Los seres humanos no somos iguales, no percibimos de igual manera, ni hemos construido en nuestra mente un mismo modelo de como funciona la realidad. Unos operan con un modelo totalmente desajustado e irreal, que siempre nos genera sufrimiento, mientras que otros -que han logrado comprender como funciona- permanecen en paz interior y en total confianza, aceptando lo que sucede a su alrededor.

Estas diferencias tan extraordinarias, son creadas porque no todos los seres humanos vibramos en el mismo nivel, no todos hemos vivido las mismas experiencias, ni hemos cometido el mismo número de equivocaciones. Es precisamente equivocarnos el camino y reflexionar sobre ello, lo que genera comprensión sobre como los hechos transcurren, al permitirnos discernir las acciones y conductas que al ir en contra del orden universal, generan cáos y sufrimiento.

No todos hemos desarrollado las mismas virtudes, talentos y habilidades, ni la misma capacidad de reflexionar, elegir y actuar para generar resultados de armonía en nuestras vidas. No todos tenemos la misma auto-estima, ni la misma capacidad de manifestación. No todos estamos en el mismo grado, no asistimos a los mismos cursos, ni asumimos las mismas asignaturas, en la escuela universal de los contrastes.

La diferencia la crea nuestra capacidad de introspección, la calidad de nuestro observador, nuestra apertura, flexibilidad, resolución centramiento y conexión a la hora de abordar las circunstancias.

Sin embargo todos tenemos una potencia similar para crear y experimentar una infinita variedad de estados de ser, para extraer comprensión de esas vivencias que transformen su ignorancia en sabiduría.

En ese proceso de superación constante, los seres humanos ascendemos por las dimensiones vibratorias experimentando distintos niveles de consciencia.

Hay un nivel básico por cada uno de los 7 colores mono cromáticos en que se descompone la luz, conformando el arco iris. Uno por cada una de las 7 notas musicales.

Cada dimensión utiliza de los chakras para ordenar el cuerpo etérico y generar su energía vital.

Así se conforma la llamada “escala o escalera de Jacob“, por la que ascendemos los seres humanos a medida que vamos logrando comprensión, hasta alcanzar nuestro máximo aprendizaje.

Cada uno de esos 7 colores básicos, el rojo, el naranja, el amarillo, el verde, el azul, el morado y el violeta, tiene en su interior 7 subniveles o tonos dentro de la misma gama de color. Entre más alto vibre tu consciencia, más ajustado a la realidad será el modelo conceptual que alcances sobre la vida y sobre los procesos que experimentas.

Obviamente esto determina distintas capacidades perceptivas y muy distintos sistemas de creencias sobre el orden y sobre la verdadera naturaleza del amor.

Cada dimensión representa un nuevo desafío de aprendizaje muy distinto al que se vive desde las otras dimensiones.

En este punto, es importante distinguir las Dimensiones de los Planos. Mientras las primeras hablan del órden vibratorio de la vida, los planos representan el contexto que hemos sido capaces de crear y en el cual nos manifestamos (en cualquiera de las 8 dinámicas). Las dimensiones son las que crean los planos en los que se sustenta nuestra existencia.

¿Dónde aprender más sobre las Dimensiones Geométrico Espaciales?

Las dimensiones de conciencia responden a los diferentes grados o frecuencias de vibración energética y estos facilitan diferentes niveles de entendimiento.

Todo ser vivo puede transitarlos progresivamente a través de sus experiencias vivenciales, otorgándole un conocimiento que hace expandir su conciencia.

Es importante comprender que aunque un ser humano esté vibrando en una dimensión de conciencia determinada, con cada pensamiento, actitud y conducta puede modificarlo. Por lo tanto aunque la vibración influya en el observador que estamos siendo, somos nosotros los responsables de la respuesta que ofrecemos a las circunstancias.

Esta premisa es propia del Modelo MƐT® y no sabemos si corresponde a otros desarrollos descriptos. Sin embargo, su no aclaración, encajaría al ser en un espacio fijo que no se correspondería con las múltiples conductas observadas frente a las diferentes circunstancias.

No se trata de alcanzar un determinado nivel u otro, o forzar las cosas para ascender escalones en una escalera que solo existe en nuestra percepción, para guiar nuestro aprendizaje. Sino de permitirnos observar las circunstancias desde múltiples dimensiones. Así es como el resultado de nuestra observación será diferente.
Finalmente solo podemos intervenir en una dimensión cuando la estamos observando.

Otro aspecto importante, antes de comenzar la descripción de los niveles, es que puedas comprender la conexión que existe entre las dimensiones, los planos, los elementos, la ciencia y el espíritu. Para ello les recomiendo ver este video.

¿Qué te ha parecido el video, que nuevo observador has ganado, que nueva comprensión has alcanzado… qué harás con esto nuevo que has aprendido?
¿Acaso de esto no se trata la superación? De ir comprendiendo más para ser y hacer nuevas cosas, que lleven nuestra vida hacia nuevos horizontes…

OK, si ya ha aparecido un nuevo compromiso en ti y eliges compartirlo, abajo puedes hacerlo. Al comentarnos te enviaremos por mail el link a la siguiente parte de este material, donde iremos adentrándonos en cada una de las dimensiones.

Un caluroso abrazo: Dr Fabián Sorrentino.

Algunas Fuentes Consultadas:
Merleau Ponty, Fenomenología de la percepción, París: Gallimard, 1945
Portal de la ConcienciaJulián Peragón, Fernando Malkún,