Sugerencia: Este es el primero de 6 artículos sobre el tema, que conviene leer en el órden visual presentados. El hecho de que existan links en mitad de la nota hacia otros artículos del mismo tema, tiene que ver con la necesidad de los que están investigando ese tema en particular.

Los videos integrados son vitales para comprender el concepto y ganar una visión más amplia. Los Links externos al sitio cumplen 3 funciones:
1 – Ubicarte en el contexto de sus autores. Conocer el corpus o la línea de su trabajo.
2 – Comprender  algunos términos que puedas desconocer.
3 – Ampliar tu panorama o ir más allá en función de tus propias inquietudes.

En la mayoría de los artículos, encontrarás a final una reflexión guiada. Son preguntas disparadoras para la reflexión, indispensables para los que están completando un proceso de certificación posterior.  Fabián Sorrentino.

Durante varias décadas, la conciencia fue evitada como tema de investigación científica por una concepción generalizada de que un fenómeno definido en términos subjetivos no podría ser estudiado con propiedad usando métodos experimentales objetivos.

Los Estados Unidos, donde el psicoanálisis no hizo escuela tan fuertemente como en otras partes del mundo, fueron la cuna de estudios científicos sobre la conciencia. Incluso predominaron posturas que desdeñaban la oposición conciencia-inconsciente y la idea general de conciencia, volcando enfocando en la conducta como objeto de estudio. Para John B. Watson (creador del conductismo), lo cognoscible de la psicología está en el comportamiento. Incluso declara que se podría estudiar la psicología humana sin hacer una sola mención a la conciencia…

Más allá de su mirada, que a nuestro parecer resulta limitante, no podemos negar, que los estudios de Carl Gustav Jung son un gran aporte para la concepción de la conciencia.

Hacia la década de 1950, el estudio científico del sueño descubrió que éste no implica la desaparición de la conciencia, sino otro tipo de actividad cerebral cercana a aquella. Los movimientos oculares rápidos (REM – Rapid Eye Movement) se producen durante el sueño con intervalos de unos 90 minutos. El estudio de esta fase reveló que en esos momentos las ondas registradas por un encefalograma son similares a las de la vigilia. Esto sugirió la posibilidad de ampliar el concepto de conciencia. En esos años, apareció la idea de “estados alterados” de conciencia, que se difundió rápidamente en la cultura estadounidense.

En 1975, George Mandler publicó un estudio de psicología (aquí citado) en el que distinguió procesos conscientes lentos, seriales y limitados, y procesos inconscientes rápidos, paralelos y extensivos.

En la década de 1980, una comunidad creciente de neurocientíficos y psicólogos se había asociado a un campo llamado “Estudios de la Conciencia”, dando lugar a una serie de trabajos experimentales publicados tanto en libros como en periódicos como “Consciousness and cognition” y trabajo metodológico publicado en periódicos y conferencias.

Investigaciones médicas y psicológicas actuales sobre la conciencia se basan en experimentos psicológicos (incluyendo, por ejemplo, el estudio de efectos de primado usando estímulos subliminales) y en los estudios de casos de alteraciones de la conciencia producidas por traumas, emociones disfuncionales, enfermedades o drogas, citados en nuestra nota: ¿Es Posible Graficar la Conciencia?

Mientras la ciencia, por su parte, trabaja en estos conceptos centrales.
– Identificar las experiencias conscientes que reporta el sujeto.
– Hacer uso del concepto de conciencia desarrollado por los neurólogos y otros profesionales de la salud.

Los abordajes prácticos nos llevan a la misión de despertarla desde su corazón mismo, ya que no se trata de seguir despertando al ego, sino esa coherencia sanadora, como dice Eric Corbera en este documental.

El fin de todos los abordajes es definir la conciencia y describir los mecanismos de autopoyesis que la subyacen para actuar coherentemente, en armonia con el universo. Algo con lo que personalmente tomé contacto directo en el Hotel Sheratton de Buenos Aires (1995), mismo año en que fundé sonria.com. Con la presencia de un invitado que lideraba investigaciones en el CAVE de Realidad Virtual de Chicago: Joel Orr.

Este hombre presentó testimonios de como intervenirla positivamente usando tecnología. Mostrando formas de detección y tratamientos, en casos donde la conciencia estaba alterada en situaciones extremas. Su disertación y presencia, abríeron una nueva ventana dimensional para mi vida. Gracias Joel!

Hoy observo que todo el recorrido de mi vida posterior, fue el encargado de unir los puntos entre dos grandes inquietudes personales: La Conciencia humana y la Inteligencia Artificial. Pero esto ya es tema de la siguiente nota.

Nos vemos en la próxima. este tema recién comienza.
Extracto del Paper de la Carrera de Coaching & Mentoring de Ser.Red: del Dr Fabián Sorrentino. Copyright 1995-2016

¿Cómo Expandir nuestra Conciencia?

Conciencia e Inteligencia Artificial