entrega a actividades que le conducen a expresarse.

e) Formación y desarrollo personal-. La intersección entre Psicoterapia y Educación genera el nuevo campo de la formación y el desarrollo personal. Ciertas actividades expresivas concernientes al desarrollo personal, por ejemplo, el juego de roles, la dramatización de situaciones, las técnicas de improvisación espontánea se usan con esta finalidad. Este enfoque de la formación se propaga en los ámbitos más dispares como la formación en la empresa, en la sanidad, en el trabajo social, en los centros de desarrollo personal, etc.

f) El tercer campo de mediación es el de la animación sociocultural. La animación en general es dinamización, activación, impulsión de actividades humanas efectuadas por los grupos. Su finalidad es dinamizar y poner en movimiento las instituciones y crear una nueva dinámica que contribuya a abandonar el aletargamiento de las estructuras y de las personas. Las actividades en este sector están dirigidas a personas procedentes de medios muy heterogéneos y se realizan en un contexto lúdico.

g) El cuarto campo, que estaría constituido por la supersposición del arte, la terapia y la educación, vendría constituido por el lenguaje total, espacio holístico, multiexpresivo y socio-psico-artístico-educativo, donde las líneas tienden a superponerse, donde todos los caminos se confunden en una ruta común.

Lenguajes expresivos: lenguaje total
A la hora de expresar una realidad se emplean tres modelos básicos de lenguajes: el incónico, el analógico y el gráfico. El icónico emplea el lenguaje plástico; el análogico, el plástico y el corporal; y el simbólico, el matemático y el verbal. Por su parte, cada uno de estos lenguajes se presenta más apto y preciso para expresar determinadas realidades. Así el lenguaje verbal y el matemático son especialmente adecuados para expresar la vida intelectual, debido a que ambos exigen una alta capacidad abstracta a causa del convencionalismo que les es propio; para las manifestaciones de la vida afectiva es más apropiado el corporal y para las manifestaciones estéticas el lenguaje plástico.

La teoría de la expresión reconoce seis formas básicas o multilenguajes: lingüística oral, lingüística escrita, numérica, plástica, rítmico-musical y corporal. Es otra forma de entender las inteligencias múltiples de Gardner (1999). A estos códigos básicos habremos de añadir las nuevas formas mixtas de expresión que se generan a partir de la mezcla de lenguajes. La expresión audiovisual, basada en la imagen, el sonido, la palabra y el color. La expresión dramática, que integra la lingüística, la corporal, la plástica y la rítmico musical y se presenta como una disciplina de encrucijada, una especie de síntesis de materias o de posibilidades de ejercer la polivalencia, en la que no se procede por sucesión, pasando de una disciplina a otra, sino que por el contrario, hay la posibilidad de dar a la expresión el soporte que convenga según el fin elegido, por lo que se presenta como máximo exponente de la expresión total. La tecno-instrumental (máquinas, artefactos) Y en informática el hipertexto (texto hiperactivo integrado por el texto propiamente dicho, sonido, imágenes estáticas e imágenes en movimiento).

La utilización del lenguaje corporal, gestual, o muscular, como diría Einstein, permite a las personas pensar activamente con el cuerpo. El empleo del lenguaje icónico-plástico asegura el pensamiento fluido de los automatismos conscientes o inconscientes del sujeto, auspiciando la representación visual e icónica de las propias ideas, emociones, o proyectos.

La confluencia de todos estos lenguajes, actualmente se dan en ciertas manifestaciones como el teatro, las manifestaciones artísticas de vanguardia o en las producciones multimedia abren el camino a la expresión total, donde el pensamiento creativo y divergente, imaginativo e inventivo se manifiesta a través de la conjunción los distintos lenguajes expresivos.

Proceso de representación expresiva: impresión-expresión-comunicación-reflexión

Todo acto expresivo se basa en un movimiento de doble dirección: del mundo exterior hacia la persona (impresión) y de la persona hacia el mundo exterior (expresión). Sólo podemos expresarnos si nos dejamos impresionar – voluntariamente o no- por lo que nos rodea o interpela. Si no somos como sensibles placas receptoras que registramos mediante los sentidos y almacenamos las diversas sensaciones muy poco podremos después comunicar expresándonos.

El modelo de taller que proponemos se asienta sobre cuatro variables: las fases del proceso creativo, el proceso de representación artística, los momentos de la clase o taller didáctico y el tipo de actividades realizadas

Fases del proceso creador
Desde Walas se identifican cuatro fases en el proceso creador:

Preparación: situación del sujeto en el clima favorable y con los medios adecuados para crear.
Incubación: elaboración interna de la obra; información y tanteo, análisis de la situación y búsqueda de soluciones múltiples.
Iluminación: plasmación de la nueva idea o fijación de la mejor solución encontrada.
Revisión: evaluación de los resultados; experimentación, corrección y puesta en práctica.
Sabemos que este modelo no es lineal como gráficamente se representa y que no necesariamente las fases se suceden unas a otras siempre en un mismo orden, ya que los momentos de revisión pueden actuar como iluminadores o la incubación, en ciertas ocasiones, puede actuar también como preparación. En vez de la línea recta en una sola dirección deberíamos de emplear la espiral ascendente y descendente pues ya nos decía Jackson que la trayectoria del pensamiento se parece más al vuelo de la mariposa que al recorrido de la bala.

Fases del proceso creativo
Cualquier proceso expresivo se articula sobre estas palabras clave: percibir, sentir, hacer, reflexionar.

· Percibir-. Es tanto como estar a la escucha de uno mismo y del entorno. Supone la disponibilidad del individuo a dejarse impregnar por los estímulos del entorno físico y humano y permitir que surjan las imágenes que éstos inducen. La percepción consiste en desplegar las antenas de todos los sentidos para poder captar los estímulos del exterior y dirigir la mirada hacia el mundo interior. Esto implica un estado de disponibilidad en los planos cognitivo, motriz y afectivo.

Desde el punto de vista didáctico, en esta fase la tarea del profesor/animador consiste en crear un clima de calma y de escucha consciente y mirada activa, una atmósfera dinámica y estimulante; ofrecer un amplio abanico de experiencias sensoriales; ayudar a tomar conciencia de uno mismo y de la realidad exterior.

La actitud a adoptar podemos concretarla en los siguientes principios:
– Tomar conciencia de que siempre estamos percibiendo con los cinco sentidos.
– Dar importancia a los detalles prácticos.
– Estar en contacto con la las realidades físicas.
– Atender al momento actual.
Darse cuenta de los detalles pequeños de la vida cotidiana.

· Sentir-. Es tanto como pensamiento corporal, según Root- Bernstein, es decir, el pensamiento que tiene lugar a través de las sensaciones y la conciencia de nuestros nervios, músculos y piel. Son muchas las personas creativas que antes de encontrar las palabras o las formas adecuadas para expresarse “experimentan la emergencia de las ideas en forma de sensaciones corporales, movimientos musculares y emociones que actúan a modo de trampolines que permiten acceder a una modalidad más formal del pensamiento. Los atletas y los músicos imaginan la sensación de los movimientos que van a ejecutar; los físicos y los pintores experimentan en su cuerpo las tensiones y los movimientos de los árboles y de los electrones” ( Root- Bernstein, 2002, pág. 44).

· Hacer-. El sujeto pone en acción sus imágenes interiores, las elabora a partir de un estímulo y comunica su mundo interior. Este hacer se debe orientar en dos direcciones: la exploración y la actualización. La exploración es un periodo de ensayos múltiples, de lanzamiento de propuestas diversas. En las actividades de exploración se pone el acento sobre los medios e instrumentos con los que se realiza el aprendizaje de los distintos lenguajes. La actualización es la etapa de elegir, de organizar, de arrancar. Momento en el que la creación emerge a partir de las propuestas planteadas. Es la fase por excelencia de la expresión-comunicación. La actividad base de este periodo es la improvisación articulada sobre distintas situaciones.

· Reflexionar-. Se trata de disponer de un momento de pausa para volver sobre la actividad realizada y apropiarse de la experiencia vivida. Es el momento del análisis, de la vuelta sobre lo que ya ha sido vivido y tomar conciencia de los medios utilizados para expresarse.

El área de la expresión – y cualquier acto de enseñanza aprendizaje – es el espacio de las cinco ‘c’: primero hay que reaccionar con los sentidos (cuerpo), después con los sentimientos y las emociones (corazón) para terminar con la reflexión, el conocimiento y la voluntad (cerebro), sobre unos contenidos culturales (cultura) y todo ello impregnado en un clima de creatividad.

Momentos y actividades en el taller de expresión
La estructura base de una clase o taller de esta materia, que ha sido conceptualizada por Barret (1981), se puede concretar en las siguientes partes: a) puesta en marcha, b) relajación, c) expresión-comunicación, d) retroacción.

Cada una de ellas tiene una duración distinta. El núcleo central será normalmente la fase de expresión-comunicación. Este modelo sirve tanto para preparar una clase como para hacer el análisis de la misma o para hacer una planificación a largo plazo.

Descripción de los momentos
1) Puesta en marcha-. Esta fase de arranque es indispensable, pues gracias a ella se crea un clima lúdico que permite un trabajo posterior. En ella se establece y favorece el contacto con el aquí y ahora del lugar donde se realiza la clase, con los otros participantes y con el profesor/animador. Las actividades específicas de este apartado son las que en otro lugar hemos llamado juegos preliminares (Motos y Tejedo, 1999) y comprende, entre otras: actividades que favorecen el contacto entre los participantes, de calentamiento físico, de desinhibición, de atención y concentración, de percepción y memoria sensorial, de imaginación.

2) Relajación-. La relajación permite la distensión muscular, provoca bienestar físico, produce una buena respiración, favorece la toma de conciencia y la concentración. El bienestar que provoca es tanto físico como psicológico, de donde se deriva una disponibilidad del participante favorecedora de su expresión. Las actividades de relajación pueden tomar diferentes formas de acuerdo con las técnicas empleadas (Charaf, 1999; Prado y Charaf, 2000): masaje y automasaje, ejercicios respiratorios, relajación progresiva (tensión-distensión), relajación por concentración autógena, relajación por movimiento pasivo, relajación por acciones inusuales, relax imaginativo, etc.

3) Expresión-comunicación-. En esta fase es donde se hace una utilización más global del lenguaje dramático, permitiendo a los participantes manifestar de una manera activa su asimilación y comprensión del mismo. Las actividades que se han de proponer en esta fase han de ser lúdicas para que propicien la ocasión de explorar ciertas posibilidades del cuerpo, la voz o del entorno, y de esta manera el alumno adquiera un mayor conocimiento, soltura, confianza y habilidad. Aquí se incluyen las actividades de improvisación y exploración.

4) Retroacción-. Fase de comentario y valoración de la actividad realizada por el grupo. Las actividades de reflexión se suelen realizar bajo alguno de los siguientes formatos: actividades de interiorización; verbalización simple (cada alumno por turno comenta la actividad) e intercambio verbal (se comenta y analiza la actividad con intervenciones libres); transposición a otras formas de expresión (escritura, dibujo, collage, expresión corporal, etc.) de las imágenes, emociones, sensaciones o ideas surgidas durante las fases de percepción, exploración y actualización; presentación ante el grupo de una actividad evaluadora realizada por un equipo.

Es fácil observar la correspondencia existente entre las dos variables analizadas: el proceso de representación y los momentos de la clase. Ambas se centran en una misma realidad; pero mientras que la primera la enfoca desde la perspectiva del porqué, de la finalidad; la segunda lo hace desde el qué, desde los contenidos.

Herramientas mentales de la creatividad
Cualquier actividad de expresión, sea cual sea el lenguaje utilizado, ha de utilizar las herramientas mentales de la creatividad que, siguiendo a Root- Bernstein, se concretan en:

Observación-.capacidad de prestar atención a lo que vemos, escuchamos… o sentimos en el interior de nuestro cuerpo.

Imaginación-. capacidad de evocar o imaginar las impresiones y sensaciones. Visualizar imágenes, “escuchar” sonidos y canciones inéditas, etc.

Abstracción-.proceso mediante el cual lo complejo acaba reduciéndose a lo simple. Proceso de simplificación.

Reconocimiento y formación de pautas-.tiene que ver con el descubrimiento de las leyes y la estructura matemática de la naturaleza, con las rimas y los ritmos del lenguaje, la danza, la música.. La formación de nuevas pautas siempre se origina en la combinación inesperada de elementos simples preexistentes.

Analogía-. la comprensión de que dos cosas aparentemente muy dispares comparten propiedades o funciones se halla en el núcleo de las principales obras de arte y de la literatura.

Pensamiento corporal-. el que tiene lugar a través de las sensaciones y la conciencia de nuestros nervios, músculos y piel. Son muchas las personas creativas que antes de encontrar las palabras adecuadas para expresarse, experimentan la emergencia de las ideas en forma de sensaciones corporales, movimientos musculares o emociones. Los atletas y los músicos imaginan la sensación de los movimientos que van a ejecutar; los físicos y los pintores experimentan en sus cuerpos las tensiones y los movimientos.

Empatía-. muchos creativos afirman ‘perderse’ por completo en el tema que les interesa, fundiendo de ese modo , el ‘yo’ y el ‘ello’. Los actores aprenden a convertir a los personajes que representan en partes de sí mismos. Buena parte del trabajo de los científicos, médicos y artistas consiste en ponerse en lugar de otra persona, animal, planta , electrón o estrella.

Pensamiento dimensional-. capacidad de imaginación para trasladar mentalmente una cosa desde un plano bidimensional a otro tri o pluridimensional, desde la tierra al espacio exterior, a través del tiempo o incluso de universos paralelos. Indispensable en campos como la arquitectura, ingeniería, escultura, artes visuales, medicina, matemáticas…

Modelado de objetos y conceptos-. exige la adecuada combinación del pensamiento bidimensional, la abstracción, la analogía, la habilidad corporal o manual. Utilización de los modelos de escritores que han precedido; los artistas plásticos elaboran maquetas y bocetos; los ingenieros utilizan modelos operativos; los médicos maniquíes especiales; etc.

Juego-. herramienta que integra pensamiento corporal, empatía, representación y modelado… Implica disfrutar con lo que uno está haciendo y una cierta actitud irreverente hacia los procedimientos, objetivos y ‘reglas de juego’ convencionales.

Transformación-. nos permite traducir los contenidos de una herramienta mental a otra o los contenidos de nuestra imaginación a los lenguajes formales de la comunicación. El pensamiento transformador entreteje todas las herramientas en una unidad funcional y nos ayuda a establecer relaciones operativas entre todas las habilidades descritas.

Síntesis-. combinación de diferentes modalidades de experiencia.

Conclusión: En este texto hemos pretendido sentar las bases del taller creativo expresivo como estrategia didáctica. Al exponer sus fundamentos encontramos que estamos proponiendo un modelo educativo constructivista, socialcultural, interaccionista y expresivo. Constructivista porque entiende el conocimiento como algo que está en constante proceso de construcción y cuyo centro de aprendizaje es el educando, un ser activo en permanente intercambio con el entorno.

Interaccionista porque que concibe que el aprendizaje ocurre a medida en que el sujeto-alumno actúa sobre los contenidos y va construyendo sus propias estructuras. Y porque incentiva el trabajo en grupo compartiendo ideas e informaciones, decisiones y responsabilidades. Y, además, porque concibe las aulas como espacios para el desarrollo de experiencias y manipulación de materiales.

Sociocultural porque propone que el individuo se hace en relación con los demás y que el conocimiento es producido en la interrelación con el mundo físico y social pues la construcción del pensamiento es una relación dialógica entre el individuo consigo mismo y con el mundo que lo rodea. Y es expresivo porque la expresividad creativa es la base de todo proceso educativo reador. La creatividad es básicamente expresión.

Desarrollo de la expresión para ser y hacer creativos. Por Tomás Motos* en Portal Neuronilla.

Más información:
Barret, G. (1991). Pedagogía de la expresión dramática.Montreal: Recherche en expression.
Charaf, M. (1999). Relajación Creativa: técnicas y experiencias. Universidad de Santiago de Compostela.
Gardner, H. (1999). Inteligencias múltiples. La teoría en la práctica. Barcelona: Paidós.

(*) Tomás Motos es Profesor Titular de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Valencia.