A lo largo de la historia, distintos movimientos han interpretado la forma en que los seres humanos aprendemos: conductismo, cognitivismo, constructivismo y conectivismo son los más reconocidos. Cada uno de ellos ha planteado un abordaje con sus particularidades, que responde a las circunstancias históricas que atravesaban.

Hoy el escenario de la educación es complétamente diferente y reclama nuevas fomas de abordaje. Esto No implica que lo que hay no sirve, sino que de alguna manera necesitamos reordenarlo y reinterpretarlo para responder a las nuevas circunstancias. Adelantándonos incluso a los escenarios de los próximos 30 años.

El equipo de investigadores de SONRIA, liderado por el Dr Fabián Sorrentino, ha venido innovando desde la perspectiva ontológica. Integrando los fruto del constructivismo y la teoría sistémica, con el desarrollo del creativismo y las inteligencias múltiples . Basado en resultados de investigaciones de neurociencia cognitiva.

¿Por qué integrar estos aprendizajes?
  • Porque operar en el siglo XXI requiere abarcar la complejidad.
  • Porque en los últimos 50 años, esta integración viene dando respuestas significativas que nos permiten visualizar algunos escenarios futuros donde necesitamos transformarnos.
  • Entre estas disciplinas hay un área clave en común para nosotros: “los procesos de aprendizaje
  • Las Ciencias Cognitivas, como las llama Miller, integran 6 áreas de conocimiento. 5 en común con la Ontología.
  • Reconocer y Validar las IM nos permite abordar desde distintos enfoques a las personas en sus equipos de trabajo.
  • El basamento científico que aportan las ciencias cognitivas amplían el grado de significación y participación de nuestra gestión como coaches y mentores.

El nombre “creativismo sistémico” es para advertir que se trata de una nueva escuela, aún sin validación histórica, pero que desde su ebullición y desarrollo aporta miradas diferenciadoras respecto de los anteriores movimientos.

En este informe, inspirado inicialmente por un estudio de Von Glasersfeld (1996), sintetizamos algunas de las premisas en las que hoy estamos trabajando. El Manual del Mentor, por su parte, incluye decenas de cuadros comparativos de otros abordajes, respecto de nuestras propuestas de trabajo. También aportes prácticos, análisis de los diferentes escenarios, nuevas fuentes de información y actividades que promueven la reflexión.

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Veamos ahora, una síntesis de esas premisas:

0 – Aprendemos cuando somos capaces de decir basta a nuestras limitaciones.

Superando la adversidad. Registrando las angustias que nos permiten dejar de reaccionar. Aprendiendo a distinguir el dolor de lo que nos provoca sufrimiento. Renunciando al ego que nos limita y todas sus disfunciones. Descubriendo quiénes somos, el orígen de nuestras fortalezas y aceptando nuestras debilidades. Reconociendo el poder de la disciplina, que nos lleva a comprender lo que significa resilirliderar mientras nos vamos tornando resilientes.

Reinterpretando nuestro concepto del poder y la forma de reconstruirlo en las organizaciones. Asumiendo que el éxito de nuestro proceso de aprendizaje, parte de una construcción multidimensional.

1 – Aprendemos desde la forma en que observamos y luego creamos en consecuencia.

Aprendemos a través de abrir nuestros sentidos, especialmente del sentido de la vista y del oído, por lo que se deben considerar como recursos para el desarrollo de este proceso.

“Cada acto de percepción de nuestros pares es, a cierto grado, un acto de creación y cada acto de memoria es a cierto modo un acto de imaginación”. Gerald M. Edelman

En el Manual del Mentor, planteamos un modelo de observación, los distintos formatos de escucha y un conjunto de 9 modelos mentales comunes a todos los seres humanos que resultan vitales para detectar la forma en que nos estamos observando y observando el contexto. Regularmente aprendemos una cosa a la vez porque estamos enquilosados en un modelo mental del que no tenemos conciencia. Por ello, se trata de delimitar lo más claramente posible, las distintas unidades de aprendizaje.

Aprender a decodificar el paradigma desde el cual transcurre nuestra vida es clave para todos y en sonria.com lo abordamos a través de juegos de reflexión, inspirados en el modelo Junguiano de los arquetipos, los estudios de Mircea Elíade y la tesis de Joanna Macy, con resultados sorprendentes. El creativismo sistémico enseña a transitar los conflictos como oportunidades transformativas.

2 – Aprendemos relacionándonos libremente. Más allá de los roles jerárquicos.

Siendo coherentes en cada una de las relaciones que estamos creando. El aprendizaje no es proceso simplemente intelectual, sino que también emocional. El individuo tiene metas y roles en el proceso de aprender que se concretan cuando aprende a relacionarse en 4D. Así es como dichas metas se tornan claras, precisas y motivantes.

Todos somos en los distintos roles participantes de un mismo proceso activos en un entorno colaborativo. Jean Piaget

La teoría constructivista ha sido una de las más difundidas en el ámbito educativo. De allí pues, que Piaget citado por Goody Brophy, afirma que: “nacemos como procesadores de información, activos y exploratorios, y que construímos nuestro conocimiento en lugar de tomarlo ya hecho en respuesta a la experiencia o la instrucción”. Siendo las cosas así, es evidente que el proceso de aprendizaje está sustentado en las estructuras cognoscitivas que el estudiante trae consigo.

Para Vygotsky, en la medida en que un sujeto se mueva de su nivel real actual o un posible potencial inmediato, hay adquisición de conocimientos, apropiación de habilidades e incorporación de actitudes y valores y, por tanto existirá ahí educación y desarrollo.

3 – El creativismo sistémico promueve la acción de ser abiertos, flexibles y adaptables.

Rubén Ardila nos enseña que el refuerzo más efectivo en el proceso de aprendizaje es aquel que sigue a la acción con una mínima demora. La efectividad del esfuerzo disminuye con el paso del tiempo y muy pronto no tiene casi ninguna. En ese proceso, cada persona aprende en grados o velocidades distintas dependiendo de sus conocimientos, habilidades y desde luego de los niveles de inteligencia que haya desarrollado. Aunque no es lo ideal, generalmente lo que aprendemos lo vinculamos con lo que sabemos, es decir, partimos de encuadres particulares para darle valor a la enseñanza. Von Glasersfeld declara, por su parte que la función del conocimiento tal como es concebido en esta etapa, es adaptativa en el sentido biológico y tendiente hacia el ajuste.

En sonria.com (a partir de la Teoría de la Complejidad de Edgard Morín) concebimos que aprender, parte de incorporar y trascender el conflicto generado por las 4 instancias representadas con colores. Para construir una concepción más libre de conflictos interpretativos, por percepciones que resultan supuestamente contradictorias. Dr. Fabián Sorrentino

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  • Paradojas: Expresiones o situaciones que conllevan una aparente contradicción.
  • Dilemas: Tener que elegir entre dos o más opciones que nos parecen contradictorias entre si.
  • Incongruencias: No encontrar correspondencia entre las circunstancias que observo.
  • Inconsistencias: La falta de empeño en aquello que se decide hacer por nuestra escasez de conciencia.La sonrisa , a diferenccia de la risa, no es la reacción provocada por hechos externos, sino la sana expresión de un alma en armonía.

Desde esta instancia el creativismo sistémico nos lleva a emprender a propósito.

4 – Entendiendo el contexto de otros, educamos transformacionalmente.

La cognición sirve a la organización del mundo experiencial del sujeto, no para descubrir una realidad objetiva. Humberto Maturana.

Vygotsky (1987), considera que el hombre no se limita a responder a los estímulos, sino que actúa sobre ellos, transformándolos. La actividad es un proceso de transformación del medio que se da a través del uso de instrumentos, así mismo planteó que los procesos psíquicos: pensamiento (cognición) y el lenguaje (habla), comienzan con la interacción social, entre mayores y menores rescatando la importancia del contexto cultural por medio del habla abierta (conversaciones con los demás, en especial padres y profesores) luego explican este conocimiento por medio del habla interna (pensamiento).

Educamos a través de estas 4 estrategias, que son las que más nos han dado resultado, por el nivel de involucramiento que inspira en los participantes.

– Expandir nuestro Observador Comprometiéndote Responsáblemente.
– Ganar en Resultados que Involucren a nuestros Equipos.
– Gestionar el Management en la Organización que Eligimos.
– Legar Innovación que Inspire a Crear y Trascender al Prójimo.

Para la neurociencia cognitiva, aprender requiere más que observar, interpretar, comprender y retener la realidad. Aprender es cognitar. Desarrollando la capacidad de poder comunicar lo que estamos haciendo. Adaptándonos a las circunstancias que estamos experimentando en determinado momento y lugar y trascendiéndolas cuando es necesario.

Aprender, en la concepción de sonria.com, es poder transmitir a otros algo significativo que haga sustentable su transformación a través de las generaciones. Aprender, es soltar el Ego, esa condición no sustentable del ser humano. Es liberar una sonrisa del alma como manifestación de nuestra armonía. Es ser capaces de desarrrollar competenciascrear modelos de evaluación que nos guíen en el camino mostrándonos las áreas de superación y asistiéndonos a ir por lo que viene.

5 – El creativismo sistémico comprende el valor de sonreir con el otro.

La sonrisa es la expresión de nuestro potencial. Un ser humano sonríe al encontrarse consigo mismo, luego de haber aprendido a trascender las circunstancias en las 8 dinámicas de relación en las que transcurre su vida. Así es como logramos abrazar juntos un propósito que nos trascienda. Dr Fabián Sorrentino

http://picasion.com/La forma en que nos relacionamos, está intimamente ligada a la conciencia que somos capaces de manifestar en el plano personal.
Para comprender este concepto, te invitamos a que recorras el siguiente gráfico en cada una de sus dinamicas de relación y luego te preguntes:
¿En cuáles aparece una sonrisa (como metáfora de tu completitud) y en cuáles consideras que vienes haciendo agua?

Aprendemos cuando somos capaces de crear redes y asumir esta tarea como el desarrollo de nuestras competencias.

Para aprender más sobre el Modelo MET y como utilizarlo para la facilitación de personas y organizaciones póngase en contacto con nosotros.

6 – El creativismo sistémico nos invita a servir a causas sustentables.

La tríada (Aprender, Servir y Disfrutar) podría sintetizar, en forma figurada, la misión que como seres humanos todos traemos. Una tríada en la que no hay un órden determinado. Sino que el fruto del liderazgo se experimenta en la constante sinergía de los factores.

En el decir de Juanita de Hernández: “las personas en todo tipo de organizaciones están dándose cuenta de que los antiguos estilos verticales de liderazgo no traen los resultados deseados.  Al generar resentimiento, dependencia, pasividad, sentimientos de inferioridad o desconfianza, no motivan a las personas a dar lo mejor de sí, a trabajar con excelencia y a estar en un proceso de aprendizaje continuo; tampoco fomentan la unidad, la colaboración y la sinergia”.

Aprendemos con otros cuando aprendemos a servir en lugar de ayudar. Por eso, como sociedad, estamos comenzando a practicar un liderazgo orientado al servicio. Basado en la facilitación, libre de paternalismo, centrado en el desarrollo de talentos, pleno de gracia y reconocimiento, liderado por el amor. Direccionado a alcanzar la completitud del alma, en lugar de la acumulación de riquezas (por temor a un futuro incierto). Sirviendo a través de múltiples plataformas centradas en la disponibilidad del solicitante.

Desde ya agradecemos a Stephen Covey,  “Liderazgo Centrado en Principios“, la inspiración que este libro ha causado en nuestras vidas.

7 – Desde el creativismo sistémico aprendemos a legar nuestro propósito.

La máxima motivación para el aprendizaje se logra cuando la tarea no es demasiado fácil ni demasiado difícil para el individuo, pues así logra satisfacción.

Innovar para perdurar a través de nuestras creaciones disruptivas sostenibles parece ser la forma más directa de vivir acorde a un propósito. En esta instancia el creativismo sistémico, como contexto, ofrece las claves.

Desde su fundación, los integrantes de sonria.com, estamos comprometidos innovar respecto de la forma en que emprendemos, aprendemos y nos superamos. Lo hemos denominado: MET (Modelo de Educación Transformativa)

Esta propuesta de transformación que responde metafóricamente a la fórmula: Arender + Servir + Disfrutar, es un abordaje centrado en la generación de espacios para que las personas…

– Fomenten la comunicación.
– Mantengan acuerdos superadores.
– Promuevan sus retos de trabajo.
– Acompañen a otros en sus procesos.
– Creen nuevos contextos de aprendizaje.
– Diseñen espacios de Ganar/Ganar.
– Reciclen lo que no funcione.
– Reconozcan sus logros y resultados.
– Desarrollen la confianza personal en todas las relaciones establecidas.

Cómo todo proceso transformativo partimos de determinadas circunstancias que influyen en el resultado final.
Según este gráfico: ¿en que prácticas de gestión, crees que deberías apalancarte, para crear un escenario innovador para tu vida?

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El creativismo sistémico comprende la trascendencia como una metacompetencia transversal, que síntetiza la armonía con la que venimos transitando nuestras vidas.

Una reflexión del Dr Fabián Sorrentino. Creador del Modelo MƐT®
Este artículo es parte de la curricula de la Carrera de Coaching & Mentoringde Ser.Red. Y una extensión bibliográfica del Manual del Mentor.