Conducta que supone balancearse frente a condiciones exteriores dinámicas, o a fuerzas que empujan en direcciones diferentes. El equilibrio representaría entonces no una quietud o rigidez, sino un permanente movimiento para no caer debido al movimiento o a las fuerzas exteriores que actúan sobre mí en una y otra dirección.

Del latín aequilibrĭum, el término equilibrio hace referencia al estado de un cuerpo cuando las fuerzas encontradas que actúan en él se compensan y se destruyen mutuamente.

Equilibrio

Se conoce como equilibrio, por otra parte, a la situación en la que se encuentra un cuerpo cuando, pese a tener poca base de sustentación, logra mantenerse sin caerse. Por ejemplo: “No puedo creer cómo la botella quedó en equilibrio y no se cayó pese a estar apoyada en una mesa tan endeble”“Pedro caminaba por la cornisa, perdió el equilibrio y cayó al vacío”.

En este sentido, tenemos que subrayar que existe una profesión artística que gira precisamente en torno a aquel. Nos estamos refiriendo al equilibrista, que es un artista del mundo del circo que se dedica a realizar ejercicios de gran complejidad en materia de equilibrio sobre un alambre que se coloca a varios metros de altura.

De la misma forma, tampoco hay que olvidar que el término que nos ocupa también es muy importante dentro del mundo del deporte. Así, existe lo que se conoce como barra de equilibrio. Esta es un aparato que se convierte en pieza fundamental de la gimnasia artística.

Concretamente es una barra de madera que tiene una altura de un metro aproximado de altura, que mide unos cinco metros de largo y tiene de ancho 1 decímetro, en el caso de la gimnasia rítmica femenina. En ella las atletas durante un tiempo máximo de 90 segundos tienen que llevar a cabo una serie de ejercicios con los que quede patente su equilibrio.

Elementos de vuelo, un salto, una serie acrobática, un giro y una serie mixta son los ejercicios que concretamente se les piden acometer sobre dicho aparato en las competiciones deportivas.

Dos pesos que son iguales y se contrarrestan o dos cuerpos en contrapeso también se encuentran en equilibrio: “Por favor, trata de llevar los bolsos hacia el otro lado del bote para distribuir el peso y favorecer el equilibrio”“Tengo que colocar unas piedras sobre el lado izquierdo de la maqueta para que las cosas queden en equilibrio”.

En muchos ámbitos de nuestra sociedad actual también se hace uso del término equilibrio. Así, por ejemplo, en política se suele hablar de lo que sería el equilibrio de poder, que se utiliza para reflejar el que los distintos países intentan mantener una buena relación con el resto de estados dentro del ámbito de la política internacional con el claro objetivo de que ninguno de ellos ostente el máximo poder sobre el resto.

En un sentido simbólico, el equilibrio se refiere a la armonía entre cosas diversas, la mesura, la ecuanimidad, la sensatez en los juicios y los actos de contemporización. La persona que actúa con equilibrio logra transitar por diversos caminos sin llegar a caerse, es decir, sin perder el control o salir perjudicada.

“Algunas noches salgo a divertirme pero en otras prefiero quedarme a descansar: necesito hacer equilibrio para no descuidar ningún aspecto de mi vida es una frase que puede pronunciar un joven al comentar cómo logra conjugar la diversión con las responsabilidades.

“Él piensa que nunca debo dejar este trabajo y yo quiero renunciar mañana mismo: lo mejor será encontrar un equilibrio entre ambas posiciones” es otro ejemplo del uso de este concepto.

Un barco, pese a su envergadura, con el diseño que tiene se mantiene en erguido sobre el agua debido a su diseño, ya sea por su potencia y velocidad que generan sus motores y que se mantiene en equilibrio. Cuando una economía es sostenible, es decir, existe una buena relación entre el vendedor y el comprador, entre el negociador y la bolsa, la inversión y la economía pública, se dice que hay una economía fructífera y en equilibrio.

Diversas culturas tratan el tema del equilibrio desde un punto de vista espiritual, se cree según estas creencias religiosas, que la mente y el cuerpo deben estar en equilibrio para conseguir la armonía en la vida. Rituales y costumbres se realizan para alimentar la conciencia y el alma, estimulando los sentidos y la razón creando una ilusión de conformidad y estabilidad entre el cuerpo y el alma. Una de las creencias más conocidas es la que se deriva de la cultura oriental. El Ying Yang es un símbolo en el que se complementan dos peces de colores opuestos, que representan el equilibrio entre el bien y el mal, dos sentimientos presentes en cada ser con razón y pensamiento.

Socialmente podemos hablar incluso de equilibrio político, cuando los partidos políticos que necesariamente se conforman como oficial y opositor, se aceptan y establecen un diálogo constante para el bienestar de la comunidad en general.

Fuentes: Definición DE y Diccionario de Emociones, Actitudes y Conductas de la Universidad Bolivariana.