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Hacia una Educación Intergeneracional

Hacia una Educación Intergeneracional

Somos conscientes de que formar a la generaciones Y-Z está resultando para los centros de estudio un gran desafío, que la mayoría no está logrando sortear.

Esto tiene que ver con que sus docentes en actividad (personas de 35 a 60 años) formadas por educadores nacidos entre 1925 y 1945 no están siendo capaces de educarlos para abordar muchas de las circunstancias que hoy estamos viviendo.

La brecha entre el mundo en el que hemos crecido y el actual es tan grande, que en muchas situaciones quedamos completamente sorprendidos por los abordajes de las generaciones más jóvenes.

Aquí van 2 ejemplos que ridiculizan el concepto que les estoy transmitiendo.

¿Por qué consideramos que sucede?

Todo ser humano, por más flexible y abierto que sea, tiende a reproducir lo que ha vivenciado. Esto está fundado en el concepto neurocientífico de las neuronas espejo, que nos enseñan que los seres humanos imitamos “reflejando” las acciones de otro. Esto, sumado a nuestra resistencia natural a la transformación y el bajo nivel de exposición al entrenamiento contínuo, genera una brecha en nuestra corporalidad y lenguaje que dificulta la posibilidad de crear empatía emocional con los congeneres de las nuevas generaciones. Vea este cómico comercial como ejemplo.

¿A qué nos comprometimos, cuando advertimos esto?

Los integrantes de la 1era Generación de SONRIA estábamos comprometidos con crear una nueva educación (desde cero), ensayando diferentes escenarios en los que podríamos estar viviendo en los próximos 20 años…

Desde ya esto no nos resultaba sencillo. Ya que vivir en el futuro no es parte del dominio humano. ¿Cómo podríamos estar seguros de que el futuro sería similar a la forma de vida que estábamos ensayando en ese momento?

Por supuesto, la confirmación llegó 20 años después. Cuando el futuro se hizo presente en nuestras conciencias.

Con el fin de ilustrarles,voy a compartirles algunos recuerdos sobre mi forma de vida a fines del 94. Desarrollando hábitos que solo desde hace poquitos años estoy viendo reflejados en los directivos de las organizaciones que estoy visitando.

Para esa época (en las que Steve Jobs era un jóven ambicioso y pleno de sueños) me tomé un tiempo viviendo junto a mi amigo Omar Gulchin en Oakland, California a solo 15 cuadras de los galpones comprados por Steve para fundar Pixar.

En ese momento histórico junto a Rich Plevin, Francisco Hulse, Mónica Hernandez (entre otros) estábamos siendo testigos de la explosión del Sillicon Valley.

Muy pronto me convertí en el promotor de la “MacWorld Expo” entre mis amigos locales y comencé a difundir el uso de Internet con cada persona con la que me cruzaba.

Dado que cada invierno pasábamos unos 60 días juntos y contaba con mucho tiempo libre, comencé a colaborar con Omar en el campo de la docencia, mientras adquiría el hábito de chatear en los foros de AOL e ICQ (que apenas superaban los 10.000 usuarios) y a escribir mis primeros correos desde: fabian@vida.com, sorrentino@aol.com y luego sorrentino@hotmail.com (que no era propiedad de Microsoft).

Flasheábamos con el 1er auto eléctrico de la General Motors mientras ensayábamos los libros de Castañeda, descubrimos la índucción eléctrica, disfrutábamos de los Simpsons, Pulp Fiction y Forrest Gump, conocimos las Play Station y brillaron las Mac.

Comprábamos comida orgánica en Trader Joe´s, encargábamos delivery a PizzaHut a través de internet y si no recibíamos nuestro pedido en 20 minutos, llegaba con una “Cristal Pepsi” de regalo; disfrutábamos de Starbucks, mientras mis amigos Julio PortasCarlos Marotta, Enzo Santantonio y su equipo concretaban mis primeros engendros de PC con piezas traídas del Sillicon Valley.

Para 1995 (mientras Bill estrenaba su versión épica de Windows) concebí el Portal SONRIA.COM, el que identificábamos con una serie de “emojis” que representaban nuestros estados de ánimo.

Los primeros en acompañarme con sus aportes fueron Carlos VizzottoMayte Merlín, Sergio Herrero desde Macrosigno, Martín Ilharramonho, Francis Saldivia, Marianita Solís, Stella Fusé, José María Zaballo, Lita Robles, Julián Ortundo y dos grandes amigos que hoy nos acompañan desde otro plano: Martín Quiroga y Sabrina Valcarcel… a los que luego se fueron sumando otros. Desde ya a todos ustedes gracias por acompañarme.

Hoy, 22 años después, estamos sembrando junto a nuestros mentorizados nuevos hábitos. Y si hay algo de lo que estamos confiados, es en la cosecha que esto representará.

¿Cómo visualizar un horizonte en constante movimiento?
No solo se requiere estar en el momento justo y en el lugar apropiado, sino de ver entre líneas lo que está sucediendo, considerándolo significativo para tu vida.

Lograrlo requiere de transformar nuestra manera de observar, hacer y ser a cada paso. Prestando más atención a lo que estés siendo capaz de hacer que a los títulos que puedas conseguir en la universidad. Esto es algo que ya veíamos claro en esa época, donde comenzábamos a conversar del concepto de competencias (soft skills).

Recuerdo que ese mismo año comencé mi formación de Coaching con Rivka Bertisch, luego de haber vivido unos años de Biodanza con una ex-cuñada de Rolando Toro (allá por 1984).

Aquí les comparto una entrevista a Steve Jobs rescatada de esos años, para que puedan saborear algo de la época.

¿Qué estamos celebrando hoy, luego de 22 años de práctica?
El comienzo del 3er ciclo de investigación dinámica del Modelo MƐT® de educación transformativa.

Mientras el primero tuvo mucho que ver con el desarrollo epistemológico y el segundo con la bajada de aplicaciones: el abandonar, transformar y mejorar cada día algunas de nuestras prácticas, se ha convertido en un saludable hábito de desapego para nuestras vidas.

Hoy, junto a nuestros socios, investigadores y allegados, estamos desempeñándonos en 10 países de América, los Estados Unidos y España ensayando una nueva educación que atraviesa desde el nivel básico al superior, conectándonos con una transformación profunda en las 8 capas de gestión en que se ven envueltas las organizaciones. Creando nuevos espacios de educación intergeneracional que acompañan los movimientos sociales y de emigración e inmigración en los distintos territorios.

En esta nueva etapa quiero agradecer a dos personas que son muy importantes para mi vida: Catalina Cuesta, de la Academia Naval Visión (ANAVI) y Patricia Veliz Macal de la Agencia: Generaciones en Acción.

Si algo de este artículo, inspira un nuevo observador para ti, bienvenido sea. Si te gustaría sumarte al equipo, no dudes en contactarme.

Hasta la próxima. Dr Fabián Sorrentino. Creador del Modelo MƐT®
Este artículo es parte de la curricula de la Carrera de Coaching & Mentoring de Ser.Red. Y una extensión bibliográfica del Manual del Mentor.

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