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¿Existe realmente la Enfermedad…

¿Existe realmente la Enfermedad…

O es una Manifestación del Lenguaje disponible para Interpretar?

No hacer real el sufrimiento, quizá sea el mejor regalo que nos podemos ofrecer. Declara el Dr Fabián Sorrentino en el entrenamiento para Mentores de Ser.Red.

Los diplomados en Bioneuroemoción ya no hablan de pacientes enfermos sino de consultantes o clientes. Esto no implica dejar de empatizar con la persona que tenemos delante o de no entender la situación por la que está pasando pero esto lo hacen sin reforzar su programa. Se centran, más bien, en empezar a ser quienes ven el potencial que no son capaces de ver por ellos mismos y buscar una solución a su conflicto. De la misma forma que lo haría un coach ontológico, pero especializado en la salud.

En lugar de permitir que se extiendan contando sus penas, acompañan a la persona a la resolución del conflicto del cual ella misma es responsable que le suceda, siendo el biodescodificador su fuente de inspiración, confrontando sus creencias y estilo de vida. Acompañandolo a través de un método con pasos muy específicos y concisos que le llevarán a otro estado de consciencia y percepción. Para ello ponen de su parte e invitan al consultante a que ponga de la suya también.

Si cambiamos el concepto de enfermedad por el de estado mental o nivel de consciencia y entendemos que el cuerpo se adapta a éste, nos damos cuenta de que lo único que hay que hacer es sanar nuestra propia mente para llegar a un estado de coherencia interna.

Muchas veces esto no parece tan sencillo pues heredamos programas inconscientes muy marcados que rigen nuestra vida cotidiana, pero cuando somos conscientes de que el cuerpo no es más que una adaptación biológica que nos informa de cómo pensamos ya no tiene sentido hablar de enfermedades.

Nosotros mismos somos los responsables de nuestras propias vidas y de la forma que adopta nuestra percepción, decidimos instante tras instante por ejemplo sentirnos ofendidos ante un insulto o pasar por completo del mismo, reforzándo el ataque y por tanto situación o quitándole fuerza al ataque reconociendo nuestro poder de decisión.

El poder se opone a la fuerza, diría el sabio William Hawkins!

¿Cómo Influye el Lenguaje Cotideano?
De momento, para poder transmitir lo que pensamos a las personas que están a nuestro alrededor es imprescindible la utilización del lenguaje; ya sea verbal o no verbal. El tono, volumen, el brillo, las palabras utilizadas, la mirada, la expresión facial, la postura del cuerpo son ejemplos de propiedades que siempre van a indicar la percepción que tenemos de nosotros mismos, esto es, va a hablar de lo que creemos que somos.

Si tenemos una creencia limitante interiorizada de forma inconsciente, como por ejemplo: “no valgo”, cuando tratemos de lograr un objetivo, lo más probable es que sin darnos cuenta y de forma incontrolable nuestro diálogo interno se inunde de pensamientos entorno a esa creencia (“no me va a salir bien”, “no vale la pena ni intentarlo”, “esto es imposible”, “no se me va a dar bien”…) y por tanto tengamos dificultades para lograr nuestro objetivo marcado.

Esta mentalidad influye también a la hora de comunicarnos con personas de nuestro entorno, si encuentro dificultades para conseguir un objetivo y esto me afecta al creer que “no valgo” implicará que en consecuencia mi estado emocional se adapte, afavoreciendo así que mi sistema nervioso se altere aumentando mis pulsaciones, agitando la respiración, sudando… Y así tal como nos comunicamos con nosotros mismos nos comunicaremos con los demás: a través del miedo, con sentimientos de inseguridad, nerviosismo y desconfianza.

Resulta obvio entonces, que solamente los pensamientos (resultado de nuestra propia percepción) son los responsables de alterar el estado de nuestro cuerpo físico. Por tanto, seguir un tratamiento a base de medicación externa es útil y muchas veces necesario pero es imprescindible cambiar de percepción para resolver de raíz el problema, al que llamamos enfermedad, cambiando nuestras creencias limitantes.

¿Cómo recuperar nuestra Coherencia Emocional?
Agustín Andrade del Instituto Draco sugiere 5 Pasos para recuperarla.

1 – Identifica lo que sientes.
Respira conscientemente, observa y elige estar Presente a las sensaciones interiores.
¿Qué es lo que estás sintiendo ahora?  ¿Cuál es la emoción o sentimiento que surge?  ¿Realmente estás sintiendo eso? ¿O es otra cosa?

2 – Reconoce y aprecia tus emociones, para comprender lo que significan
Recuerda que no hay sentimientos ¨malos¨. Simplemente estás experimentando una sensación, provocada por una emoción que sostiene unos pensamientos.  Así que renuncia a la resistencia: Acepta e integra lo que sientes, para sostener una comunicación honesta contigo y tu entorno.

3 – Pregúntate cuál el mensaje que la emoción te ofrece
Esto te permite interrumpir el patrón emocional para que la emoción no te domine,  profundizar en tu decisión y resolver la situación positivamente, cancelando la  probabilidad de que el mismo ¨problema¨ ocurra en el futuro.

4 – Ten Confianza
Es posible que anteriormente hayas manejado con éxito la misma emoción o un sentimiento similar. Simplemente recuerda que ya has pasado esta prueba, y no hay nada que temer, pues cuentas con los recursos para manejar estas emociones Ahora.

5 – Entonces actúa
Alégrate del hecho de que no sólo puedes manejar fácilmente tus emociones, sino que al aceptar aprendes del proceso y descubres tu Fortaleza. Enseguida toma acción de manera consistente, para anclar lo nuevo.

Fuentes Narrativas: Línea Cuerpo y Mente e Instituto Draco

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